Los asambleístas de Gualeguaychú recibieron con «satisfacción» y «beneplácito» el primer discurso de la flamante presidenta, Cristina Fernández, pero, al mismo tiempo, seguirán adelante con su lucha.
Pese a la buena recepción del discurso en Entre Ríos, los asambleístas ratificaron su participación en la marcha ambientalista «del 12 del 12 a las doce» en Plaza de Mayo, para reforzar su pedido en contra de la pastera Botnia y acompañar el reclamo de otras organizaciones que se congregarán allí. Al menos una docena de micros partirán desde Gualeguaychú para participar de la protesta que comenzará en la Plaza de los Dos Congresos y finalizará frente a la Casa de Gobierno.
El asambleísta José Pouler advirtió que «hay muchas materias pendientes del gobierno y el hecho de converger en Plaza de Mayo es para decirle que está todo esto sin resolver», dijo. La movilización es organizada por la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). «Gualeguaychú no puede faltar a esta marcha, que es nacional y de países limítrofes contra el saqueo y la contaminación ambiental», explicó la asambleísta Cristina Limba.
El acto consistirá en la lectura de una proclama elaborada por los organizadores, en la que se repasarán los pedidos concretos de ciudadanos de todo el país para el cuidado del medio ambiente en su región.
Qué dicen del otro lado del charco
Desde el gobierno uruguayo, el prosecretario general de la Presidencia Jorge Vázquez eligió la cautela frente a las palabras de Fernández de Kirchner, quien advirtió que «no» le era «imputable» a la Argentina el conflicto por Botnia, y reiteró que la resolución al conflicto bilateral surgirá del fallo que emita el Tribunal Internacional de La Haya.
Según publicó el diario uruguayo El País en su versión digital, a partir de información suministrada por la Secretaría de Prensa y Difusión de ese país, Vázquez evaluó como «un hecho lógico y natural» la presencia de Tabaré en la transmisión de mando presidencial que se produjo ayer y remarcó que el gobierno oriental «ubica el problema donde debe estar, que es el Tribunal de La Haya».
En su primer discurso como Presidenta ante la Asamblea Legislativa, Fernández de Kirchner envió un mensaje a Uruguay y, si bien prometió que no tendrá «un solo gesto que profundice las diferencias», insistió en responsabilizar al país vecino por haber «violado» el Tratado del Río Uruguay, al autorizar la instalación de la pastera Botnia.
Tabaré Vázquez, quien viajó a la Argentina por pocas horas para asistir al acto de asunción, escuchaba el mensaje con «rostro adusto» desde las gradas del Congreso, según admitió el senador uruguayo del Frente Amplio Carlos Baráibar, que lo acompañó en el evento.
Para Baráibar fue una «frase conceptualmente importante» la que dijo Fernández de Kirchner al señalar que no complicaría aún más la situación entre ambos países.
En ese contexto, Alberto Fernández recordó que cuando Tabaré Vázquez fue mencionado por la Presidenta recibió «un cerrado aplauso (en el ámbito de la Asamblea)», pero alertó que la actitud «no quita que tenemos un diferendo con Uruguay y que no lo vamos a resolver en un discurso, ni en una mesa entre ambas partes porque lo hemos intentado y no lo logramos».Por su parte, el dirigente entrerriano Juan Veronesi afirmó que los asambleístas recibieron con «satisfacción» y «beneplácito» las palabras de Fernández de Kirchner y opinó que «la Presidenta ha sido muy explícita al afirmar que Uruguay ha violado el tratado y que por eso no es imputable a la Argentina».
Los asambleístas de Gualeguaychú mantuvieron una reunión luego del discurso en la que analizaron los conceptos que formuló la Presidenta en torno al conflicto bilateral y señalaron que fueron tomados «muy positivamente», dijo Veronesi.
«Cristina ha sido muy clara, y nos ha producido mucha satisfacción lo que dijo», comentó el dirigente, al tiempo que cuestionó que «el gobierno uruguayo no fue sincero con su pueblo» respecto del litigio.
