¿Qué hará K después del 10 de diciembre?

En los primeros días de noviembre, en plena cumbre iberoamericana de Santiago de Chile, cuando le preguntaron a qué se dedicaría luego del 10 de diciembre, Néstor Kirchner contestó con una broma: “Voy a hacer un café literario” dijo, y eludió la pregunta que estaba disparada para saber si manejaría los hilos del poder detrás de su esposa. Pero parece que la realidad confirmará los miles de rumores que recorren la política desde que se supo que sería una “pingüina” la sucesora: con las ropas de ex presidente, Kirchner comenzará a recorrer el país a mediados de febrero con el objetivo de conformar una fuerza política nacional y luego, entre marzo y julio del año que viene, impulsará una renovación en la conducción del PJ nacional.

Mientras otros referentes del espacio K sostienen que ir a disputar el interior del PJ puede ser un pasaje al desgaste y, por qué no, al fracaso, el diputado kirchnerista Carlos Kunkel, confirmó que «a partir del momento que traspase la administración a Cristina, Néstor Kirchner va a tener como eje principal de trabajo la reconstrucción del movimiento nacional y popular del peronismo».

«Promediando el verano, fines de febrero, va a comenzar a recorrer todo el país, desde Ushuaia a La Quiaca, para dedicarse a la reorganización del Movimiento Nacional y luego, a lo largo del 2008, se normalizará también la herramienta electoral, que es el PJ, y que en la mayoría de las provincias está funcionando normalmente», dijo el diputado.

Kunkel indicó que «no hay nombres determinados, hay mucha gente trabajando en este movimiento y cada cual tendrá su cuota de representatividad. Es un proceso que, calculo, llevará un año y medio» para culminar en un PJ normalizado como «herramienta electoral, con una doctrina, programa e ideología renovada, acorde con las demandas de la sociedad, y terminar con la fragmentación actual».

El diputado coincidió con otros legisladores y dirigentes kirchneristas en que, por ahora, el Presidente está dedicado a la transición del poder, en el armado del futuro gabinete nacional y de la base de sustentación del gobierno de Cristina Fernández en el Congreso.

El diputado kirchnerista admitió que en la cabeza del presidente circunda la idea de impulsar personalmente «charlas-debates» y sumar «a distintos sectores como sindicatos, organizaciones empresariales, sociales no gubernamentales, en función de sus intereses sectoriales».

«Esa va a ser la tarea central, y como consecuencia de eso, es natural que reorganicemos también la herramienta electoral, que es el PJ, que tiene que tener todo el dinamismo que refleje a los distintos sectores internos», agregó Kunkel.

Mientras este proceso calienta motores, el actual interventor del Consejo Nacional del PJ, Ramón Ruiz, anticipó que renunciará a ese cargo para asumir el 10 de diciembre su banca de diputado electo. Por lo tanto, la jueza electoral María Servini de Cubría deberá designar a su reemplazante, que según fuentes partidarias, podría recaer en uno de los actuales apoderados del PJ y hombres cercanos a Kirchner.

Kunkel, uno de los dirigentes que acompañará a Kirchner en la tarea autoimpuesta de «renovar el PJ», coincidió con el dirigente del PJ porteño y albertista, Víctor Santa María, quien confirmó que «hay una decisión del presidente de empezar a trabajar» en la formación de «cuadros políticos más jóvenes», lo que muchos interpretan como una diáspora de los dirigentes tradicionales.

«Todavía no empezó, seguramente eso será después del 10 de diciembre» señaló el dirigente que junto al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, hoy conduce el PJ porteño y podría mudarse a un cargo en la sede nacional de Matheu al 100.

Otras fuentes oficialistas adelantaron que Kirchner «está armando una fundación» y «preparando viajes para dar charlas internacionales» sobre su experiencia en los últimos cuatro años y medio de gestión, tarea en la que sería ayudado por su hijo mayor, Máximo, quien ya se habría mudado a Buenos Aires.

El intendente kirchnerista reelecto en Florencio Varela, Julio Pereyra, y su par de Ituzaingó, Alberto Descalzo, son otros de los dirigentes que «esperan» un guiño de Kirchner para comenzar a trabajar sobre la estructura del PJ bonaerense, hoy en manos del diputado ex duhaldista José María Díaz Bancalari, y que podría pasar en un futuro cercano al vicegobernador electo, Alberto Balestrini.
Mientras el kirchnerismo se rearma para avanzar sobre la conducción del PJ nacional, desde el interior empezaron a despuntar los primeros opositores y candidatos a dar pelea por la conducción del PJ y por la Presidencia de la Nación en 2011.

El gobernador cordobés saliente, José Manuel De la Sota y el puntano, Alberto Rodríguez Saa, anticiparon su intención de competir y esperan la reacción de dirigentes peronistas «heridos» que quedaron afuera de la estructura electoral armada por el kirchnerismo el pasado 28 de octubre.

¿Y qué hará el malherido más famoso?

Mientras asume que su único capital puede ser el resultante del resentimiento, el ex presidente Eduardo Duhalde se vio obligado a anunciar que «no» le «interesa» competir por la conducción del Partido Justicialista y, tras aclarar que no es ni parte de la «oposición» ni «oficialista», aseguró que se dedicará a «formar jóvenes» de distintos partidos, entre ellos, varios opositores, para promover una suerte de «pacto de la Moncloa» en el país.

De todas formas, Duhalde no descartó la posibilidad de formar parte de la «reorganización» del PJ si el kirchnerismo decide, finalmente, convocar a elecciones internas para normalizar el partido, intervenido judicialmente desde el 2005: «Si se abre un proceso de reorganización del justicialismo, naturalmente que todos los que podamos aportar debemos participar», admitió.

Kirchner admitió semanas atrás ante intendentes del PJ bonaerense que evalúa convocar a internas partidarias entre marzo y julio del 2008, a las que el actual jefe de Estado podría postularse para conducir el Consejo Nacional del PJ, tras culminar su mandato.

Esa sería apenas una parte de un plan del presidente para consolidar una fuerza política oficialista de centroizquierda, que incluya a otros socios de la Concertación Plural, como «radicales k» y socialistas, y otorgue sustento político al gobierno de su esposa hasta el 2011, cuando Kirchner no descarta volver a la Presidencia.

Duhalde aseguró que el impulso al Movimiento Productivo Argentino, una organización política que encabeza desde sus oficinas en la calle Hipólito Yrigoyen, a dos cuadras del Congreso, «no» está «pensando en lo que está pasando hoy en la Argentina» a nivel partidario, «sino en lo que tiene que pasar con este gobierno o con el que viene», en materia de desarrollo económico y social.

Indicó que en estos momentos se está «ocupando de un tema más importante que es la lucha por la idea, pero las ideas no sólo para el justicialismo».

De esta manera, Duhalde se alejó del enfrentamiento que había anunciado antes de la derrota electoral que sufrió el peronismo opositor en las elecciones presidenciales del 28 de octubre a manos de Cristina Kirchner, y dejó atrás su intención de «reconstruir» el PJ desde la vereda de enfrente del kirchnerismo.

Duhalde hace como que no ve

Duhalde se limitó ahora a explicar que está «convocando a gente de todas las ideas políticas, sobre todo jóvenes ‘sub 40’, para trabajar durante los seis primeros meses del año que viene».

«Me voy a dedicar con gente que viene del radicalismo, del ARI, de los partidos socialistas y de mi partido (el PJ), a ver si podemos encontrar esos tres o cuatro temas que en España se llamó (el pacto de) la Moncloa», afirmó.

Es que ni lerdo ni perezoso, el ex presidente y principal responsable político de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el 26 de junio de 2002, sabe que por dentro de la estructura bonaerense que comandó, si hay algo que falta son cuadros. Por eso ahora dice con entusiasmo que está abocado a la formación de un grupo de «jóvenes, de distintas ideologías, en general universitarios» para analizar la forma de poner en marcha un modelo de país que mejore la distribución de la riqueza al estilo de lo que hace Europa.

¿Analizarán cuál es fue su papel en los crímenes planificados en junio de 2002? No, parece que no, esos jóvenes no son de interés del ex presidente. Y otra pregunta: ¿Qué hará el futuro ex presidente K al respecto?

Vale la pena recordar que será muy difícil que alguien reorganice el espacio nacional y popular, si no asume que una de las grandes deudas es dilucidar y esclarecer la planificación de la Masacre de Avellaneda.

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