Hay que buscar mayor unidad entre los movimientos sociales del campo y los de la ciudad

Hay muchos acontecimientos importantes en Bolivia en estos días y la Revolución Boliviana es el gran acontecimiento. Pero la medida más importante – a nuestro modo de ver – es la relacionada con la nacionalización de los hidrocarburos. ¿En qué momento se encuentra ese proceso y cómo valora usted, lo que está ocurriendo al interior de Bolivia con la nacionalización?

Evo Morales: Muchas gracias. Quiero agradecerte nuevamente por esta entrevista y sobre todo expresar mi máximo respeto y reconocimiento a usted, a su pueblo y al gobierno de Cuba, que en tantos eventos permanentemente nos alientan y fortalecen. Estar en Cuba siempre es importante, porque retornamos a nuestro país con nuevas energías para las transformaciones profundas. Bolivia está en la etapa de consolidar la nacionalización mediante las negociaciones con las empresas que ya no tienen derecho de ejercer propiedad sobre nuestros recursos naturales.

Estamos avanzando bastante con dos países: Venezuela y Argentina. Están difíciles las negociaciones con Brasil; es duro, que después de ultimar el diálogo en la parte técnica y jurídica, se pretenden tomar restricciones políticas. Estoy seguro de que Brasil, especialmente el compañero Lula, con mucha generosidad va a entender la situación de los bolivianos, que nos hemos propuesto salir de la pobreza con nuestros recursos naturales.

Los beneficios de las nacionalizaciones recientes están en los 100 millones de dólares adicionales que cedieron las trasnacionales. Necesitamos esfuerzos y una nueva firmeza en las negociaciones con las empresas.

– Otra de las luchas históricas de los bolivianos es la imprescindible salida al mar. ¿Cómo enfoca su gobierno este tema en las relaciones con Chile?

– Antes de tomar la posesión como Presidente, decidimos invitar al entonces presidente Lagos a la transmisión del mando, que se realizó en enero de este año. Hubo muhcos temores, sin embargo, la visita ha sido importante para iniciar las nuevas relaciones con Chile. Después visité a Chile, en la transmisión del mando de Bachelet y nos sorprendió el pueblo chileno, sus fuerzas sociales, los intelectuales y profesionales. Todo fue emocionante. Deseamos que se encuentren los instrumentos que permitan soluciones pacíficas. Tengo mucha confianza en el pueblo, pero también en el gobierno. Esperamos que la nueva administración trate el tema de la salida al mar. Estoy seguro de que ambos países vecinos nos necesitamos. El diálogo sobre la salida al mar aún no tiene la compresión y el entendimiento y especialmente las soluciones para ambos países. A lo largo de la historia, en el diálogo y las relaciones con Chile se ha incluido el tema de la salida al mar. Las cancillerías correspondientes definieron una agenda de trece puntos, y uno es sobre el tema de la salida al mar. Esperamos el desprendimiento del gobierno chileno para la búsqueda de soluciones.

– A nosotros nos sorprendió la bienvenida popular que tuvo usted en Chile. Ningún otro presidente boliviano hubiera podido recibir ese reconocimiento, que tiene que ver también con la historia de lucha popular de Evo Morales. Ahora hay otros planes sociales del gobierno boliviano. ¿Cuáles son las principales tareas en el ámbito social que tiene el gobierno boliviano en los próximos meses?

– Casi nada hicimos en el tema de la vivienda. Estamos tratando de renovar algunas personas irresponsables vinculadas al tema de la vivienda. El aporte de los trabajadores, de los empresarios servirá para incrementar la vivienda en muchos sectores. Otro tema es cómo generar empleo. Estamos muy alentados con el crecimiento económico de las exportaciones a un 45 por ciento. Tenemos el deseo de llegar a un 5 por ciento en el crecimiento y tengo la alegría de las posibilidades que se ven en la inversión pública. Si mejoramos en ese aspecto – con seguridad – habrá un mejoramiento económico. Queremos dejar a un lado el estado vendido. Felizmente acabamos de superar este tema. En nuestros inicios íbamos al Banco Internacional, con nuestro sombrerito, a pedir, para resolver el problema del déficit fiscal -uno de los problemas más acentuados, que debemos resolverlo ante que finalice el año. Otro de los problemas que debe resolver – con seguridad – el gobierno son: la salud y la educación. Es impresionante la solidaridad del pueblo cubano con el boliviano. ¡La Operación Milagro, es realmente un milagro!

– Hay varios centros instalados en Bolivia y una capacidad de operación anual de 100 mil pacientes

– Sí. Hasta ahora se han operado más de 30 mil en seis, siete centros oftalmológicos. Mejorando y creando más centros oftalmológicos llegamos a los 100 mil. Pero estas soluciones prácticas han sido muy valoradas por el pueblo boliviano.

– ¿Y el Plan de Alfabetización cómo marcha?

– Tenemos en estos momentos más de 200 mil personas alfabetizándolas con el programa Yo Sí Puedo. Es impresionante. Aunque tenemos un problema de energía en las áreas rurales. Tenemos escuelas rurales abandonadas, sin luz y agua potable.

– ¿Se están instalando algunos paneles solares?

– Esa es una de las soluciones para las escuelas rurales. Estamos preparando a las personas que deben conocer el sistema audiovisual y le agradecemos a Cuba. También tenemos la campaña por garantizarles los derechos electorales a los bolivianos. Me acuerdo una vez cuando estaba la campaña del 99, nos concentrábamos y le preguntaba a la gente cuántos tienen derecho a votar, un 90 por ciento no tenía identificación. Queremos que los compañeros tengan derecho al voto.

– En este empeño que tiene el gobierno boliviano por las transformaciones del país, ¿cómo ve usted el momento actual en América Latina para que el pueblo boliviano tenga un verdadero acceso al desarrollo?

– Antes en Latinoamérica teníamos solo una línea: Cuba y Fidel. Ahora hay un Hugo Chávez y algunos presidentes y dirigentes políticos, como Kirchner, el compañero Lula. Sigue avanzando ese sentimiento anticolonial, antineoliberal, antiimperialista y cuando nosotros logremos que los gobiernos antiimperialistas se levanten en el universo u obstruyan el crecimiento económico, nos fortaleceremos aún más. Esta clase de eventos llamado No Alineados con el imperio, con el colonialismo es una fortaleza, no solo para los gobiernos antiimperialistas, sino también para los pueblos que tienen mucha esperanza en sus gobiernos.

– ¿Cree usted que con la presencia de Cuba al frente de los No Alineados haya una revitalización del Movimiento?

– Tenemos gran confianza en el pueblo cubano, por esa resistencia ante el imperio. La presidencia de los No Alineados está en manos de Fidel y por lo tanto del pueblo cubano, además no solo es una esperanza para los pueblos de Latinoamérica, sino para los pueblos del mundo.

– Hay mucha expectativa en Bolivia y en América Latina con el proceso de la nueva Asamblea Constituyente de Bolivia, proceso que es bien difícil pero que tiene mucha trascendencia para su país. ¿Cómo valora usted el momento en que está el proceso, cómo valora también el hecho de las protestas organizadas en algunas regiones de Bolivia y quiénes están detrás de esos propósitos?

– Estamos apostando por una revolución democrática. Transformaciones profundas en lo económico, en lo agrario, en las estructuras del mismo estado. Hay un sector que no resiste esas profundas transformaciones. Hay paros patronales, intimidación y sobre todo han emprendido una campaña muy sucia, empleando los medios de comunicación. ¡Pero creo en la fuerza del pueblo! La fuerza del pueblo siempre ha hecho historia y estoy seguro de que el pueblo boliviano hará historia. Hay que refundar nuestro país, refundar para integrar, para unir; pero fundamentalmente para tener todos, los mismos derechos y deberes y que acabe esa discriminación, ese odio, ese racismo, esa explotación.

– En la última semana ha visto dos veces a su amigo Fidel. ¿Cómo lo ha notado, qué noticias le puede ofrecer al pueblo cubano sobre el encuentro y la salud de Fidel?

– He visitado a Fidel en las últimas dos semanas, dos veces. Conversamos sobre algunos temas. Yo estaba preocupado por su situación de salud, y él me hablaba de cómo mejorar la salud de los latinoamericanos, de los bolivianos. Estaba preocupado por la campaña de alfabetización, me preguntó en qué podía ayudar. Quedé impresionado, lo vi con mucha fortaleza, aunque un poco delgado. En Bolivia los jóvenes comentan: “Fidel no se ha enfermado, solo está en reparación. Fidel va a vivir 80 años más.” Ese es el comentario de la juventud boliviana, que sabe que va a recuperarse nuestro líder latinoamericano.

– Lo conocimos siendo líder sindical, líder campesino, líder indígena y como siempre en la primera línea de combate frente al neoliberalismo, frente a las mentiras de los gobiernos bolivianos. Ahora le ha tocado la enorme tarea de dirigir a los bolivianos en este momento tan crucial para su país. ¿Cómo se siente hoy Evo Morales?

– Muy satisfecho porque el movimiento campesino -indígena- y otros sectores de origen popular resisten. Se crean los Comités Cívicos. Hay que resistir, vale resistir. Hay que buscar mayor unidad, mayor comunicación entre los movimientos sociales del campo y los de la ciudad, para cambiar a nuestra Bolivia. Estoy muy contento.

Asumo esta responsabilidad junto al pueblo boliviano. Convencido de que le llegó la hora de transformar Bolivia, de hacer justicia con los pueblos indígenas que han sido abandonados, despreciados y odiados por más de 500 años.

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