Uruguay y el amigo americano: ¿No importa el color del gato?

Por Víctor H Abelando, gentileza Semanario Brecha, especial para Causa Popular.- Hace ocho días, Danilo Astori sacudió la siesta veraniega. Lo hizo con un planteo a contrapelo de las definiciones frenteamplistas y anunció su postura favorable a acordar unilateralmente con Estados Unidos. Las reacciones fueron variadas, pero mayoritariamente negativas en el Frente Amplio y los países de la región. Sin embargo, el número uno aún no habló y de él depende la concreción o no del nuevo viraje.

A fines de los setenta, el comunista Deng Xiaoping hizo virar a China abandonando el régimen socialista y la ideología maoísta. Por entonces dijo que “no importa el color del gato, sino que éste se coma al ratón”, haciendo referencia a la necesidad de mejorar los números de la economía de su país, por el camino que fuera, incluso el del capitalismo.

En el Uruguay de hoy, el planteo del ministro de Economía, Danilo Astori, de avanzar lo “antes posible”, ya en 2006, hacia un tratado de libre comercio (tlc) con Estados Unidos (Búsqueda, 5 de enero) despertó distintas reacciones en el interior del gobierno, en la oposición, en filas frenteamplistas y en los socios del Mercosur.

Astori sostuvo que “Uruguay tiene que comenzar a hacer esfuerzos para llegar a tener un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Hace un par de años estábamos fuera de agenda para lograr un tratado de este tipo (…). No era un tema que estuviera planteado. Hoy sí está planteado en Estados Unidos”.

Agregó que la cuestión está presente “en conversaciones informales” con funcionarios de la administración Bush, por lo que se debería aprovechar la circunstancia para aprobarlo, ya que el mismo “bien hecho y bien analizado, sólo puede tener resultados positivos (…). Todo esto a Uruguay le vendría muy bien para diseñar una estrategia equilibrada en el mundo, que lo mantenga vinculado a la región, pero que le abra posibilidades fuera de ella.

Eso también le va a permitir a nuestro país incrementar las posibilidades de negociación en la región, en la que Argentina y Brasil han tomado actitudes bilaterales que dañan las posibilidades de los países pequeños”.

Si bien para algunos el planteo de Astori parece un rayo en el cielo sereno, el propio presidente Tabaré Vázquez había dicho, el 22 de setiembre de 2005 también a Búsqueda, que si se pudiera llegar a un tlc con Estados Unidos, ello le parecería “muy bien”. Más adelante señaló: “Una vez que avancemos en este tratado bilateral (de inversiones) vamos a intentar tener más y mejor relacionamiento comercial con Estados Unidos, con Canadá y con el país que sea”.

El que calla, ¿otorga?

Desde la irrupción del tema, distintos secretarios de Estado se han pronunciado a favor y en contra del planteo de Astori. El visto bueno al tlc fue dado por los ministros de Turismo e Industria, Héctor Lescano y Jorge Lepra, en contra lo hizo el canciller Reinaldo Gargano (véase entrevista en esta cobertura), y con una postura cuestionadora de la forma en que se realizó el planteo, (aunque receptivo a discutir la cuestión) se pronunció Víctor Rossi, el titular de Transporte.

Quien no ha emitido opinión es Vázquez, y algunos de sus allegados, como su hermano y prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, dicen no conocer la posición del presidente.

En ámbitos gubernamentales se especula que Astori hizo ese planteo con el aval presidencial. En ese sentido recuerdan que el ministro de Economía fue el primero que manifestó su apoyo al tratado de inversiones, sorprendiendo a la grey frenteamplista, inicialmente proclive al rechazo del mismo. Y lo hizo precisamente con el aval de Vázquez, sin que entonces mediara ningún mecanismo formal o institucional para resolver la postura del nuevo gobierno.

En esta oportunidad tampoco existió discusión alguna en el gabinete sobre el particular, tal como lo ha repetido Gargano a lo largo de la semana. Sin embargo, como la corta historia de esta administración lo demuestra, ello no es obstáculo para que en el núcleo duro del gobierno (de encuentros más informales que formales) se haya tratado la conveniencia del tlc con Estados Unidos.

Por otro lado, y abundando en que el tema está “cocinado”, los mismos informantes recordaron que Lepra y Astori tienen prevista una gira para marzo o abril por Estados Unidos, y que la intención es que la misma se haga con el proyecto del tlc en sus carteras.

De acuerdo a fuentes del Edificio Libertad, la cuestión se ha conversado con distintos funcionarios de la administración Bush. Una aseveración que parece avalar el senador del Partido Republicano de Estados Unidos Mel Martínez, quien durante una visita a Argentina dijo que “el tratado ya está hecho. Lo que falta es la ratificación, pero ya está hecho”, agregando “que es un tratado muy conveniente para el país que preside Tabaré Vázquez”, según publicó el portal Infobae.

Más que un problema de forma

La iniciativa de Astori presenta tres áreas problemáticas: las definiciones de la fuerza política, el relacionamiento entre el gobierno y el fa, y la definición de hecho de una política internacional distinta a la enunciada en la campaña electoral.

El congreso del fa realizado en diciembre de 2003, y el programa con el cual se salió a buscar la adhesión ciudadana (“Grandes lineamientos programáticos para el gobierno 2005-2010”) dice, tras manifestar analizar la iniciativa estadounidense de libre comercio: “Rechazamos el actual proyecto alca y los eventuales acuerdos bilaterales de comercio con Estados Unidos concebidos en este marco, en tanto no resultan favorables a nuestros objetivos de consolidación de país productivo”.

Es, por tanto, una condicionante que obligaría a rever la posición del congreso, habilitando la discusión con anterioridad a cualquier decisión del gobierno al respecto. Así al menos lo entienden todos los sectores frenteamplistas, incluido Asamblea Uruguay (au), según dijo el senador Carlos Baraibar a BRECHA.

Pero la aparición del tema en la prensa reavivó las heridas resultantes del tratamiento que tuvo el tratado de inversiones con Estados Unidos.

El senador comunista Eduardo Lorier sostuvo que una de las discrepancias que tiene su sector al respecto surge de “la metodología que se viene aplicando para fijar la agenda y los pasos concretos de nuestro gobierno. Es necesario que los temas de importancia estratégica que están en la vuelta sean discutidos en los organismos correspondientes de nuestra fuerza política.

Entonces si es necesario, porque algunos lo entienden así, discutir este tema del tlc con Estados Unidos, lo haremos. Pero esa forma de conducirse no sirve y va en contra de uno de los elementos esenciales de nuestro proyecto alternativo que es la participación democrática”.

Más crítico fue el dirigente de la Corriente de Izquierda Helios Sarthou, quien comentó a BRECHA que se está frente a la “cúpula bipolar de Astori y Vázquez”, que lanzan un tema sin consulta a los órganos del fa, “aun cuando la iniciativa del tlc está en contra de una resolución de congreso”. La lógica, según Sarthou, es largar una idea, “Lepra la apoya y después cuando crean el estado colectivo imponen la disciplina sin debate. En consecuencia, el Parlamento no discute, obedece. Esto nos encamina hacia una democracia autoritaria”.

Para el dirigente del pvp Carlos Coitiño, hay que tener claro que “la forma idónea no es la de ir a la prensa y tirar el bolazo, para que después rebote y empiece a generar pronunciamientos por fuera de la participación activa de la fuerza política”.

Rossi, inimputable de posturas “radicales”, comentó a BRECHA que no es “justa la forma en que se planteó el tema, pues se elige un camino complicado para la interna de la fuerza política, cuando se trata de fortalecer el relacionamiento de ella con el gobierno”. También dijo que la lógica de los hechos consumado no es buena y que hubiera preferido que la cuestión se hubiera anunciado en el gabinete.

Los contenidos del planteo

Otra de las posibles interrogantes sobre la iniciativa que hiciera pública Astori refiere a un posicionamiento distinto al enunciado en el programa del fa respecto al Mercosur.

El 4 de octubre de 2004, al exponer la propuesta del “Uruguay integrado” -y atendiendo a lo inconsulto en aquel momento de la decisión del entonces presidente Jorge Batlle de firmar un tratado de inversiones con Estados Unidos- Vázquez dijo: “Consideramos importante decirlo en este ámbito pues un acuerdo de este tipo, negociado unilateralmente, significa un desconocimiento al Mercosur y a la necesidad de encarar estos tema como región”.

Ese tratado se aprobó con algunas modificaciones, pero en el planteo de ir hacia un tlc con Estados Unidos, el ministro de Economía parece querer avanzar un paso más, poniendo en entredicho la voluntad integradora de la que Vázquez hizo gala en la campaña electoral.

Baraibar dijo a BRECHA que a 15 años de firmado, el pacto regional no avanza en la integración. Uruguay, agregó, “es cautivo de un Mercosur que no emite la más mínima señal de hacia dónde se quiere ir y es evidente que quienes tienen la mejor capacidad para hacerlo son las dos economías más grandes, Argentina y Brasil. Uruguay tiene sus propias necesidades y el gobierno también. Entonces aparece un Estados Unidos, que por razones geopolíticas y frente a un nuevo ordenamiento en Sudamérica (ahora se agrega Bolivia con Evo Morales), le interesa tender puentes con las nuevas realidades”.

A esa actitud política del gobierno estadounidense, el senador de au agregó la coincidencia de que Estados Unidos sea el principal comprador de las exportaciones uruguayas, por lo que “si se llegan a caer esas exportaciones, el país se viene abajo”. Baraibar dijo no desconocer el Mercosur, pero señaló que “hoy está operando el Mercosur político y no el económico.

Y, por supuesto, menos el productivo y de complementación. No hemos salido del Mercosur neoliberal, de Carlos Menem y Collor de Mello. Hay medidas de bloqueo para el acceso a los mercados vecinos de los productos uruguayos”.

En otra sintonía, la senadora socialista Mónica Xavier sostuvo que el país tiene compromisos con el pacto regional, cláusula 32 del Mercosur mediante. Por tanto “si este tema se plantea tenemos que dar los pasos sucesivos de revisión del programa del fa. Porque se trata de un tema comercial, de relacionamiento internacional, de estrategia política, ya que en definitiva hemos apostado al fortalecimiento de la herramienta Mercosur.

No nos negamos a ningún tipo de discusión, pero hay que dar todas las instancias de debate orgánico e institucional de la región que permitan evaluar ventajas y desventajas”.

La percepción de una variación de las posturas del gobierno uruguayo, a pesar de los esfuerzos de Gargano para desmentir cualquier posicionamiento institucional, alimentó las declaraciones de las cancillerías de Argentina y Brasil.

Tanto Jorge Taiana como el brasileño Celso Amorim recordaron al gobierno uruguayo que la firma unilateral de un tlc con Estados Unidos se contradice con las normas mercosurianas. Amorim llegó a decir que de esa manera Uruguay se desprende del pacto regional, aunque Gargano aclaró ayer en conferencia de prensa que el canciller de Brasil dijo, además, que su país tenía responsabilidades en el funcionamiento del pacto y deberían rectificarse algunas conductas para atender las asimetrías existentes.

Sin embargo, algunas lecturas, en especial de medios argentinos, entienden que el anuncio del tlc es una suerte de berrido del pequeño, que requiere la atención de los mayores.

Varios de los dirigentes frenteamplistas consultados por BRECHA reconocieron las dificultades actuales del Mercosur. Pero de todas maneras entienden que no hay otra posibilidad que actuar desde el pacto regional, para alcanzar relaciones comerciales más equitativas con los países desarrollados.

Beneficios o perjuicios

En cuanto a las ventajas para Uruguay de un tlc con Estados Unidos, tanto Astori como quienes lo apoyaron en su planteo advierten que el país tendría hartos beneficios, el primero de ellos la eliminación de los aranceles que deben pagar las exportaciones de carne. Por ese impuesto que llega al 26 por ciento se deben abonar alrededor de 100 millones de dólares extra.

El senador Jorge Saravia (Mpp) admitió que eliminar esos aranceles sería positivo para el país, pero “te hace guasca el mercado interno y no sólo éste sino también el Mercosur. Ello porque ingresan productos sin arancel y subsidiados en Estados Unidos, que pueden salir para la región. La idea es desde acá proyectarse al Mercosur.

El mercado argentino, el mercado brasileño, son la apetencia de la administración estadounidense, por eso un tlc que les permita entrar sin aranceles. Por eso Argentina puso el grito en el cielo. Se instalan acá y hacen guasca el mercado interno argentino”.

En filas socialistas la percepción es similar. Xavier señaló que en un tlc no existen elementos positivos para Uruguay. Ello, sostuvo, no supone que dejemos de intentar aumentar el comercio con Estados Unidos. Empero, “habría que ver en qué medida esa rebaja de aranceles con la que debemos corresponder se condice con el proyecto de país productivo.

Habría problemas para el mercado interno, para la fuerza de trabajo. Si tomamos como referencia algunos tratados suscriptos por otros países con Estados Unidos, veremos que no demuestran a priori mejorar la cantidad ni la calidad del empleo. Por ejemplo en el caso de México y las maquiladoras”.

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