Una Patria para Todos

Frente al fracaso del sistema de economía ficticia del capitalismo financiero, que destrozó este país en ciclos continuos y que hoy explota en Estados Unidos arrojando esquirlas a diestra y siniestra, pensar una patria para todos me parece la mejor manera de pararse frente al temporal.

Como bien dice en esta edición el dirigente del PT brasileño Valter Pomar, “hoy tenemos que aprovechar la oportunidad de esta gran crisis para sacar adelante procesos de desarrollo nacional o incluso para defender la correlación de fuerzas en cada país y en el sur del Continente.”

Esa tarea, esencialmente política, articula en estas líneas la debacle de Wall Street y sus efectos con el lanzamiento del Movimiento Patria para Todos, un conglomerado de compañeros de la ciudad de Buenos Aires que echó a andar el pasado 6 de octubre.

Patria para Todos es el resultado positivo de la puja que generó la Resolución 125, dado que un conjunto de compañeros allá por el mes de abril nos empezamos a juntar viendo que los enemigos históricos del campo popular acechaban a un gobierno recientemente y legítimamente constituido. Al comienzo, fuimos pocos. Después se sumaron agrupaciones, centro de estudios, representantes sindicales, centros barriales, etc. Tras muchas discusiones, como no podía ser de otra manera, dimos a conocer un documento con respecto a lo que sucedía con los sojeros y su sustento de legitimación, que son los medios masivos de comunicación. Así transcurrimos toda la pelea con los dueños de los medios y los campos. En paralelo, nos dimos una pequeña organización, para poder sostenerla en el tiempo. Después vinieron la reestatización de Aerolíneas, la movilidad de la jubilación y ahora el proyecto de una nueva ley de radiodifusión. El compromiso de todos los compañeros en esa reunión fue sostener desde el Movimiento Patria para Todos la bandera bien alta de una nueva ley de medios de comunicación democrática, campaña con la que seguramente estaremos muy pronto en la calle.

Lo valioso de esta corta experiencia es que todos nos dimos cuenta de que juntos éramos capaces de muchas más cosas que las que cada uno podía hacer con su grupito. Así empezamos a discutir la idea de un espacio común y eso es lo que el lunes pasado presentamos en la sede del Sindicato de Molineros, con asado y vino de por medio. Allí pusimos a consideración de todos nuestros compañeros el documento fundacional y una estructura organizativa, que dio pie a los discursos. Es un orgullo y un compromiso compartir la Mesa de Coordinación de este nuevo espacio junto a Sergio Carbonetto, Carlos Lablunda, Edgardo Rodríguez, Julio García y Benjamín García Ocaña.

¿Por qué Patria para Todos? Porque creemos profundamente, y más en un mundo donde los paradigmas que sostuvieron el capitalismo financiero salvaje se caen a pedazos, que no es posible pensar en la constitución de una organización política sin pensar en una nación que nos cobije a todos. No hay espacio para las actitudes individuales: o la política recupera para sí el lugar desde donde se piensa el conjunto o estaremos en manos de estos señores que no tienen patria, ni fronteras. Mercenarios a las órdenes de quien mejor les pague.

Seguramente nos restan muchas cosas por discutir. Para nosotros es básico no equivocarnos a la hora de definir dónde estamos parados. De qué sirve haber leído El Capital y después terminar caminando con la Sociedad Rural.

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