,

Javier Negre, el empresario de la “batalla cultural”

El empresario mediático que convirtió la provocación, las noticias falsas y sus vínculos con el poder en una plataforma de expansión regional. Por Ricardo Ragendorfer

Un vistazo bastaba para advertir que a la pareja formada por el consultor estrella de la ultraderecha regional, Fernando Cerimedo, y la abogada boliviana Nadia Beller no la unía el amor, sino la desconfianza. Y al punto de que ambos solían grabar a hurtadillas sus conversaciones íntimas. Pues bien, mientras ahora este sujeto languidece en la prisión paceña de Chonchocoro, a cuatro mil metros de altura, por instigar el fallido asesinato de esa mujer, se viralizaron ciertos audios con su voz al dialogar con ella. Y en uno se lo oye decir: “Éste es un mercenario de verdad, incluso peor que yo”. 

Se refería al español Javier Negre, quien, de golpe y porrazo, comenzó a ser considerado el gran influencer del neofascismo iberoamericano. 

Bien vale reparar en su figura. 

De las ficciones al poder

Finalizaba el semestre inicial de 2024 y, en el segundo piso de la Casa Rosada, su Sala de Conferencias estaba colmada por periodistas acreditados, mientras el vocero presidencial Manuel Adorni, efectuaba algún anuncio. 

También había un puñado de corresponsales extranjeros. 

De hecho, desde el fondo, alguien con tonada muy gallega le lanzó una pregunta, pero con más interés en hacerse notar que en la respuesta. Casi todos los presentes voltearon la cabeza hacia él. Era un hombre relativamente joven. Y Adorni, no sin una sonrisa, le contestó de buena gana. 

Es que ese individuo le había tirado un centro para que él se luciera.  

Días después, en la siguiente conferencia de prensa, ese mismo muchacho repitió la escena con otra obsecuencia para que Adorni volviera a fulgurar. 

¿Acaso era un simple “chupamedias”?

Lo cierto es que él era más que eso. Y en su país ya lo sabían. Se trataba del tal Javier Negre.

Claro que, por esos días, su prontuario no era conocido en Buenos Aires. 

En este punto hay que remontarse a 2010 cuando, a los 24 años, ingresó, en Madrid, como cronista a la redacción del diario El Mundo

Pero allí no se granjeó el aprecio de sus pares en razón de su indisimulado fervor por las ideas falangistas; además, había quienes lo creían un alcahuete de la patronal, a lo que se añadía su falta de escrúpulos en el ejercicio periodístico.  

Con respecto a esto último, Negre supo pasarse de la raya.

Fue el 21 de febrero de 2016 cuando publicó una cobertura a doble página sobre la violación de una adolescente en un municipio de Castilla-La Mancha. Su título: “Habla la primera mujer a la que torturó el asesino de Cuenca”. Dicho artículo tuvo un enorme impacto en la opinión pública peninsular. 

En rigor, ella nunca abrió la boca. La entrevista fue inventada por Negre de cabo a rabo, revictimizando impiadosamente a su protagonista. 

La denuncia correspondiente no tardó en estallarle en la cara: Su carátula: “Intromisión ilegítima en intimidad, honor e imagen”. 

Resultó un juicio lento, pero con un epílogo inevitable: tres años después, fue sentenciado a una temporada tras las rejas (en suspenso). Y El Mundo tuvo que pagar una multa de 30 mil euros. Lógicamente, Negre fue despedido.  

Desde ese momento, en los corrillos de la prensa ibérica se lo identificaba con el siguiente mote: “El Condenas”.

Su carrera periodística propiamente dicha estaba acabada. 

Pero, sin que él se diera cuenta de inmediato, había incursionado en algo que sería su marca personal: el arte de las fakenews

En ese campo lo aguardaba un venturoso porvenir.

La profecía

No es una exageración decir que la pandemia le vino a Negre de perillas, porque su postura ante la cuarentena le permitió deslizar la hipótesis de que no era sino un truco para imponer “el avance del Estado sobre las libertades individuales”. 

Aquella posición lo acercó a Vox, el partido español de extrema derecha encabezado por Santiago Abascal. En esa trinchera no pasó desapercibido. 

Ya en 2020, Negre se definía como “el empresario de la batalla cultural”,  y lo sustentó al fundar “Estado de Alarma (EDA) TV”, un canal de YouTube financiado gracias a los morlacos aportados por Marcos de Quinto (quien fuera vicepresidente a nivel mundial de la compañía Coca-Cola) y María José Álvarez Mezquíriz (quien aún es la jefa del poderoso Grupo Eulen).

“El Condenas” hubiera estado en vías de ser un fascista respetable si una lluvia de denuncias por calumnias e injurias, entre otros delitos, no hubiera caído sobre él. Casi siempre, aquellas situaciones le eran desfavorables, al punto de ya haber salido mal parado de, aproximadamente, una veintena de juicios. Y sobre algunos hasta corrieron ríos de tinta. 

Eso sucedió, por ejemplo, con la demanda que le hizo el titular de la ONG española Consumidores en Acción (FACUA), Rubén Sánchez, quien ya le lleva ganados seis procesos por diversas mentiras intencionales sobre su persona. 

Eso también le ocurrió –en cuatro ocasiones– con el ministro español de Transportes, Óscar Puente, por difundir falsedades sobre su vida privada 

Cabe destacar que, además, Puente tuvo el tino de difundir una fotografía tomada el 7 de agosto pasado en la ciudad colombiana de Cali, en la cual, luego de la asunción del presidente Abelardo de la Espriella, se lo ve a Negre posando alegremente con el rey Felipe VI. Una situación embarazosa para la realeza.

Negre es un hombre muy viajado, y en los últimos tiempos se codea con todos los referentes de la extrema derecha latinoamericana que han accedido a la presidencia de sus países. Y, claro, en su momento le puso el ojo a Milei. 

Su forma de llegar a él fue a través del bueno de Adorni. Y se puede decir que, entre el mandatario criollo y él, la fascinación fue mutua. 

Sin embargo, de este país, a Negre también le atraían otros personajes, empezando por el inefable Cerimedo. 

Ocurre que éste tenía algo que Negre envidiaba y que, en consecuencia, pretendía poseer: el periódico digital La Derecha Diario (LDD). 

Quizás pensara que, en manos del argentino, tal medio era un desperdicio. Quizás también evocara el poder de penetración que tuvo mucho antes de que él naciera, un clásico en la materia: el Völkischer Beobachter (Observador del Pueblo, en español), el órgano oficial del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) que, entre 1920 y 1945, tiraba alrededor de 400 mil ejemplares por número. 

Lo cierto es que él soñaba con reeditar (en el doble sentido de la palabra) semejante hazaña editorial. Y no perdió el tiempo. 

Hasta ese momento (agosto de 2024), LDD era solo un pasquín editado personalmente por Cerimedo y su ladero, Juan Pablo Carreira (a) “Juan Doe”. Solo se podía leer por X (antes Twitter) con una circulación más que modesta. De modo que Negre adquirió el 50 por ciento a precio vil.   

Su ambición no era obtener ganancias exorbitantes ni incidir demasiado en la conciencia de los lectores, sino en las puertas que LDD le abriría. 

Por lo pronto, más allá de los nueve millones de impresiones mensuales que lograba con su nueva composición societaria, Negre supo abrir franquicias en Israel, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Brasil.

De manera que, ahora, Negre reside simultáneamente entre Madrid, Tel Aviv y Buenos Aires. Desde estas tres urbes maneja sus negocios, centralizados bajo el sello Right News Media. Y a la vez, no desatiende sus intereses políticos, algo que incluye un trato permanente con Javier Milei, habiéndose convertido en su consigliere, aunque en la sombra, dado que al Presidente –de acuerdo con un consejo del propio Negre– no le conviene la difusión pública de su asesoría.

Corría la mañana del 17 de agosto cuando el influencer español habló por teléfono desde Buenos Aires con Cerimedo, quien estaba en Santa Cruz de la Sierra, para acordar la compra del 50 por ciento restante de LDD

El argentino, a las apuradas, aceptó sin chistar.

Y se firmó poco después por Zoom, mediante los respectivos abogados.

¿Acaso el pobre Cerimedo llegó a intuir que en ese trámite subyacía una batalla contra el tiempo?

Porque a la mañana siguiente fue arrestado en el aeropuerto santacruceño de Viru Viru, ya a bordo de un avión.  

Ahora, su frase grabada por Nadia Beller sobre Javier Negre suena como una profecía:  “Ese es un mercenario de verdad, incluso peor que yo”.   

Compartí el artículo