La crisis parlamentaria dificulta la consolidación de la democracia en Paraguay

Gentileza TeleSur, especial para ZOOM. El presidente paraguayo Fernando Lugo en entrevista a TeleSUR, analizó el escenario político interno de su país, tras la salida del poder del Partido Colorado, que gobernó durante 70 años, y cuestionó la crisis generada por la juramentación de su antecesor, Nicanor Duarte, como senador. Manifestó su esperanza de que la política exterior paraguaya «sea respetada en el concierto de las naciones.»

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, dijo en entrevista exclusiva para TeleSUR que durante su gestión espera estrechar relaciones con otros países en el marco de la fraternidad, la soberanía y el respeto, sin dejarse avasallar por ninguna potencia extranjera.

En la entrevista, el mandatario se refirió también al escenario político interno paraguayo, tras la salida del poder del Partido Colorado, y cuestionó la crisis generada por la juramentación de su antecesor, Nicanor Duarte, como senador.

En materia económica, aseguró que su plan de gobierno, denominado «de los 100 días», enfocará sus esfuerzos en los grandes temas sociales y económicos que demanda la sociedad paraguaya.

—Presidente, respecto a su postura frente a la juramentación como senador del ex presidente Nicanor Duarte, algunos medios de prensa indican que ésta sería la primera crisis de su gobierno a sólo 12 días de gestión, ¿comparte usted esa apreciación?

—Yo creo que la crisis que se ha generado con el juramento delante del presidente, sin la participación de la mayoría de los senadores, no ha ayudado a construir la democracia en nuestro país. Yo creo que el senador Duarte Frutos fue electo por la mayoría del pueblo paraguayo como senador, y creo que el Parlamento no es el juez en decir si tiene que jurar o no, pero sí tiene que debatirse en el Parlamento, independientemente de que siempre he afirmado que hay una ilegalidad de origen en esa candidatura, él fue elegido y el Parlamento, como un poder del Estado independiente, es el que tiene que decidir y darle la legalidad a esa candidatura.

—Para entender mejor esa postura suya frente a este tema, ¿dará usted instrucciones a la bancada, a la coalición en el Congreso, para que defina de una vez por todas la situación del ex presidente Duarte?

—Nosotros creemos que mañana (jueves 28 de agosto), que habrá una sesión del Congreso en el Senado, será la que tiene que definir la mayoría, como se definen los grandes temas dentro del Parlamento, por algo se llama Parlamento, donde no puede faltar la discusión, el consenso, y yo creo que los parlamentarios mañana podrán decidir dentro del marco del respeto, dentro del marco de la racionalidad, dentro del marco de los argumentos, tanto jurídicos como políticos, que son los que están ahora en cuestión en la candidatura a senador del señor Duarte Frutos.

—Señor presidente, este hecho se da en paralelo a dos declaraciones: por un lado su ministro del Interior dice que hay un pacto entre el ex presidente Duarte y el ex general Lino Oviedo que se traduce en un bloqueo de todas las iniciativas que le interesan a su Gobierno, y por otro lado el ex presidente Duarte dijo, en el momento en que estaba siendo juramentado, que su posesión debe darle estabilidad al gobierno de Lugo «si así lo desea». ¿Cómo interpreta usted estas dos posturas? ¿Son dicotómicas? ¿Cómo entiende el momento político con relación a este hecho puntual?

—Siempre se suele decir que en la política paraguaya falta mucha racionalidad para entender lo que pasa en las opiniones, especialmente de los políticos. Yo creo que hay un criterio jurídico bastante claro, pero lo que está impugnado es el criterio político, la demostración de fuerzas que tiene la oposición, la que tiene la mayoría de los parlamentarios en el Senado, y la disminuida fuerza que tiene lo que fue el oficialismo, el Partido Colorado, en su alianza con el ovidismo, que no alcanzan a sumar los votos necesarios para que se juramente o se realice cuando el Parlamento tenga la mayoría.

Yo creo -y estoy convencido- de que mañana puede ser una gran jornada, política y jurídica, dentro del Parlamento, ojalá y deseo porque cuando esta crisis se instala en el Parlamento somos los paraguayos los que estamos perdiendo. Y, sobre todo, está perdiendo la consolidación de la democracia en nuestro país.

Presidente, con estos primeros hechos luego de su posesión, ¿cuáles factores podrían llegar a impedir las iniciativas del Gobierno? También en el ámbito legislativo, toda vez que se discuta el presupuesto y usted mismo ha advertido que hay una tendencia a orientar la discusión hacia el tema del gasto público, en cuanto a salarios de los funcionarios públicos, y no a temas de fondo, como la pobreza extrema, el tema de las tierras…

—Bueno, yo creo que hay grandes temas nacionales, el Parlamento los tiene que abordar y nosotros estamos proponiendo la primera propuesta grande y gruesa, es el presupuesto de 2009 que tiene que ser aprobado y discutido previamente. Creemos que la racionalidad, la lógica, la argumentación, adornan este presupuesto y espero que no habría muchas dificultades en poder ser aprobado en el Congreso Nacional, que la ciudadanía desea que esto funcione, la ciudadanía espera que se trabaje, son dos o tres semanas que no se están reuniendo por falta de quórum, esperemos que la cordura, la racionalidad, la argumentación sólida y lógica de los parlamentarios le pueda dar una vía más generosa al funcionamiento de este Parlamento, independientemente de los problemas sociales que hoy aquejan al país, que no son problemas nuevos, el problema de los sin tierra, de los sin techo, y la expectativa que ha generado el cambio de gobierno.

Creemos que con la aprobación de este presupuesto, con la inversión nacional y extranjera, con la credibilidad que ha tenido este Gobierno son los capitales que vamos a explotar para que realmente se puedan cumplir las grandes expectativas ciudadanas.

Estamos contra todo imperialismo, provenga de donde provenga

—Presidente Lugo, pasando a otro tema, hay gran expectativa por su reunión con el jefe de la diplomacia de Estados Unidos para América Latina, Tomas Shannon, ¿cuál es la visión que tiene de ese encuentro? ¿Cuál es la agenda que tiene planteada? ¿Qué espera de esa reunión? Y también queremos saber si va a aceptar la invitación del presidente George W. Bush a almorzar, cuando usted asista a la reunión de la ONU a realizarse el próximo mes.

—Shannon vendrá con la embajadora norteamericana acreditada aquí en Paraguay, tenemos una agenda abierta, no hay temas específicos, he recibido la invitación de Estados Unidos en octubre. Ahora hay una invitación para que se pueda almorzar con el presidente Bush durante la reunión de las Naciones Unidas, lo vamos a evaluar seriamente y lo vamos a poner en la balanza si vadría la pena tener reuniones y relaciones con un gobierno, con un presidente que se está yendo, o esperar la posibilidad real de las elecciones próximas en Estados Unidos y tener relaciones ya con el nuevo presidente.

—¿A qué se inclina usted más, a hacer esa reunión o no? ¿Y cuál sería su postura frente a la diplomacia estadounidense en términos de los cambios que se gestarán en su país con su Gobierno?

—Nosotros lo hemos aclarado desde un principio, que la política exterior de un gobierno aquí en el Paraguay es la Alianza Patriótica para el Cambio. Deseo que sean relaciones horizontales, relaciones fraternas, solidarias, justas y equitativas, no nos dejaremos avasallar por ningún país, aunque sea pequeño o grande. Así también ofreceremos el respaldo ético de una nueva nación que se está construyendo, para que la política exterior paraguaya sea una política respetada en el concierto de las naciones.

—¿Es el gobierno de Fernando Lugo un gobierno anti imperialista?

—Nosotros estamos contra todo imperialismo, provenga de donde provenga, estamos por la soberanía, por la independencia de nuestro país soberano, y que tiene que ir creciendo en su soberanía y su independencia. Sí estamos con relaciones con otros países, en cuanto se respeten nuestras tradiciones, se respeten nuestras opciones, se respete nuestra soberanía y nuestra independencia.

—En otro contacto con En vivo desde el Sur le preguntábamos por su postura frente a una eventual propuesta para instalar una base militar estadounidense en su país. ¿Cree que ese será un tema en la agenda de esta reunión con Tomas Shannon?

—La agenda es abierta, no hay ningún tema específico, abordaremos todos los temas, yo ya me encontré en una oportunidad con Tomas Shannon en una visita que he hecho como candidato, a encontrarme con los paraguayos en Estados Unidos, Nueva York y Washington, y yo creo que EEUU tiene un nuevo perfil de relacionamiento con América Latina, sabe que los países han cambiado aquí en el continente, y mañana la agenda es abierta trataremos los temas con claridad, con bastante solvencia como país y creo que puede ser una nueva etapa de relacionamiento con Estados Unidos.

—¿Qué lo lleva a usted a tomar la decisión de ir a la reunión de las Naciones Unidas y qué tipo de escenario cree que es? ¿De qué va a hablar, qué va a compartir con el mundo a través de esta plataforma?

—Queremos hacer escuchar nuestra voz, queremos sentar postura de que un nuevo Paraguay está naciendo, y un Paraguay que sea respetado y considerado en el concierto de las naciones, que reafirma su autonomía, su soberanía y su independencia, un Paraguay que es solidario y equitativo con todo el mundo y abierto al mundo, pero también un Paraguay que se pueda abrir. En cuanto ofrezcas relaciones fraternas, soberanas y justas, estaremos dispuestos a entablar relación y ese será un poco el marco en que marcaremos la presencia en las Naciones Unidas.

Que haya un consenso con Brasil y Argentina en el precio de la energía de Yacyretá e Itaipú.

—Presidente Lugo, ¿qué espera usted de esa mesa de diálogo que se ha establecido frente a la cuenca del río Paraná y, en particular, con respecto al tema de la energía de Yacyretá e Itaipú?

—Hasta ahora nosotros hemos recibido gran receptividad, tanto del Gobierno de Brasil como del de Argentina, en los temas que hemos abordado respecto a la energía generada por Itaipú, con el Brasil, y Yacyretá, con Argentina. Aparte de eso hay otros temas en términos energéticos, como la ampliación del brazo Añacuay, un gran proyecto energético binacional de Corpus, que está dentro de la agenda con Argentina. Yo creo que se está viviendo un buen momento esperanzador, un momento de respeto, de escucha y de consideración para con nuestro país, de parte de los gobiernos de Argentina y de Brasil.

—Y en concreto, presidente, ¿cuál es la aspiración puntual de Paraguay frente a esa situación?

—Nosotros queremos en primer lugar un tratamiento con el precio justo de la energía, tanto la que se da a Argentina como la que se da a Brasil. Creemos que el precio de costo que hasta ahora hemos recibido no ha sido suficientemente justo, como para que también nuestra economía pueda despegar de forma autónoma e independiente. Creemos que tanto el Brasil como la Argentina esto lo están entendiendo, lo vamos a estudiar en referencia a mesas de diálogo, para que se llegue a un acuerdo y para que haya un consenso en el precio de la energía.

Los primeros 100 días siempre son un examen que hay que pasar

—Presidente, en diferentes escenarios usted ha planteado un plan de gestión a 100 días. Esto, en términos concretos, ¿qué significa? ¿Cuáles son las metas concretas que se van a plantear en esa denominación de los primeros 100 días?

—Los primeros 100 días siempre son un examen que hay que pasar. Creemos que las grandes demandas sociales, sobre todo, son las que están pesando muy fuerte aquí en la ciudadanía paraguaya. Hemos elaborado ese plan de 100 días tanto en términos de salud, de educación, de obras públicas, de emergencia nacional, y yo creo que la ejecución de ese plan de los 100 días, respondiendo a estas demandas sociales, nos va a dar la garantía, nos va a dar la responsabilidad, nos va a dar la solidez a nuestro gobierno, y le dará la posibilidad de asentarse y de empezar, como decimos aquí, con el pie derecho.

—Finalmente, hace muy pocos días usted asumió como primer mandatario de este país latinoamericano, hoy se encuentra en la función de jefe de Estado. ¿Cómo evalúa lo sucedido en más de 61 años de gobierno del Partido Colorado y en qué situación recibe al país?

—Creo que las instituciones, los ministerios, todos se han dado cuenta al apostar por el cambio que esto no daba más, esto ya no avanzaba más, estaba en el colapso administrativo, en el colapso institucional, y creo que el cambio al que la gente ha apostado es por vivir mejores momentos, de más transparencia, de más honestidad, en la administración de la cosa pública, de mas eficiencia también, en términos de respuesta de las demandas de los grandes temas económicos y sociales. Recibimos un Estado que se ha desgastado, deteriorado, y creo que hay mucho por hacer, el desafío deber ser la República y, sobre todo, la funcionalidad de las instituciones estatales al servicio de la comunidad. Ese es el gran desafío que estamos afrontando en estos primeros días.

—Presidente Lugo permítanos esta pregunta antes de despedirnos ¿Podría decir si es más difícil ser sacerdote o ser presidente?

—Las dos cosas son difíciles, tanto en cuanto uno las haga con pasión, con entrega, con generosidad. Ser buen sacerdote es muy difícil, ser buen Presidente de la República del Paraguay, en estos momentos y en estas circunstancias, también es muy difícil, pero asumimos con generosidad, con entrega, este compromiso y esta confianza que la ciudadanía ha depositado en nosotros, y haremos todo el esfuerzo para no defraudar toda la confianza en nuestra persona, para hacer gobierno aquí en Paraguay.

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