El regreso de los muertos vivos

Como si hubiera sido una puesta en escena para beneficiar a su principal adversario, el Gobierno Nacional, todos los muertos vivos del pejotismo se reunieron la semana pasada en la localidad puntana de Potrero de los Funes, para generar un “eje anti K”. ¿Las principales revelaciones?: un Carlos Menem extremadamente anciano, un Rodríguez Saá que…

Como si hubiera sido una puesta en escena para beneficiar a su principal adversario, el Gobierno Nacional, todos los muertos vivos del pejotismo se reunieron la semana pasada en la localidad puntana de Potrero de los Funes, para generar un “eje anti K”. ¿Las principales revelaciones?: un Carlos Menem extremadamente anciano, un Rodríguez Saá que hablaba como si fuera Lilita Carrió y mientras Sobish pretende ser el candidato a presidente “del peronismo opositor”, todas las voces salieron en defensa “de las Fuerzas Armadas y de Seguridad”. Por detrás Duhalde sigue armando mientras el misionero ex presidente por un día Ramón Puerta trata de ser la pata del macrismo en el nuevo armado.

La reunión de los justicialistas disidentes en Potrero de los Funes arrancó y terminó con la marcha peronista cantada a viva voz, aunque el «hit» de la tarde estuvo dedicado al presidente Néstor Kirchner.

«Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Kirchner que lo mira por TV», corearon los cientos de militantes que se congregaron en la Casa de los Trebejos para apoyar la conformación de una fórmula peronista no kirchnerista que compita con la senadora Cristina Fernández en las presidenciales de octubre.

En la mesa principal se dejaron ver sonrientes Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Menem y Ramón Puerta, entre una treintena de dirigentes, desde donde se lanzaron reiterados dardos con destino al Gobierno nacional. Los escuchaban un número no precisado de congresales del PJ, militantes y dirigentes extrapartidarios que llenaron el salón del hotel Potrero de Funes, ubicado a unos 15 kilómetros de la capital puntana y con capacidad para más de 300 personas.

El hotel, enclavado en medio de las sierras puntanas y frente a un lago paradisíaco, albergó la cumbre del Mercosur de 1996 y el anteúltimo mundial de ajedrez.

A la entrada del edificio, once carteles a favor del dirigente Juan Carlos Blumberg llamaron la atención de la concurrencia. Nadie supo explicar el mensaje que escondían.

Por otro lado, los representantes del candidato presidencial Roberto Lavagna también llegaron a San Luis, donde destacaron el «esfuerzo» del justicialismo disidente por «normalizar» el partido aunque rechazaron la posibilidad de apoyar una fórmula electoral de este espacio de cara a octubre.

Los emisarios de Lavagna fueron la diputada nacional justicialista, Marina Cassese; la candidata a vicegobernadora bonaerense, Teresa González; y el asesor de Lavagna, Alejandro Rodríguez. Los representantes del la coalición UNA no estuvieron en el encuentro en la Casa de los Trebejos, pero mantuvieron una reunión privada con Adolfo Rodríguez Saá.

Más allá de los palabreríos, lo cierto es que en una reunión a puertas cerradas que se extendió por unos 45 minutos manifestaron al ex presidente su desacuerdo con la posibilidad de que el sector del justicialismo disidente designe una «nueva fórmula justicialista», en referencia a la ya lanzada por el ex ministro Lavagna.

También recordaron que el actual presidente del Congreso Nacional Justicialista es el diputado nacional Eduardo Camaño, quien trabaja en el proyecto nacional de Lavagna.
Camaño anticipó que no concurrirá a la sesión del Congreso que prevé convocar el kirchnerismo en los primeros días de agosto próximo. «Mi posición como presidente del Congreso es contudente: no voy a avalar con mi presencia las intenciones no democráticas del kirchnerismo«, sostuvo Camaño desde Buenos Aires.

El partido de las oportunidades con una nueva ventanilla

Pero lo cierto es que el nuevo rejunte, esta permitiendo que algunos referentes, hasta ahora K, empiecen a mostrar la hilacha. Es el caso del vicepresidente primero del Partido Justicialista bonaerense e intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, que afirmó que «nadie le puede negar el peronismo a nadie«, en alusión a los peronistas no kirchneristas, pero remarcó que «hay que ver cuántos congresales nacionales van» a una autoconvocatoria del sector disidente.

Consultado sobre la posición del peronismo no kirchnerista, liderado por los ex presidentes Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá, por un lado, y Ramón Puerta, por el otro; Curto sostuvo que «nadie le puede negar el peronismo a nadie» porque «nadie tiene un “peronómetroni es más peronista uno que otro». En diálogo con Radio América, Curto dijo que los disidentes «podrán hacer una autoconvocatoria» pero «hay que ver cuántos son los congresales nacionales que van«.

Dijo también que ellos podrán manifestar la preferencia por una candidatura «que enfrente en octubre la fórmula oficial«, aunque afirmó que «no» cree que sea «con el sello del peronismo«. En otro orden, el jefe comunal consideró que la candidatura presidencial de la senadora Cristina Fernández de Kirchner «seguro que va a complementar un proyecto que necesita profundizar el modelo argentino«, y remarcó que le aguarda la tarea de «transformar la Argentina y restablecer las instituciones«.

Ponderó la necesidad de una construcción política a través de «una concertación que sea plural» porque «el país precisa no solamente un partido político para resolver los problemas nacionales, sino que todos aquellos, más allá de las ideas políticas, acompañen este proyecto, y que dejen de lado un montón de cuestiones personales y electorales«.

Aunque muchos de sus allegados no niegan que lo hará a regañadientes, lo cierto es que ratificó que los dirigentes bonaerenses se aprestan a reunir el Congreso provincial partidario con el fin de establecer «la alianza entre el PJ de la provincia y el Frente para la Victoria«; e indicó también que se reunirá el Congreso Nacional partidario para que «avale la candidatura presidencial» de Fernández.-

La derecha nequina

En medio de las distintas internas dentro del pejotismo, el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, aseguró que aspira a ser candidato presidencial en octubre a través del espacio conformado por el peronismo disidente que se reunió el viernes en San Luis.

El mandatario provincial, que cesará en su cargo el 10 de diciembre, dijo que aspira a «ser el candidato» presidencial en las elecciones de octubre, aunque aclaró que la postulación de ese espacio será decidida por una comisión que junto a él integran los dirigentes Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta.
«Vamos a trabajar para construir una escenario para sacar la fórmula«, indicó Sobisch en diálogo con Radio 10 y apuntó que las decisión va a ser tomada «por unanimidad» entre los dirigentes. Expresó que el encuentro del peronismo disidente mostró que «hay gente, con propuestas, con ideas, que está dispuesta a plantearse frente al partido del Estado que encarnan (el presidente, Néstor) Kirchner, muchos gobernadores y muchos intendentes«.

Sobisch adelantó también que buscarán «establecer contactos» con otras fuerzas políticas, con el propósito de «ir más allá de los que estuvimos en San Luis«.

Por su parte, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, sostuvo hoy en declaraciones a Radio 10 que «es muy importante lograr una fórmula que nos represente a todos«, y remitió la necesidad de una «estrategia común frente a la elección» presidencial.

El variopinto arco de oportunistas también suscribió acuerdos políticos con los partidos Lealtad y Dignidad; Acción por la República; Unión del Centro Democrático (Ucedé); PAIS; Provincias Unidas y PAUFE (Partido de la Unidad Federal) de Luis Patti.

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