La humillación de la deportación: el mar de fondo de Bush en Guatemala

Cinco días antes de la visita de Bush a Guatemala la Casa Blanca ordenó una nueva redada contra indocumentados en Massachusetts que afectó a cientos de guatemaltecos indocumentados que fueron expulsados inmediatamente de los Estados Unidos. Hay razones de más para comprender el generalizado sentimiento de indignación por las deportaciones, posiblemente la marca distintiva de…

Cinco días antes de la visita de Bush a Guatemala la Casa Blanca ordenó una nueva redada contra indocumentados en Massachusetts que afectó a cientos de guatemaltecos indocumentados que fueron expulsados inmediatamente de los Estados Unidos. Hay razones de más para comprender el generalizado sentimiento de
indignación por las deportaciones, posiblemente la marca distintiva de la llegada de Bush a uno de los países más castigados de Centroamérica.

Grupos campesinos, sindicales y activistas por los derechos de los migrantes tuvieron reacciones de rechazo y repudio en la víspera de la visita y convocaron a marchas y protestas a partir de este domingo. Las fuerzas de seguridad implementaron un operativo a gran escala
para prevenir posibles desórdenes o actos violentos. En la operación participan 1.500 efectivos de las fuerzas combinadas de la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército, así como 200 agentes del servicio secreto de Estados Unidos y un número no determinado de la Secretaría
de Análisis Estratégico de Guatemala (SAE).

El mandatario estadounidense tiene previsto arribar al cierre de esta edición a la capital guatemalteca a bordo del Air Force One y será recibido por el canciller guatemalteco Gerth Rosenthal. Sus actividades oficiales se iniciarán el lunes por la mañana con una visita al departamento de Chimaltenango, cuna del antiguo reino maya kaqchiquel, que incluye una visita al sitio arqueológico de Iximché, capital de aquel reino.

La visita a las ruinas de Iximché, en cuyas inmediaciones los conquistadores españoles establecieron en 1524 la primera capital del Reino de Guatemala (que abarcaba los estados del Sur de México y toda Centroamérica), generó igualmente expresiones de repudio entre
sectores campesinos e indígenas.

La Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC) informó que «purificarán», mediante ritos religiosos mayas, los lugares por donde transite el mandatario estadounidense.

A su vez, la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (Conic) dijo que la presencia de Bush en suelo sagrado maya es una «ofensa e insulto» al pueblo maya por su «implicación en las guerras del mundo y su responsabilidad en el genocidio que hubo en Guatemala contra el pueblo maya».

Gran parte de la expectativa social guatemalteca en torno a la visita del mandatario estadounidense está centrada en el tema de los indocumentados. La vicecanciller guatemalteca, Marta Altolaguirre, afirmó que las redadas masivas contra guatemaltecos indocumentados por autoridades de Migración de Estados Unidos se realizan en los propios centros de trabajo y «han impactado tremendamente a la población guatemalteca».

La visita de Bush tendrá lugar apenas cinco días después que una nueva redada contra indocumentados en Massachusetts afectase a cientos de guatemaltecos.

De acuerdo con la Dirección de Migración, durante el presente año ya se registran 3.346 deportaciones, 156 de las cuales corresponden a menores de edad. Estas se suman a los más de 18.305 casos que hubo en 2006, casi el triple del total de casos que hubo en 2004, cuando fueron 7.029. Por este motivo, la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig) dijo coincidir con las demás organizaciones de la sociedad civil, que «repudian la visita».

Recordó que «el papel de la actual administración estadounidense ha sido nefasto, sobre todo en
el manejo del tema migratorio, asociándolo al tema de seguridad nacional como argumento para reprimir y expulsar a las y los migrantes, como si se tratara de criminales».

A las voces de rechazo ante la visita de Bush se suman las que señalan el «impacto» que para la población guatemalteca está causando la vigencia a partir de julio de 2006 del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta, por sus siglas en inglés).

«El impacto es bastante negativo, pues sólo beneficia a la cúpula económica tradicional en perjuicio de los sectores más vulnerables de la población», aseguró Elmer Velásquez, representante de la Coordinadora de ONGs y Cooperativas (Congcoop).

Susana Gauster, de la organización Mesa Global, afirmó que ningún cultivo guatemalteco no tradicional, en especial las verduras y vegetales que cosechan pequeños productores en el altiplano, registró incremento en sus niveles de exportación desde julio de 2006. Por el
contrario, en algunos casos hubo retroceso, dijo. En cambio, las importaciones de maíz sí crecieron hasta en un 20%, pese al incremento de su precio internacional, señaló.

El Centro Histórico de la capital y los sitios que visitará en el departamento de Chimaltenango (oeste) permanecerán bajo un cerco de vigilancia terrestre y aérea. Cazabombarderos F-16 y un helicóptero «Blackhawk» sobrevolarán las áreas por donde se desplace.

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