Von Wernich: «Muchachos, confiesen lo que saben, así no los torturan más»

El tribunal que juzga al ex capellán policial Christian Von Wernich inspeccionó, al cierre de esta edición, otro centro clandestino de detención, que fue reconocido por el ex funcionario peronista y ex presidente de Racing Juan Destéfano como el lugar donde estuvo prisionero. Se trata del Centro de Operaciones Tácticas I ubicado en la ciudad…

El tribunal que juzga al ex capellán policial Christian Von Wernich inspeccionó, al cierre de esta edición, otro centro clandestino de detención, que fue reconocido por el ex funcionario peronista y ex presidente de Racing Juan Destéfano como el lugar donde estuvo prisionero. Se trata del Centro de Operaciones Tácticas I ubicado en la ciudad bonaerense de Martínez -conocido como «COTI Martínez»-, donde además estuvieron alojados, entre otros, el periodista Jacobo Timerman

En la inspección ocular del centro clandestino estuvieron Destéfano, el ex detenido Héctor Ballent y los jueces del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.
Tanto el ex presidente de la «Academia», quien era allegado a Juan Domingo Perón y formó parte del gobierno bonaerense durante la gestión de Victorio Calabró, antes del golpe de 1976, como Ballent reconocieron el lugar donde estuvieron cautivos.

Destéfano, que declaró en el juicio a Von Wernich, dijo que «la Justicia por fin se ha hecho presente en la Argentina» y sostuvo que el cura que está siendo juzgado «es uno más de los que tienen que estar presos, y no hay que tener piedad porque tenga una sotana».

El dirigente estuvo preso en la Unidad 9 de La Plata pero dijo que fue trasladado varias veces a COTI Martínez y estuvo allí «mucho tiempo».

Además, volvió a acusar al condenado Miguel Etchecolatz, entre otros, como quienes estaban en ese «lugar terrible de tortura» y contó que desde allí «salía mucha gente que era fusilada en otro lugar».

Destéfano instó a colaborar con quienes «trabajan por los derechos humanos» y exhortó a «no tener miedo, pase lo que pase, porque estos genocidas merecen estar en la cárcel». El dirigente recordó que cuando estuvo en otra prisión ilegal, Puesto Vasco, fue «Von Wernich y me manifestó que era conveniente que hablara para que no me pegaran más, para que no me dieran más máquina», por la picana eléctrica.

Ballent, también ex funcionario de la gobernación, había contado en el juicio que Von Wernich les fue a dar palabras de aliento pero él sospechó que era policía: «No usaba un lenguaje propio de religioso», relató, y sostuvo que después les dijo: «Muchachos, confiesen lo que saben, así no los torturan más».

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