Lula en Buenos Aires, una gira para reforzar la estrategia

El presidente Lula, expresó que el enemigo principal de los pueblos latinoamericanos es «la extrema pobreza y la falta de educación”, luego de entrevistarse con Bachelet en La Moneda, sede del gobierno chileno, con quien firmó nueve acuerdos de cooperación. Afirmó «Hemos conversado sobre la necesidad de una coordinación más estrecha entre Brasil y Chile para impulsar la integración suramericana». Lula luego de visitar Chile llegó a Buenos Aires. En reuniones calificadas como esencialmente políticas, los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva renovaron el “vínculo estratégico» entre Argentina y Brasil, en la que trataron aspectos sobre biocombustible, el Banco del Sur y mecanismos comerciales comunes, entre otros temas.

Mucho se especuló esta semana sobre los verdaderos objetivos de la gira relámpago del presidente brasileño a Chile y la Argentina. Los analistas encolumnados con la política estadounidense dicen que el viaje del presidente de Brasil a Chile y Argentina responde a su desencanto con dos amigos en la región: los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, y a la necesidad de ganar aquellos países para la causa de América del Sur. El tema de los biocombustibles, tratado por Lula en dos oportunidades con el presidente estadounidense George W. Bush, es motivo de debate en la región tras las duras críticas que formuló al proyecto el convaleciente presidente cubano, Fidel Castro, y también el mandatario venezolano.

Lo cierto es que, a pesar que puede haber diferencias en cuestiones puntuales, la mirada y decisión estratégica unitaria y latinoamericanista esta resuelta y reforzada con esta gira.

Lula en Chile

En su tercera visita a Chile, Lula da Silva firmó más de diez nuevos acuerdos bilaterales con la presidenta Michelle Bachelet, en el marco del programa de «Alianza Renovada» acordado por los dos mandatarios durante el encuentro que sostuvieron en Brasilia en 2006.

«Hemos conversado sobre la necesidad de una coordinación más estrecha entre Brasil y Chile para impulsar la integración suramericana», dijo Lula junto a Bachelet tras el encuentro.

Ambos firmaron cerca de una decena de acuerdos. Entre ellos destaca un convenio entre la Empresa Nacional del Petróleo de Chile (ENAP) y la estatal brasileña Petrobras para la exploración de hidrocarburos en ambos países.

También suscribieron un memorando de entendimiento sobre biocombustibles, por el que Brasil ayudará a promocionar el desarrollo y uso del etanol en Chile.

Por otra parte, los dos gobernantes reiteraron su compromiso y preocupación por resolver las desigualdades sociales, y se comprometieron a impulsar en la próxima Cumbre Iberoamericana acuerdos para superar la pobreza. Luego, Lula visitó la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Luego de entrevistarse con Bachelet en el La Moneda, sede del gobierno chileno, con quien firmó nueve acuerdos de cooperación, Lula fue consultado sobre las declaraciones del ex presidente chileno Ricardo Lagos, quien dijo recientemente que «el chavismo no existe».

El mandatario brasileño respondió que «es importante que entendamos lo que era Venezuela antes de Chávez y después de Chávez».

«Es importante recordar que Chávez tiene un comportamiento interno que al pueblo le gusta tanto que lo reeligió y que ha tenido una relación democrática y civilizada con Brasil», señaló Lula, citado por el diario El Mercurio en su edición on line.

Por eso, agregó: «No veo ningún problema en eso y tampoco creo en la existencia del chavismo, creo en la existencia de una conciencia sudamericana». Lula enfatizó luego que el gran problema de Latinoamérica no es ni Chávez ni ningún mandatario, sino «la extrema pobreza y la falta de educación que reflejan el retraso de la región respecto a las naciones desarrolladas».

Por su parte, Bachelet sostuvo que «somos dos democracias consolidadas, todo lo que somos descansa en nuestro compromiso irrestricto con nuestras libertades fundamentales, respeto a los derechos humanos y al estado de Derecho». «Brasil y Chile compartimos una preocupación de abordar con decisión y resolver las desigualdades sociales, la pobreza y la exclusión que caracterizan a nuestra sociedad latinoamericana», agregó la mandataria trasandina.

Entre los convenios y acuerdos firmados por los dos mandatarios sobresale uno de biocombustibles, dado que Brasil explota hace más de 30 años el etanol a partir de la caña de azúcar, y que Bachelet mostró gran interés por el tema, según la prensa local, para diversificar la matriz energética chilena.

El pacto fue fortalecido, según la agencia alemana DPA, por la decisión de que las petroleras estatales de ambas naciones inicien negocios conjuntos en terceros países.

Los dos mandatarios confirmaron que actuarán con una sola voz en los foros internacionales y sudamericanos sobre biocombustibles, y Bachelet ratificó el compromiso de Chile de apoyar el ingreso permanente de Brasil al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Lula señaló que «la verdadera integración se hace aproximando el espíritu y los corazones», hablando a los alumnos de la escuela que desde 1920 enseña tanto en español como portugués.

Ambos mandatarios firmaron luego otros convenios sobre seguridad social, cooperación diplomática, salud, protección y desarrollo de la mujer, ciencia y tecnología y turismo.

Luego de que ambos participen del cierre del Foro Económico Mundial que se realiza este jueves en la capital chilena, Lula abandonó el país rumbo a Buenos Aires, donde llegó el jueves a la noche.

Lula y la Argentina

Los cancilleres de Argentina y Brasil, Jorge Taiana y Celso Amorim, respectivamente, señalaron el «muy buen espíritu» que dominó la reunión de casi 2 horas que compartieron Kirchner y Lula en la residencia de Olivos.

Por su parte, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, resaltó «el contenido total» del encuentro bilateral y dijo que en materia energética «se repasaron temas generales», incluidos los referidos al biocombustible.

Sobre este aspecto en particular, De Vido señaló que cada país «tiene su propio proyecto nacional», pero no descartó «la posibilidad de que se dé una sinergia en algunas cosas». «Argentina no recibirá volumen de combustible desde Brasil, porque nosotros tenemos que defender a nuestros productores y en términos generales a nuestro propio proyecto», indicó.

Diferenció en este sentido la especialización en etanol que caracteriza a Brasil respecto del biodiesel argentino, en base a soja, como parte de las políticas propias.

En cuanto a la eventual «sinergia», podría darse en base a la producción de caña de azúcar que tiene Argentina (base para el etanol) y la de soja de Brasil, que constituye el eje de la producción del biodiesel nacional.

El canciller Amorim se detuvo especialmente en el «mecanismo financiero» que vienen trabajando ambos gobiernos, en función de comenzar 2008 de tal forma que el comercio bilateral se exprese en moneda de origen, dejando de lado al dólar.

También, destacó el diálogo a nivel presidencial sobre el mensaje común que comparten ambos gobiernos frente a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Argentina y Brasil integran el Grupo de los 20 -países en desarrollo- y pugnan en ese marco porque las naciones desarrolladas abran el comercio a productores agrícolas que chocan con las barreras que les imponen.

En cuanto al Banco del Sur, Amorim dijo que si bien formó parte de la agenda de hoy entre los presidentes y las delegaciones acompañantes «quedan por delante conversaciones técnicas» para progresar en la iniciativa motorizada principalmente por Venezuela.

En esta ruta de conversaciones, hizo referencia a la reunión de ministros de Finanzas regionales que se concretará en Quito, Ecuador, la próxima semana, y de la que será parte la titular de la cartera argentina, Felisa Miceli.

De Vido, en tanto, comentó que el 15 de mayo tiene previsto viajar a Brasilia para retomar con su par brasileño de Energía, Silas Rondeau, aspectos del sector que viene tratando y que abordó por última vez la semana pasada en la Cumbre de la Isla Margarita, Venezuela.

Kirchner y Lula mantuvieron en Olivos media hora a solas, tras lo cual se sumó a la reunión la senadora Cristina Fernández.

En lo esencial, lo que más destacado de seta gira, al margen de lea especulación mediática, fue el refuerzo de estrategias comunes en materias energéticas, de políticas sociales y un paso adelante en la creación del banco del Sur.

Concluye esta gira a horas del inicio a la cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que reunirá desde este sábado y durante dos días a los presidentes de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Haití, así como importantes representantes de Cuba, Ecuador, San Vicente, Dominica, Antigua y Barbudas.

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Recibí nuestras novedades

Puede darse de baja en cualquier momento. Al registrarse, acepta nuestros Términos de servicio y Política de privacidad.

Últimos artículos

Ponemos en eje la situación actual de Peru, qué está sucediendo y cómo los medios hegemónicos del país tapan los sucesos.
A propósito de las conmemoraciones de la guerra de la independencia en Jujuy.
La revolución feminista avanza, conquista lugares y estamentos del poder antes impensados.