Bergoglio, la derrota y el silencio

El Episcopado se ha llamado a silencio, y la única frase que sus operadores ventilan a la prensa es que «el resultado de las elecciones deberá ser acatado por todos sin excepción, aceptando, sosteniendo y criticando, cuando corresponda, a las autoridades que la mayoría justamente haya elegido».Sin embargo, el cardenal Jorge Bergoglio no logra ocultar…

El Episcopado se ha llamado a silencio, y la única frase que sus operadores ventilan a la prensa es que «el resultado de las elecciones deberá ser acatado por todos sin excepción, aceptando, sosteniendo y criticando, cuando corresponda, a las autoridades que la mayoría justamente haya elegido».Sin embargo, el cardenal Jorge Bergoglio no logra ocultar el mal negocio que hizo al promover una alianza con Elisa Carrió, mientras el obispo emérito de la ciudad de Iguazú, Joaquín Piña, grita a los 4 vientos que el líder de Propuesta Republicana (Pro), Mauricio Macri, «representa al capitalismo» por lo que advirtió que en la segunda vuelta «votarlo a él es ir un poquito marcha atrás».

Las palabras salieron por radio Libertad de Posadas. Por esa señal del norte argentino el obispo Piña reconoció que si bien no conoce personalmente a Daniel Filmus, el candidato kirchnerista, «pero sí he escuchado que algunos obispos del país tienen muy buen concepto de él» y añadió que «tras las elecciones porteñas estamos todos un poco a la expectativa, pero igualmente no se sabe lo que va a pasar porque el presidente (Néstor) Kirchner sigue teniendo buena aceptación en todo el país»,

En cuanto al líder de Pro y triunfador en las elecciones del 3 de junio, el ex obispo dijo que hay que tener memoria, «porque evidentemente muchos no se acuerdan que en los ’90 Macri estaba en todos los grandes negocios del país. De todas maneras hay que aceptar siempre los resultados electorales porque al final es la gente la que tiene que decidir», sostuvo Piña, como una obvia señal de acatamiento a las órdenes que circulan desde Buenos Aires.

Desde la iglesia señalan que no debe leerse ni como un apoyo explícito al candidato del PRO, que obtuvo el 46 por ciento de los votos, ni como una opinión contraria a la segunda vuelta como mecanismo válido del Código Electoral que rige el distrito. Tampoco -precisó la fuente por la agencia DyN bajo la pluma de Guillermo Villarreal- como un pedido solapado para que el candidato del Frente para la Victoria se baje de la candidatura, que ya consiguió el apoyo del presidente Néstor Kirchner.

El problema es que en el eje K no piensan lo mismo, y “por eso incluyen al cardenal Bergoglio junto a los perdedores en las elecciones capitalinas y preparan una estrategia para contrarrestar una posible injerencia del primado en la contienda electoral porteña.

El oficialismo, que ve al arzobispo como un opositor a su gestión, considera que ese papel puede inferirse en hechos recientes, como la «bendición» de la Coalición Cívica que lidera Elisa Carrió y que llevó a Jorge Telerman como postulante en los comicios del 3 de junio. O también por el caso de Gabriela Michetti, compañera de fórmula de Macri, quien parafraseado un discurso de Jorge, que es Bergoglio, sobre la necesidad de «tender puentes para que la política vuelva a ser constructiva y no destructiva», al saberse triunfadora en la primera vuelta.”

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