Macri debe justificar el aumento de la tarifa de taxis

Los ciudadanos porteños nos desayunaremos, en breve, con un injustificado aumento en el costo de la tarifa de taxi. Mientras tanto, el jefe de gobierno Mauricio Macri y los representantes de los gremios que nuclean a los taxistas pugnan por el acceso a carriles exclusivos en algunas avenidas de la Ciudad. Y lo que resulta aún más preocupante es que Macri termine canjeando el acceso a carriles exclusivos por el aumento de la tarifa de taxi.

Vale la pena recordar que, para determinar esta tarifa, los criterios tradicionalmente utilizados por la Subsecretaría de Transporte de la Ciudad se articulan sobre la regulación de la tasa de ganancia. Es decir, el valor de la ficha se determina sobre la base de los costos de explotación de la actividad. Según este criterio, a mayores costos deben regularse mayores tarifas, que establece la Subsecretaría de Transporte como agente regulador.

El 1º de abril de este año el Ejecutivo porteño firmó el decreto 250, por el que convocaba a audiencia pública para determinar incrementos en la tarifa de taxi, según los costos de explotación establecidos en el Anexo I de dicho decreto.

En este punto nos detenemos. Y decimos que el aumento del taxi no se justifica. Veamos por qué.

En primer lugar, entre los costos que se incluyen en el anexo, se ha tomado como referencia del «valor vehículo a reponer» un vehículo Chevrolet Meriva a un costo de 55.700 pesos (que representa apenas el 1,8 por ciento de los taxis en circulación), cuando el Fiat Siena no sólo es más económico (45.500 pesos) sino también más representativo (20,6 por ciento de los taxis existentes).

En segundo lugar, llama la atención que en el Anexo I se informa que el costo de explotación a marzo de 2008 (39.158 pesos) es menor al registrado en enero de 2008, que sumaba 47.556 pesos.

Por lo tanto, si los costos han decrecido vale interrogarse acerca de los argumentos que justifican el aumento de la ficha de $0,31 a $0,38, sugerido por la Subsecretaría de Transporte.

Si, como observamos, se verifica que existe un error en la suma de los ítem, y considerando que en virtud de este decreto se propuso el incremento de la tarifa de taxi, resulta inviable disponer el aumento antes de enmendar este error.

Por último, según información que brinda el mismo Anexo, el nuevo valor de la ficha estipulado en 0,38 pesos implicará un aumento de tarifas de 22,58 por ciento, mientras que la recaudación bruta anual aumentaría sólo 9 por ciento, y la rentabilidad sería de apenas 3,93 por ciento.

Al constatar estas irregularidades decidimos pedir explicaciones al Ejecutivo porteño. A través de un pedido de informes presentado ante la Legislatura de la Ciudad, solicitamos información sobre la metodología utilizada para seleccionar cada uno de los rubros que conforman el Anexo I del Decreto Nº 250/08, y las fuentes de información utilizadas. Más claramente, por qué se seleccionaron esos ítems y no otros, y a qué fuentes se apeló para asignarles un valor monetario.

En definitiva, le pedimos al jefe de gobierno Mauricio Macri que revise sus cuentas antes de disponer un aumento de tarifas de taxis que, en medio de otra negociación, servirá de prenda a otros intereses y terminará perjudicando a los usuarios de un servicio público de transporte.

Martín Hourest es economista y Legislador de la Ciudad de Buenos Aires (Presidente del Bloque Igualdad Social)

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