Los resultados de la máquina de despojar

Casi tres millones y medio de personas no pudieron tratar sus enfermedades profesionales en el sistema de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo. Así lo demuestra un estudio realizado con los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo desde la entrada en vigencia de la Ley 24.557, en 1996.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el promedio mundial de enfermedades profesionales que afectan a los trabajadores ronda el 38%. Pero en Argentina, y según las cifras de la SRT, las aseguradoras sólo aceptaron un 2% de esas enfermedades en los últimos 12 años.

El informe, elaborado por Adriana Edit Séneca, concluye que en el tiempo de vigencia de la Ley de Riesgo de Trabajo hubo 3.457.247 de casos de enfermedades profesionales que no fueron absorbidas por las aseguradoras.

La cantidad de afecciones laborales no cubiertas surge de restar a la cantidad de casos calculados, según el porcentaje a nivel mundial, la cantidad de enfermedades profesionales denunciadas por las ART.

Estos más de tres millones de personas que tuvieron enfermedades profesionales “terminaron en el desamparo, en las obras sociales o en el hospital público, cuando en realidad, las tendría que haber cubierto las ART, pero no las aceptaron porque hay un sistema de impedir”, completó Luis Ramírez, vicepresidente de la Asociación de Abogados Laboralistas.

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Recibí nuestras novedades

Puede darse de baja en cualquier momento. Al registrarse, acepta nuestros Términos de servicio y Política de privacidad.

Últimos artículos

Jorge Dorio recorre la semana post-elecciones y con sus versos nos revela que, aunque la derrota aun no haya sucedido, el Frente de Todos debe no solo aliarse, sino empezar a actuar en vez de hablar.
En esta nota descomponemos los resultados de las elecciones del domingo pasado. Pensamos en los debates internos de las diferentes coaliciones y las estrategias que deberán ser llevadas a cabo.
A 66 años de la autodenominada Revolución Libertadora, leemos nuestro presente y encontramos sombras de la misma, la cual amenaza el futuro y la existencia de la sociedad argentina.