Los estatales porteños no esperan a Macri sentados

Durante la última semana, los trabajadores del gobierno de la ciudad, comenzaron a realizar paros, asambleas y papelazos, entre otras acciones, de protesta por las futuras modificaciones contractuales previstas por la administración Telerman. Encubiertas en una mayor estabilidad laboral, en la realidad estas medidas implican una reducción salarial de entre un 30 y un 60 por ciento. La llegada del presidente de Boca a la jefatura porteña muestra nubarrones aún sin haberse efectivizado todavía .

En conversación con Prensa De Frente, Diego Fontana, delegado de la Secretaría de Prensa y Difusión afirmó que “la medida se definió el viernes 3 de agosto, a partir de estar en asamblea permanente desde ese día hasta el martes 7. La modalidad que elegimos fue paro con presencia en el lugar de trabajo, para hacerla más visible. Esta acción la finalizamos con un aplauso, que bautizamos el ruidazo, primero en el Ministerio de Hacienda y después el patio del edificio del Ministerio de Cultura.

Logramos sumar a más gente que no sabía como canalizar la protesta, que se encuentra en la misma situación precaria que nosotros. A partir de esto llegamos a la acción que realizamos hoy, viernes 10, que en realidad es la repetición de los del lunes, pero con muchas más personas de otras dependencias.”

Paralelamente en varias oficinas se vienen organizando presentaciones colectivas de recursos de amparo ante la justicia con un doble objetivo. Por un lado, intentar frenar la incorporación de más trabajadores al plan de Empleo Público y a la vez denunciar el fraude laboral al cual están expuestos la mayoría de los trabajadores estatales porteños.

Si bien estas jornadas de lucha fueron sostenidas principalmente por los trabajadores de Prensa y de Infraestructura, el malestar es generalizado. En un comunicado los trabajadores del call center enrolados en ATE, dependiente del Ministro de Gestión Pública y Descentralización de la Ciudad de Buenos Aires, el socialista Roy Cortina, denuncian que “las condiciones en las que trabajamos son extremadamente precarias: fisuras en las paredes, pérdidas de agua, iluminación deficiente, sillas rotas, equipos de trabajo en pésimo estado”, Los trabajadores comunican que se encuentran estado de asamblea permanente y realizando medidas de fuerza con el objetivo del pase a planta del todo el personal de esa área.

Según Fontana, estas luchas se dan en un contexto en el que “se generaliza el conflicto, todos los contratados que te cruzás buscan canalizar el malestar. Además se formalizan espacios organizativos, sobre todo a través de ATE, para poder sentarse a discutir con las autoridades. Igualmente se vienen haciendo marchas cada vez más masivas y claro, seguimos recibiendo presiones de todos los tipos.”

Como antesala de lo que será el desembarco de Mauricio Macri, quien ya anunció en varios medios su intención de echar miles de trabajadores y cerrar programas enteros, las condiciones previas instrumentadas por Telerman no son las mejores.

Para las próximas semanas se espera un recrudecimiento de los conflictos y su expansión a más áreas de trabajo. Las acciones van a comenzar hoy, lunes, cuando se realice un nuevo ruidazo en el patio de la Casa Cultura, sita en Av. De Mayo 575 a partir de las 14 horas.

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