Una nueva etapa para nuevos desafíos: Venezuela entró al Mercosur

Por Causa Popular.- Con los ojos puestos en Bolivia, los presidentes Néstor Kirchner, de Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, Nicanor Duarte, de Paraguay, y Tabaré Vázquez, de Uruguay, y su anfitrión Hugo Chávez, ampliaron el Mercosur reuniendo a partir de hora a unos 255 millones de personas sobre 12,8 millones de kilómetros cuadrados, con un producto bruto de alrededor de un billón de dólares y un comercio exterior de 300.000 millones de dólares anuales.

El significativo ingreso venezolano al Mercosur es un acto político de trascendencia, pero eso no quiere decir que el líder bolivariano pueda desembarcar en el bloque pidiendo drásticos cambios institucionales en la próxima Cumbre de Córdoba, a pesar de las declaraciones del Canciller venezolano Alí Rodríguez, que anunció “un período esperanzador para los pueblos con la nueva orientación de dar un mayor contenido social al Mercado Común del Sur”.

Para Brasil el ingreso de Venezuela procura identidad política a la latente comunidad sudamericana. Según especialistas «Venezuela provee de un peso económico al bloque regional que antes no tenía (ahora representa el 75% del PBI de la región), además de ser el país latinoamericano que desarrolla más inversiones en el terreno de mayor interés para todos los países de la zona: el energético. Por otra parte, la adhesión venezolana se constituye en la única oportunidad de encuadrar al radicalizado líder venezolano en un esquema que como el Mercosur, ya está dotado de una racionalidad de mercado que no será fácilmente desplazable.»

Pero las nuevas perspectivas del Mercosur no implican avances en términos de desarrollo económico, sino en aspectos de defensa, un punto estratégico que quizás, traiga objeciones provenientes de los sectores opositores de cada país. Chávez planteó que «debe llegar el día en que Mercosur tenga una organización de defensa donde vayamos fusionando las fuerzas armadas de nuestros países».

Y añadió que Mercosur debe diseñar «una estrategia propia de seguridad, de soberanía y de defensa.Venezuela no se está preparando para agredir a nadie, pero que nadie venga a meterse con nosotros porque estamos dispuestos a morir todos aquí para salvaguardar la soberanía de esta tierra», dijo Chávez. En otro momento de su discurso, el presidente dijo que «Venezuela ha decidido ser libre y no depender de ningún centro de poder extranjero, de ningún centro hegemónico de poder».

El discurso bolivariano y antiimperialista de Hugo Chávez en su ingreso al Mercosur desde Caracas parece un salto ideológico en la política del bloque que para el mundo empresario brasileño puede implicar una incursión de la política en el ámbito de la vida económica más allá de lo controlable. El Gobierno de Brasil se apresuró sin embargo, a aclarar de cara a sus sectores internos reticentes, que en la próxima Cumbre de Córdoba, Venezuela tendrá voz, pero aún no tendrá voto para vetar las propuestas de Argentina y Brasil.

El Protocolo de Adhesión debe ser ratificado por los Parlamentos de cada país, además de cumplir con el correspondiente registro en la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). De todas formas, está claro que Venezuela también busca sumarse al orden político del Mercosur, que podría conferirle una credibilidad política de la que carece en el concierto internacional. En el Mercosur también hay exigencias derivadas del Protocolo de Ushuaia, sobre compromiso democrático, conocido como Cláusula Democrática del MERCOSUR.

Un instrumento preventivo y punitorio ante eventuales rupturas del orden democrático, y que produjo además una Declaración, que fija al bloque como zona de paz, lo compromete a evitar carreras armamentistas u opciones violentas de resolución de conflictos, así como apoyar en los foros multilaterales, el respeto por los Acuerdos Internacionales orientados a promover el uso pacífico de la energía nuclear y la no proliferación en todos sus aspectos. Chávez recibió esa aclaración por parte de los dos Mandatarios más importantes del Mercosur, con la ausencia de Lula de un desfile militar donde exhibió la aviónica recientemente adquirida a Rusia, y a través de una exposición en el Parlamento en la que el Mandatario argentino se explayó sobre la cláusula democrática y de paz compartida en el bloque del Cono sur.

Argentina y Venezuela

Pero más allá de las perspectivas de crecimiento del Mercosur, las relaciones entre Buenos Aires y Caracas son parte del eje de equilibrio al que apuestan desde la Casa Rosada para que el ingreso de Venezuela no resulte polémico para los aliados políticos internos de cada gobierno. Con esa perspectiva y teniendo en cuenta las ventajas que el gobierno argentino no puede desaprovechar, la Argentina y Venezuela impulsaron la concreción de cinco convenios bilaterales para avanzar en la integración económica y el desarrollo de áreas de energía, vivienda y el lanzamiento de un bono binacional.

Se certificó el grado de avance hasta la fecha en la partipación recíproca que tienen la compañía petrolera PDVSA en la cuenca off-shore argentina y la que tiene ENARSA en la denominada «Faja del Orinoco» donde la empresa argentina es titular una importante zona en el llamado Bloque de Ayacucho y donde existen las mayores reservas probadas. Los mandatarios de ambos países instruyeron a sus ministros de Economía y Finanzas para que dentro de un plazo de 60 días diseñen el lanzamiento de un bono binacional.

El programa deberá incluir el monto de la emisión, el plazo, la amortización, los intereses y la modalidad de colocación como así también quienes serán los destinatarios o tomadores del título y las obras que se habrán de financiar.

El otro convenio incluye la elaboración en 60 días de un plan de viviendas para superar el déficit habitacional que afecta particularmente a Venezuela con la participación de empresas constructoras argnetinas. Otro de los acuerdos contempla la cooperación con Bolivia para la realización de inversiones conjuntas en una planta separadora de gas y la construcción del gasoducto.

Paraguay

Sin embargo a pesar de las voluminosas potencialidades del ingreso de Venezuela al MERCOSUR, las asimetrías con los países más chicos están resultando un punto central de críticas para el empresariado paraguayo que presiona a su presidente Duarte Frutos para que abandone el MERCOSUR. “La economía paraguaya representa sólo el 1% en el Mercosur mientras que la brasileña es un 78% más grande; con esa desigualdad no podemos competir en nada», dicen desde la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco). «El convenio por el cual fue creado en 1991 el bloque aduanero debe ser renegociado para que los socios menores como Paraguay y Uruguay reciban compensaciones visibles y tangibles para equiparar los perjuicios que recibimos; caso contrario, le pedimos al gobierno del presidente Nicanor Duarte que abandone Mercosur», reclamaron.

Alberto Soljancic, presidente de la Asociación Rural del Paraguay, se quejó porque los productos locales encuentran «20.000 trabas paraarancelarias que impiden acceder a los mercados mayores» del bloque. «Yo quiero saber quién va a venir a invertir en Paraguay si tenemos la imposibilidad de venderles a los mercados mayores del Mercosur», se preguntó con ironía.

Gustavo Volpe, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), fue más categórico y propuso directamente buscar alternativas en los mercados de los países más desarrollados junto a Uruguay, otro de los Estados que más sufre las asimetrías del bloque. «Nos conviene salir junto con Uruguay y firmar acuerdos de cooperación comercial con otras naciones extra zona, por ejemplo, con los Estados Unidos de América», aseguró.

El líder industrial se quejó por los consecutivos olvidos de los miembros más importantes del Mercosur y sus intenciones nunca concretadas de enmendar las diferencias entre los socios. «Paraguay ha recibido sólo perjuicios de sus asociados mayores como Argentina y Brasil. La promesa de ingresar a un mercado ampliado nunca dejó de ser promesa», se quejó Volpe.

La respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay no se hizo esperar. Los voceros de la Cancillería guaraní coincidieron en señalar que, por ahora, el Presidente Duarte Frutos “no piensa abandonar el Mercosur”.

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