La impunidad es el modo de vida de los poderosos.

¿Qué tienen que ver Martínez de Hoz y los grupos sojeros como Cargill, Monsanto, Bunge, Dreyfus, ADM, Molinos? La impunidad. Esto es que pueden subvertir el orden económico de un país sin ningún costo, sin ser señalados, sin tener que dar cuenta de nada. Mientras, siguen digitando una buena parte los resortes económicos de nuestros país, sea en el gobierno que sea.

Esta breve introducción viene a cuento de una charla en la que participé sobre la estatización fraudulenta de la compañía Italo Argentina de Electricidad (CIAE) en 1978. En el transcurso de aquella tramoya se produjo la desaparición de Juan Carlos Casariego de Bel, un funcionario de línea del Ministerio de Economía. En el debate participaron su hija, María Casariego, y el periodista Jorge Devincenzi, quien investigó la causa.

Una pregunta del público habilitó a la libre asociación: ¿por qué solo se enjuicia a los militares por los crímenes cometidos en la dictadura, y no así a civiles como Martínez de Hoz, Roberto Alemán o Guillermo Walter Klein? Las respuestas coincidieron: estos personajes eran los ideólogos, los verdaderos planificadores de la devastación del país que se dio a partir del 24 de marzo de 1976. Los militares solo fueron el brazo armado de ese proyecto, como lo habían sido durante casi todo el siglo XX.

Entonces alguien se preguntó y contestó a sí mismo, trazando un paralelo entre ese mecanismo y la actual coyuntura. “Los verdaderos interesados en la pelea del campo para eliminar las retenciones móviles son los que no aparecen cortando la ruta, pero sí prestan la logística, como la avioneta con que De Angeli se desplaza por todos lados para incentivar a los chacareros.” También alguien del público razonó: “Cómo no va ser similar, si Martínez de Hoz es asesor de la Sociedad Rural. Esto es así prácticamente desde que Rivadavia se sentó en el sillón y nos empaquetó con el primer empréstito.”

La causa de Juan Carlos Casariego de Bel la tiene el juez Oyarbide, quien surgió como tal en la época menemista, sinónimo de arbitrariedad y privilegios en este país. El expediente está parado hace dos años.

En estos casi dos siglos de vida patria, los poderosos han desarrollado un aparato judicial, informativo, económico y cultural para sostener su forma de vida. Se llama impunidad.

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