Macri reprime en Caballito

Desde la época de la dictadura militar no se veía en el barrio de Caballito un accionar represivo y violento como el protagonizado por los funcionarios machistas en la tarde del 18 de mayo pasado. Veintiséis vecinos fueron detenidos. Un joven, Martín, quedó internado en el Hospital Durand a raíz de los golpes.

Para entender lo acontecido intentaré resumir lo ocurrido los primeros días de la semana pasada. En la madrugada del lunes 18, funcionarios del Gobierno de la Ciudad, que utilizaron una patota futbolista como ariete, procedieron al violento desalojo y destrucción de una huerta comunitaria que funcionaba en nuestro barrio desde hace 7 años. No solo desalojaron a los vecinos que desarrollaban el emprendimiento. Sino que también con palas mecánicas y topadoras arrasaron y destruyeron de raíz árboles y plantas (violando leyes de la Ciudad de Buenos Aires).

Ante este violento accionar, un grupo de vecinos realizó una protesta el martes 19 en la puerta del Centro de Gestión y Participación Comunal 6 (CGPC6), cito en Díaz Vélez al 4500, aproximadamente a las 14:30 horas. Desde ese lugar se prodigó una brutal represión a los manifestantes (menos de un centenar de vecinos). Se los corrió a los golpes desde la puerta del CGPC hasta la sede del Centro Cultural La Sala, en Avellaneda al 600 (a unas doce cuadras del CGPC). No conformes con esa brutal e injustificada represión, sin orden de allanamiento ninguna, violentaron la entrada del Centro Cultural y prosiguieron con la brutal golpiza en el interior del mismo. Golpeando no solo a quienes participaron de la marcha, sino también a numerosas personas que desarrollaban diferentes actividades en el lugar. La represión duró cerca de una hora y a su fin procedieron a la detención de 26 vecinas y vecinos.

Desde la Proto Comuna Caballito repudiamos el violento accionar desarrollado por las autoridades del Gobierno de la Ciudad.

Y queremos resaltar la existencia de una doble moral en la administración macrista. Según los argumentos esgrimidos por los funcionarios, el motivo del desalojo del emprendimiento comunitario de la Huerta se basa en una cesión precaria de uso entregada por la Nación a la Ciudad de Buenos Aires en el año 2000. Lo que queremos remarcar es que en esta misma cesión se entregaron a la Ciudad los 5.000 metros cuadrados que usurpa Caputo Construcciones a la vera de las vías del Ferrocarril Sarmiento y la calle García Lorca. Terreno donde el año pasado instaló el Show Room de ventas de las unidades que está construyendo para las torres «Dos Plaza», y que ante la presión vecinal y la presentación de proyectos de pedidos de informes en la Legislatura de la Ciudad y en la Cámara de Diputados de la Nación, logramos que la empresa del mejor amigo del Jefe de Gobierno, tuviera que demoler. Pero calmadas las aguas, el poderoso empresario está, ya desde hace tres meses, utilizando dicho terreno como playa de estacionamiento de su emprendimiento comercial.

¿Cómo se puede explicar una actitud tan disímil ante dos terrenos que se encuentran legalmente en la misma situación y a no más de 150 metros el uno del otro?

Es verdad lo expresado por la administración macrista. El Espacio Público no se negocia: se entrega generosamente a los amigos para sus emprendimientos.

No tenemos dudas de que esta demostración innecesaria de violencia es mucho más que una casualidad. Son el modo y los métodos que esta administración intenta utilizar sistemáticamente. Y si ayer fue la Huerta y hoy el Centro Cultural, mañana puede ser cualquiera de las organizaciones y grupos vecinales que salimos frecuentemente en defensa de nuestros derechos a manifestar ante las autoridades en cualquier rincón de nuestra Ciudad.

Buenos Aires no puede permitirse este tipo de atropellos a los Derechos Ciudadanos establecidos en nuestra Constitución, que en su artículo primero establece que esta es una Democracia Participativa. No es con palos, hidrantes y represión policial como mejor se debe alentar la participación vecinal.

La de la semana pasada es una muestra gratis de lo que es capaz de realizar el macrismo. Políticas más ligadas a lo oscuro de los años del Proceso que a una fuerza democrática. Es cierto que quizá algún manifestante se excedió en el reclamo, pero eso no justifica la feroz represión colectiva. Ni mucho menos el manoseo de los valores constitucionales. Cuando se persigue a una persona 12 cuadras hay saña. Cuando se penetra por un techo hay violación de morada. Algo aun más grave si es realizado por servidores públicos. Realizando una comparación: existe la legítima defensa, pero recordemos que también es un delito el exceso de violencia en defensa. Y todo lo ocurrido fue un exceso.

Por todo esto, pedimos la renuncia del Ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, del Director del CGPC 6, Marcelo Iambrich y la inmediata separación de la fuerza policial y la realización de sumarios a todos los policías intervinientes, incluyendo a la oficialidad y empezando por el Comisario a cargo del operativo.

Solicitamos a los vecinos mente fría y tranquilidad. Respondamos con inteligencia e imaginación. Con resistencia pacifica. No caigamos en la trampa.

El autor es referente de la Proto Comuna Caballito

Informes: 4903-7444 ó protocomunacaballito@yahoo.com

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