Kirchner, Lula y Chávez: ¿el nuevo eje del mal sudamericano?

Por Causa Popular.- El martes 1 de marzo las tierras rioplatenses del hermano país uruguayo fueron testigos privilegiadas de los vientos de cambio que parecen atravesar Latinoamérica. “El gran día de la América del Sur ha llegado”, afirmó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Este será el “siglo de América Latina”, agregó. Varios de los presidentes sudamericanos que participaron en los actos de posesión del nuevo mandatario de Uruguay, el socialista Tabaré Vázquez, aprovecharon la ocasión para emitir mensajes de unidad entre sus países en un contexto de progresiva afinidad ideológica y programática.

La asunción de Vázquez -que se convirtió en el primer jefe de Estado izquierdista de Uruguay- dio lugar a multitudinarias celebraciones en las calles de Montevideo, en las que la presencia de los mandatarios extranjeros con afinidad ideológica con el nuevo presidente formó parte de la fiesta popular.

Banderas de Cuba y del Partido de los Trabajadores de Brasil, del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, se entremezclaron con gestos de simpatía por los mandatarios sudamericanos que llegaron a Montevideo. Los jefes de Estado aprovecharon los actos de transmisión de mando en Uruguay para emitir mensajes a favor de la integración entre sus países, en distintos tonos. “Hay que armar la patria grande”, dijo el mandatario argentino, a la salida del acto de traspaso de mando entre el presidente Uruguayo saliente, Jorge Batlle, y Vázquez.

En su discurso luego de declarar su compromiso a la Constitución, el nuevo presidente Uruguayo indicó que estrechará los lazos con todos los países latinoamericanos. Y en una de sus primeras medidas como gobernante, pasó de las palabras a los hechos y recompuso el mismo día de su asunción las relaciones diplomáticas con Cuba, luego de casi tres años de ruptura. Además, Vázquez recibió al día siguiente, por separado a Kirchner y a Chávez, con los que suscribió documentos sobre energía, derechos humanos, y alimentos.

Eje opositor sudamericano

En su fugaz paso por las tierras de Artigas, el eje Brasilia-Buenos Aires-Caracas, tal como lo denominara el venezolano Hugo Chávez en una de sus tantas intervenciones, parece haberse plasmado en una serie de coincidencias que, el tiempo dirá, si puede transformarse en hechos palpables.

Luego de la reunión mantenida entre Kirchner, Chávez y Lula, una de las primeras declaraciones registradas por los numerosos corresponsales de prensas que cubrieron la asunción, fue la del canciller argentino Rafael Bielsa: “el FMI dejó de ser un corral y se le empiezan a escapar los animalitos, aseguró, utilizando su fina ironía. Esta declaración se produjo luego de anunciar que Néstor Kirchner, “Lula Da Silva y Chavez habían aceptado la formulación de “principios comunes antes los organismos multilaterales de crédito”. Un principio es, no cabe duda, el de asegurar el crecimiento sustentable, vincular los compromisos de pago con el crecimiento económico del país, una propuesta de Kirchner en la cumbre extraordinaria de las Américas en Monterrey, México, en enero del 2004.

En este marco el propio Lula, el más reticente a una negociación conjunta de la deuda, aseguró que “es muy importante la proyección de políticas conjuntas y la complementariedad de las mismas”. Las reticencias de Lula a la negociación conjunta tuvieron su primera expresión en el 2003, cuando luego de que varios medios periodísticos revelaran esta oportunidad, lo obligó a desmentir una inminente unificación de las negociaciones ante el FMI con la Argentina.

La mayoría de los analistas consultados coincidieron que el motor de este nuevo impulso para unificar posiciones frente al FMI entre argentinos, brasileños y venezolanos -que en ningún caso va a significar sentarse en conjunto a negociar-, estuvo dado por el éxito del canje de deuda llevado adelante por Argentina. Y Montevideo, frente al Palacio Artigas, fue el lugar elegido horas después que Kirchner anunciara la salida del default en el congreso Argentino. El propio Chávez se entusiasmó con la propuesta de Kirchner y puso como ejemplo la situación de su país en el pago de la deuda: “hace cinco años Venezuela debía 25 mil millones de dólares, pagó 24 mil millones en cinco años y ahora debe 24 mil”.

Más allá de las declaraciones, que siempre ponen mucho en juego una importante dimensión simbólica, quizás lo más destacable sea el reconocimiento, de parte de los tres presidentes, de problemas comunes que no sólo hacen a la deuda sino a cuestiones de índole social y tecnológico. Así lo demostraron, entre otros acuerdos, la posibilidad de que Argentina y Brasil vendan a Venezuela insumos petroleros para la explotación y exploración.

Entre los numerosos anuncios, sin duda uno de los que más sorprendió fue la compra por parte del gobierno venezolano de 500 millones de dólares en bonos de la deuda Argentina. Así lo anunció el mismo Chávez, el miércoles por la tarde en un acto público en la Intendencia de Montevideo.

Volviendo al plano de los gestos simbólicos que connotan los vientos de renovación en Latinoamérica, los tres mandatarios coincidieron en insistir en un diálogo 4 + 1 con Estados Unidos por el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) aferrándose así al ejemplo de Santo Domingo, país que se decidió por un acuerdo bilateral con resultados penosos para su pueblo.

“No sé que va a pasar con la Cumbre de las Américas organizada (en noviembre) en Buenos Aires. Lo que sí sé, es que el ALCA ha muerto. Que en paz descanse para siempre jamás”, insistió Hugo Chávez luego de recordar que el acuerdo debió ponerse en marcha en enero de 2005. Restará saber cuál es la reacción de los Estados Unidos ante el desafío que los presidentes de Argentina y Brasil parecen haber asumido junto a Chávez: el de motorizar la integración sudamericana.

Los mandatarios decidieron realizar tres reuniones ministeriales de distintos sectores “en los próximos 40 días”, las que se celebrarán en Brasilia, Buenos Aires y Caracas, y que “van a dar lugar a sendos informes” que los presidentes evaluarán en la Cumbre Sudamericana-Países Árabes. La primera cita de equipos técnicos en Brasilia -ninguna tiene fecha establecida por ahora-, convocará a ministros del área social para abordar temas de lucha contra la pobreza y la desnutrición, entre otros; la segunda, en Buenos Aires, se centrará en el área económica y de políticas industriales, mientras la última, en Caracas, se dedicará exclusivamente a los asuntos energéticos.

“Pienso que comenzamos a creer en nosotros mismos, comenzamos a creer en nuestras fuerzas (…), en nuestras economías, en nuestra industria, y creo que eso es un crecimiento extraordinario para toda América del Sur», dijo a la prensa el mandatario brasileño.

Multitudinario acto de Chávez en Montevideo

Mucho se había hablado en los días previos a la asunción de Tabaré Vásquez sobre la seguridad de Hugo Chávez y de Fidel Castro durante sendos actos que se realizarían en Uruguay. Mientras que el líder de la revolución cubana no pudo viajar a Montevideo por problemas de salud, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, ofreció un multitudinario acto donde arengó consignas en favor de la unión latinoamericana y escucho vivas a su revolución bolivariana.

“Tabaré (Vázquez), Fidel (Castro), (Néstor) Kirchner, Lula, Chávez, (Ricardo) Lagos, la oportunidad es única y Latinoamérica reclama no desperdiciarla”, se leía en una pancarta levantada por uno de los tantos comité juveniles de los círculos bolivarianos y/o artiguistas. Las banderas de Venezuela -en su mayoría distribuidas por el propio gobierno venezolano- abundaban en las calles cercanas a la Intendencia de Montevideo, sede del acto público, donde solo unos cientos de privilegiados pudieron obtener invitaciones para escuchar y ver de cerca al presidente
venezolano.

Otros centenares de espectadores pudieron ingresar a una sala de conferencia con pantallas gigantes y un último grupo, en su mayoría jóvenes, se tomaron parte de la avenida 18 de julio más la explanada de la Intendencia y armaron un festín popular, con grupos de murga que subieron a una tarima para amenizar la larga espera por Chávez, y luego escucharlo por altoparlante.

Las banderas del partido comunista, el rostro de Ernesto “Ché” Guevara, y retratos oficiales del presidente venezolano, se vendían en tarantines al lado afiches enormes con las nuevas caras del poder uruguayo. “Cuiden a Tabaré, y apóyenlo muchachos”, contó Chávez que dijo a un grupo de jóvenes militantes del primer gobierno de izquierda que llega al poder en Uruguay que se estrenó el martes.

“Solo unidos seremos libres”, reiteró varias veces en un discurso que después de dos horas no parecía dar por terminado, y seguía citando a Perón, extractos de cartas entre próceres latinoamericanos del siglo XVIII como el uruguayo José Gervasio Artigas y el chileno Bernardo O’Higgins, y saludando hacia el cielo al derrocado Salvador Allende. “Paciencia hermanos, paciencia. Si de algo puede servirles la experiencia venezolana, ahí la tienen”, dijo el mandatario venezolano.

Como era de esperar Chávez puso especial énfasis en la Unión del Sur como eje de integración, y bajo este esquema reiteró sus proyectos de crear Petrosur, una petrolera regional cuyos países socios coordinarán esfuerzos en la producción, refinería y distribución de crudo hacia la región y el mundo. Su proyecto de instalar una cadena de televisión latinoamericana, Telesur «que difunda noticias de nuestros países». Para atender adecuadamente las necesidades crediticias de los países latinoamericanos, propuso como «otro proyecto integrador» el Banco del Sur. Además, no dejó de lado un eventual sistema de defensa común similar a la OTAN.

Texto de la declaración conjunta firmada por Chávez, Lula y Kirchner.

– 1.- El triunfo electoral y la asunción de la presidencia del Uruguay de Tabaré Vázquez, representan un nuevo y gran paso de avance de la democracia en América Latina, habida cuenta de su programa electoral y de las importantes decisiones expresadas una vez investido como Jefe de Estado. En tal sentido, celebramos la reanudación de las relaciones con la hermana República de Cuba, así como el impulso que se plantea a los procesos de integración sudamericana.

– 2.- Considerando que el mayor problema que enfrentan actualmente nuestras naciones es la pobreza, que contrasta con la abundancia de nuestros recursos, hemos coincidido en la necesidad de trazar programas y planes conjuntos orientados hacia su superación.

– 3.- Los acuerdos bilaterales celebrados entre Venezuela y Brasil, por un lado, y Venezuela y Argentina, por el otro, son pasos concretos y positivos que hacen aconsejable el diseño y realización de acuerdos trilaterales alineados con la voluntad integradora expresada por las naciones sudamericanas al crear la Comunidad Sudamericana de Naciones. En ese sentido, subrayaron que ya en mayo habrá una reunión cumbre de la Comunidad Sudamericana de Naciones con la Liga de los Países Árabes. El esfuerzo trilateral, a su vez, debe servir para fortalecer el proceso integrador con los demás países sudamericanos.

– 4.- Los procesos de integración son, además, una necesidad para concretar la idea de ir a los organismos multilaterales regionales e internacionales, con una misma posición, para fortalecer la voz de nuestros países más que cuando se expresan individualmente en tales escenarios.

– 5.- Los presidentes decidieron la realización, dentro de treinta días, de reuniones:

– De los Ministros de Economía o Hacienda

– De los Ministros de Energía o Petróleo

– De los Ministros del Área Social – de los Presidentes de Bancos Centrales

Asimismo, trataron de la conformación del Fondo Estructural del Mercosur y de la plena adhesión de Venezuela a la Unión Aduanera.

– 6.- Los resultados de esas reuniones se discutirán en el marco de una nueva reunión trilateral presidencial paralelamente a la realización de la Cumbre entre los Países Árabes y Países de América del Sur, que incluiría además los aspectos generales relativos a la integración; abordar aspectos concretos como los relativos al fortalecimiento de Telesur y Petrosur, la creación de un fondo no retornable para atender los más agudos problemas que se originan en la pobreza, un Banco Sudamericano para el Desarrollo y otros. Esta agenda será elaborada a través de la coordinación de nuestras Cancillerías con el debido apoyo técnico durante los treinta días siguientes a la publicación de esta declaración.

– 7. -Finalmente, por cuanto Brasil y Venezuela han acordado realizar una nueva Cumbre Presidencial junto a sus ministros vinculados al área de desarrollo social, los presidentes acordaron darle un carácter tripartito a dicha Cumbre Presidencial a fin de garantizar una mayor amplitud y un mayor alcance a la misma.

Los preparativos programáticos, técnicos y logísticos, quedan a cargo de los cancilleres quienes, a su vez, designarán los equipos técnicos y de apoyo que sean necesarios para la feliz realización de ese evento.

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