“Los servicios más famosos siguen pasando por aquí, pero siguen sin pruebas sobre el presunto terrorismo”

Mijail Meskín Bazas, es el Cónsul de la República Árabe de Siria en Ciudad del Este. En diálogo con Causa Popular, desde su casa del Barrio Boquerón, donde funciona la sede consular, dispara al corazón de los principales argumentos que Washington utiliza para generar un manto de sospecha permanente sobre la zona de la Triple Frontera. Para el diplomático, no es muy difícil conocer los flujos de dinero de la zona que supuestamente estarían al servicio del terrorismo, si “la mayoría de los comerciantes locales compran sus mercaderías en Miami o mandan a comprar en esta ciudad y hasta las casas de cambio clandestinas tienen un registro para poder operar.” Con datos reveladores y miradas propias de un lugareño, el representante sirio reconoce que los servicios secretos “más grandes y más avanzados del mundo pasaron y siguen pasando por aquí. Otros están afincados. Motivos siempre tendrán para justificar cualquier invasión, pero hasta ahora no han conseguido o no han tenido una prueba que realmente tenga alguna vinculación con el terrorismo.”

– Mijail, ¿Cuándo se inició la migración árabe en la zona?
– La comunidad se inició en la década del ‘60, incluso desde el año 1955 fueron radicándose los primero árabes en Foz de Iguazú, Brasil, antes de construirse el puente. En cuanto se inicio la construcción del puente, varias familias se trasladaron y viven acá por supuesto; no vamos a hablar de las otras migraciones que han venido de Asunción, donde la fuerte migración se inició desde el año 1890 al 1900. Hijos y nietos han venido de aquellos primeros inmigrantes y empezaron a radicarse en esta zona, así que la migración de los árabes no es sólo de ahora. Pero ante el repunte económico y la importancia que tuvo la zona, se amplió la migración local. Ciudad del Este es un punto estratégico, comercialmente empieza a crecer no solamente con la venida de los árabes, sino con la venida de los chinos, brasileños, argentinos, chilenos, peruanos, indios; en total tenemos 65 etnias en esta región, contando las tres fronteras. Por los tanto, no es novedad que vengan solamente los árabes; si fuesen solamente las árabes, a lo mejor se entiende como cierto interés o suspicacia. Simplemente creció un lugar privilegiado, es lo que nos envidia mucha gente. Este es una zona de mucha paz, mucha tranquilidad, hay trabajo para todos; vivimos en armonía. A pesar de todos los ataques que buscan separarnos y así “dividir para reinar”, como se dice, pero no han conseguido sus objetivos. Los servicios de inteligencia más famosos, más grandes y más avanzados del mundo pasaron y siguen pasando por aquí, otros están afincados. Motivos siempre tendrán para justificar cualquier invasión, pero hasta ahora no han conseguido o no han tenido una prueba realmente que tengan alguna vinculación con el terrorismo.

– ¿Cómo se visualizó la última guerra en el Líbano, teniendo en cuenta la importante comunidad libanesa?
– Esta guerra no afecto solamente a la población del Líbano, sino conmovió al mundo entero. Acá hay muchos niños que ya son paraguayos y varios de ellos han muerto en el Líbano, no interesa que el padre sea libanés, pero la madre es paraguaya, han nacido en Paraguay, tienen sus documentaciones, su radicación es paraguaya. Esta última guerra se vio en el mundo entero y trataron de camuflar o borrar, toda costa, las imágenes de lo que hicieron en el Líbano, que es algo muy desastroso para cualquier ser humano que tiene un poco de sentido común y siente la sangre que corre en su vena viendo la magnitud de la masacre.

– ¿Qué es Hizbolá y cómo se entiende su popularidad?
– Hizbolá es realmente un partido político con representación parlamentaria, tiene diputados y senadores afincados en el sur del Líbano. En el año 1985, cuando invadió Israel el sur del país, sacaron de sus casas a la población, lo que obligó a muchos de ellos venir para esta zona porque se quedaron sin sus hogares y tierras. Se formó un grupo pequeño, preparando y reuniendo fuerzas para poder sacar algún día a los ocupantes de esas tierras. Hizbolá realmente es un partido político reconocido constitucionalmente por el gobierno, por lo tanto es legal. Se pusieron ese nombre para defender sus tierras que fueron ocupadas y que siguen siendo ocupadas. Su popularidad se debe simplemente porque están defendiendo la tierra y la causa de miles de libaneses, esa es la explicación de su popularidad.

Hizbolá defendió su tierra, no fue a ocupar, simplemente entró en ese territorio donde entraron los otros, quienes ocuparon sus tierras en el año 2000 y volvieron en el año 2006 con la famosa protesta de que uno o dos soldados fueron secuestrados. Esa fue la excusa para invadir, pero no esperaban que una pequeña minoría escondida en montañas puedan enfrentar a una gran potencia militar. Eso molesta y por eso siguen buscando cómo llegar a un acuerdo para poder humillar más al pueblo libanés. Pienso que la única forma de llegar a un acuerdo es que se sienten en una mesa de paz y conversación con los árabes, no solamente en meros discursos y buscar el desplazamiento de todo el mundo árabe. Hasta los países árabes que apoyaban al imperialismo con su petróleo han volcado sus apoyos después de ver la masacre del Líbano, que fue horrorosa.

– ¿Cuál fue el papel asumido por Siria en este último conflicto?
– Siria no se olvida que también tiene une parte de su territorio ocupado por Israel. Clamamos por un acuerdo de paz una justa y verdadera, y que se nos devuelva nuestro terreno ocupado por la fuerza; si firmamos la paz, que cada uno vuelva a su tierra, porque no solamente el reclamo es por Siria, también es por Palestina, donde hay localidades que están desapareciendo, y la gran prensa mundial destaca poco o nada estas atrocidades. Entran con tractores y aplastan las casas sobre la gente. Siria reclama por la paz para toda la región. El sur del Líbano no deja de estar lejos, el desastre está presente todavía, por ejemplo nos siguen ocupando e invadiendo constantemente el espacio aéreo.

– Por qué los Estados Unidos acusan a Siria de intervenir en la política interna del Líbano?
– Eso dicen: Siria se retiró del Líbano, pero seguimos denunciando la intromisión del imperialismo norteamericano en la región. Siria tiene que defender su frontera, el derecho suyo y el de los demás; la de los hermanos árabes que están al lado. De qué me sirve tener paz en mi casa si mi vecino esta en conflicto. Siria busca una paz justa para todos los que viven en Medio Oriente. Con el gobierno del Líbano siempre hubo alianzas y se siguen buscando maneras para tratar de frenar la ola de violencia, que puede seguir creciendo en el sur del Líbano. Por esto es necesario el apoyo del vecino, de un amigo en esta circunstancia. Tener el apoyo y la colaboración para poder descifrar y aclarar tantas cosas que se están planificando en el imperio, que muchas veces no se llega a saber lo que está pasando realmente.

– ¿A qué obedece esa demonización de la Triple Frontera, cuando se acusa a la región como el núcleo del financiamiento del terrorismo internacional?
– Particularmente pienso que se están buscando motivos para tener un mayor apoyo internacional. Los envíos de dinero que circulan, se sabe muy bien por dónde van y por dónde vienen. Cualquier giro o transferencia siempre fue controlada por los organismos de seguridad financiera, por lo que se conoce su origen y destino. Muchos de ellos circulan por Estados Unidos; la mayoría de los comerciantes locales compran sus mercaderías en Miami (EE.UU.), o mandan a comprar a esta ciudad. Creo que el origen del dinero lo conocen muy bien, simplemente están buscando una excusa para incriminar a alguien. La región por supuesto es muy grande; hay una influencia turística enorme; hay mucha circulación de dinero porque estamos ubicados en frente de un país muy grande y de fuerte economía como es Brasil, que son grandes consumidores y en el imperio calculan que donde hay fuerte circulación de dinero, se constituye fuerza, pero realmente nadie aquí está pensando así.
Simplemente hay muchas personas que tienen sus familiares en el sur del Líbano, que tanto daños ha recibido, y siempre se tiene aunque sea un pariente a quien dar una ayuda para sobrevivir; cualquier inmigrante de todas partes del mundo envía dinero a su país, por ejemplo las remesas que ingresan al Paraguay mensualmente desde España, provocan que el dólar esté totalmente desequilibrado por tantos euros que se envían desde ese país, por lo tanto nadie puede negar que alguien le envíe ayuda económica a sus familiares. Que saquen a la vista si realmente tienen pruebas, ¿cómo es eso del financiamiento al Hizbolá? Porque hoy en día sabemos que es imposible cargar dinero en una maleta para viajar y no ser detectado por los organismos de seguridad de los aeropuertos. Se conoce muy bien cómo funcionan los sistemas financieros de la región, hasta las casas de cambios clandestinas no trabajan sino tienen una autorización. Por lo tanto tienen todas las formas para controlar, para saber si el dinero va o no a grupos guerrilleros. El problema es que simplemente se están buscando motivos para ganar más la confianza de la gente y engañar a la opinión pública para algún día en el futuro decir: “vieron lo que están haciendo en Medio Oriente”…
Pero lamentablemente hoy, a pesar de los medios de comunicación tan amplios y tan grandes que se resisten a mostrar o divulgar la verdad; hay periodistas que están resistiendo bajo los bombardeos, que sacando noticias y mostrándolas al mundo. Ya no se puede ocultar la realidad a la humanidad. Hoy no es tan fácil ocultarlo y lo vemos en vivo diariamente. Frente a esta situación ya no se puede objetar más, sino apoyar la realidad.

– ¿Cómo ven el fallo del juez argentino sobre el atentado de la AMIA y la embajada israelí vinculando al gobierno iraní y a una célula de la triple frontera?
– Para mi ya es una historia fantasiosa, creo que los argentinos saben perfectamente bien lo que pasa en ese país grande y soberano, donde hay mucha fantasía y mucha extorsión y creo que quien más está perdiendo en ese aspecto es el pueblo argentino, por ejemplo los grandes contratos de trabajo que han tenido, sobre todo con Irán. La justicia argentina sabe muy bien, y me extraña que en tantos años no hayan podido sacar a la luz esta situación, que lamentablemente perjudica más a la Argentina que a otra nación. Irán es una nación que está haciendo lo que mejor le parece, discutiendo a nivel mundial, llamando a los expertos internacionales para que vean su programa nuclear. En cambio en Irak ya lo evidenciaron: entraron, bombardearon y no encontraron ningunos de los motivos que, según dicen los EE.UU., los obligaron a invadir ese país. Espero que lo antes posible se pueda aclarar y de una vez, decir a la luz del día: “Acá está el asesino o el ideólogo del ataque”, pero estoy seguro que esto va ser siempre lo mismo, cada un tiempo van a sacar a relucir, otra vez, para alimentar la memoria de la gente, para que no se borre esto, como repitiendo “esto fue hecho por esa gente”, pero como digo: si la Argentina con todos sus servicios de inteligencia no pudieron descubrir nada es porque hay algo encerrado que se quiere dejar así como está.

– ¿Cómo se dictan las prácticas de la cultura árabe en la zona?
– Acá convivimos armoniosamente; tanto los sunita, chiíta, así también muchos como yo que somos cristianos, convivo con ellos y voy a las dos mezquitas. Acá no hay división de credos. No se puede negar que somos de diferentes religiones pero de la misma cultura, y convivimos todo el día. Que por temas aislados dos o tres tengan problemas entre ellos no es motivo para decir que es una zona caliente. A veces hasta entre hermanos hay peleas.
Lo que existe es una gran guerra comercial entre ellos, por motivos particulares como las marcas por ejemplo; se dan los conflictos internos en la zona entre uno y otro, pero no así como un problema de la comunidad, aquí se comparte siempre, ya sea en las buenas y en las malas están todos presentes. Tanto en las mezquitas como en otros centros de oración. En ese sentido lo que los EE.UU. quieren hacer es demostrar realmente conflictos, como lo que quieren hacer en el Líbano e Irak de dividir para reinar; pero no lo tenemos en esta zona, acá cada uno va a su centro de oración, pero en la hora de encuentro estamos todos juntos, cada uno con su religión, conviviendo sin ningún problema.

– ¿Cuánta sería la cantidad de árabes que viven en la región?
– En realidad no hay un censo muy exacto, y mucha gente se ha ido de la zona. Algunos dicen que somos 10 mil, otros 8 mil, pero creo que orillan los ocho mil entre las dos ciudades, Foz de Iguazú y Ciudad del Este, porque para nosotros si no fuese por el puente de la Amistad somos una sola comunidad.

-¿Por qué se da ese fenómeno de mucha informalidad en Ciudad del Este?
– No creo que los culpables de ello sean los árabes, simplemente las fuerzas siempre arrastran; no conozco de cerca de gente de Hong Kong ni Taiwán, pero dicen que existe de todo, en Nueva York por ejemplo se ve de todo: venden los mismos productos que tenemos acá. Entonces, es simplemente es un mercado donde circula mucha mercadería. Mucha gente viene a comprar, y esos mercados se prestan para vender productos baratos y buenos. En todas partes del mundo existen productos baratos. No quiero decir con esto que no existe falsificación allí, y copias, pero eso es normal. Esas mismas copias que se encuentran yo las he visto en Nueva York, y muchas de esas copias vienen de otro lugar y no originalmente de acá. Para sobrevivir, muchas personas buscan alguna manera fácil de ganar dinero, haciendo una copia antes que inventar. No hay ninguna religión que haga apología de la ilegalidad y que diga que hay que lastimar al semejante porque no practica la misma religión, simplemente es que todo el mundo quiere estar donde hay mucha circulación de dinero y trabajo. Estamos en una región comercial muy fuerte y ecológicamente muy rica, dicha riqueza natural esta en mira de muchos intereses poderosos del mundo, sobre todo el agua y la alimentación, porque sabemos que en el futuro cada vez se va a precisar más de agua pura, porque las natas se están contaminando, y aquí tenemos agua para extraerla y tomarla directamente sin ningún proceso químico. Será igual que el petróleo, incluso mejor, porque sin petróleo podemos vivir, pero sin agua no.

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(*) Juan Salinas colaboró con este reportaje desde Buenos Aires

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