Salta, nada más que un botón de muestra del crítico estado del sistema educativo nacional

Por Causa Popular.- Deben ser pocos los que recuerden, que a días de que el presidente Néstor Kirchner asumiera su cargo viajó a Entre Rios y “llevó” fondos nacionales, junto con su flamante ministro de educación, para resolver un reclamo docente por aumento de salarios que llevaba varias semanas. De esta forma había quedado inaugurado el “estilo K”, como se le suele llamar al presidente, por su forma particular de resolver los conflictos. Lejos parecen haber quedado hoy estos gestos por parte del gobierno. Ya sea por algún acuerdo político dentro del partido gobernante, o por prioridades de Estado, lo cierto es que tras 7 semanas de paro de los docentes salteños y una feroz represión policial, el gobierno nacional hasta el momento sólo se hizo gestos difusos desde Alemania, escenario de la última visita presidencial. Lo concreto es que los docentes hoy cobran salarios de miseria y no sólo luchan contra las autoridades provinciales y nacionales sino también contra sus propios representantes gremiales. El sistema educativo nacional está en crisis y Salta es sólo la punta del iceberg.

El paro que llevan adelante los docentes de Salta, nucleados en la Agremiación de Docentes de Salta (ADP) -cuya conducción desconocen-, en reclamo por un aumento salarial que alcance los niveles de la canasta básica de alimentos, lleva más de 40 días afectando el 80% de los chicos salteños. Sólo los colegios privados y algunas escuelas públicas cumplen con el ciclo lectivo en forma normal. Así, el conflicto educativo en la Provincia se acentúa cada vez más, y los 180 días de clases pautados por el Gobierno nacional no llegarán a cumplirse.

Tuvieron que pasar 10 días de la salvaje represión a los docentes que acampaban en la céntrica plaza 9 de Julio a manos de la policía provincial, para que apareciera un principio de acuerdo. El menemista gobernador de Salta Juan Carlos Romero, y la ministra de Educación de la provincia, María Esther Altube, esperan que los docentes acepten la propuesta presentada de aumentar el sueldo básico de los docentes a 300 pesos. Actualmente se encuentra en 239 pesos. Esto significaría que un maestro que trabaje ocho horas (una jornada de 15 horas cátedras) pasaría a cobrar 600 en vez de los actuales 450 pesos.

El conflicto no parece estar cerca de resolverse, y una de las razones principales es la intransigencia del gobernador Romero. Este anunció desconociendo el derecho de huelga que le descontará a los docentes los días trabajados, que sólo serán devueltos, según la ministra de Educación, “siempre que exista una propuesta de desarrollo real de recuperación de las clases perdidas”. No pocos docentes tuvieron que volver a la escuela acuciados por los problemas económicos que les trae la medida de fuerza al no recibir el sueldo en el mes de abril.

Como suele suceder en los conflictos gremiales cuyas medidas de fuerza sólo se levantan si existe una mejora real para los trabajadores, los docentes de salta, autodenominados “Autoconvocados”, no reconocen las negociaciones que realiza el gremio. Incluso en el marco de la huelga, los docentes recolectaron firmas para pedir la renuncia del titular de la seccional salteña de CTERA (ADP) Virgilio Choque. Tanto este gremio y los profesores de educación técnica de AMET no adhirieron a la huelga.

Incluso ambos sindicatos -ADP y AMET- firmaron el pasado viernes, en el marco de la Mesa Salarial a la que no concurrieron los “Autoconvocados”, un acuerdo con el gobernador Juan Carlos Romero por el que se elevaría el sueldo básico de 239 a 300 pesos, para que el salario de bolsillo pudiera alcanzar los 700 pesos. Los “Autoconvocados”, desconocieron el acuerdo, reclamaron un sueldo básico de 750 pesos, y anunciaron que continuarán con la huelga.

El miércoles pasado durante una de las últimas marchas realizadas por los docentes salteños, 2.000 maestros escracharon el frente del palacio legislativo provincial utilizando tizas con las que escribieron frases en contra de Diputados provinciales que responden al gobernador menemista Juan Carlos Romero. En el interior del palacio mientras los diputados oficialistas se negaban a sesionar, legisladores de la oposición denunciaron que los Diputados aliados a Romero se niegan a llevar al recinto a ministros del poder ejecutivo para ser interpelados.

La oposición considera que el gobierno provincial es el responsable de la cruel represión contra maestros, concretada por 1.500 efectivos policiales durante la noche del primero de abril, denominada por los docentes como la noche de las tizas. Al grito de “somos maestros no delincuentes” y con sus manos alzadas, los maestros salteños expresaban su bronca ante la mirada desorbitada de una pequeña guardia policial. En unos minutos, cientos de maestros, tizas en mano, escribieron frases contra los legisladores, funcionarios y el gobernador Romero, “esta son nuestras armas, con esto pensamos”, decía un maestro mostrando una tiza en una de sus manos, mientras un dirigente lo apartaba de un efectivo policial. A la par, la docente Elena Rivero, expresaba: “hacemos cargo al gobernador de la provincia de Salta, Juan Carlos Romero de la salvaje represión del primero de abril en contra de los maestros”.

El resto de las provincias

En Santa Cruz, la provincia mimada por el gobierno, la semana pasada los docentes tomaron el Consejo de Educación en reclamo de que sean restituidos el personal auxiliar de la educación cesanteado. El gobierno propuso reincorporalos con un contrato de locación por un año, rechazado por el gremio. Según los docentes “la protesta no se abandonará hasta que los trabajadores sean restituidos a sus puestos de trabajo”.

En tanto, en las provincias de Jujuy y Santa Fe, los respectivos gobiernos llevan a cabo diferentes reuniones con los docentes para analizar propuestas ya que en ambas provincias los maestros protestan por una reforma salarial. Aunque en estos casos aún no llegaron a un paro. En Jujuy, los gremios manifiestan que la situación “se mantendrá en estado de alerta y movilización hasta el reinicio de las negociaciones para mejorar los salarios y el estado actual de la educación”.

Una de las provincias en donde los reclamos suelen ser reiterados y el dictado de clases interrumpido por los paros, es Buenos Aires que atraviesa, al igual que el año pasado, por una serie de reuniones entre el gremio y el Gobierno para destrabar el conflicto salarial. Ahora, a través de una encuesta, los gremios se encuentran analizando si aceptan la propuesta que hizo el Ejecutivo. La propuesta oficial consta de 300 pesos de salario básico, a partir del sueldo del mes de abril, que incluirán los 40 pesos que los docentes cobraban como suma fija no remunerativa y no bonificable. Además, se sumarán 30 pesos que se cobran por Material Didáctico y los 10 de presentismo pasarán a ser 90 pesos.

Asimismo, ofertaron una recomposición de la escala de todo el personal jerárquico, con un aumento del 10 por ciento en los índices, lo que indica que no se trata de una suma por fuera del salario docente, sino que se integrará al básico. La recomposición, que alcanzaría a unos 240 mil docentes, entraría en vigencia a partir del 1º de abril.

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