Hasta acá llegaste, Javier

La frase de Sergio Massa, pronunciada durante el debate presidencial, cobra un sentido metafórico, que va más allá de lo discursivo y se vuelve una realidad efectiva. Por Eduardo Silveyra

PALABRAS. A pesar de un discurso de desmesura ultramontana, los vaticinios de Javier Milei –el candidato más votado en las PASO—, de triunfar en primera vuelta se rompieron como una frágil copa de cristal, al quedar detrás de Sergio Massa por una diferencia de casi 7 puntos. Durante la campaña electoral, no se privó de agredir con acusaciones extremas a propios y extraños. No por ser conocidas por la inmensa mayoría hay que dejar de enumerarlas: a Patricia Bullrich la acusó de montonera tira bombas y de haber realizado atentados en jardines de infantes, acusación infundada que le valió una denuncia penal, que luego de un mutuo perdón, quedó en la nada. A los radicales, otro de los blancos de su verborragia extremista, los describió como a un partido que solo es votado por viejos meados, y a la izquierda directamente de “zurdos de mierda”. De nada se privó, en declaraciones a los medios, con sus ataques a la escuela pública, su posición a favor de la venta de órganos y de niños, el negacionismo de 30.000 desaparecidos, que en lugar de aumentar su caudal electoral, lo dejó clavado en el mismo número logrado durante las PASO. Centrado en un anticomunismo visceral, la discursiva alentada por sus adláteres Victoria Villarroel y Alberto Benegas Lynch, anticipó como medidas de gobierno la ruptura de relaciones diplomáticas con China, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Brasil y todo país comunista que existiera en el mundo, listado en el cual se incluyó al Vaticano por estar gobernado por un comunista como el Papa Francisco, definido por él como “El Maligno”, hiriendo de ese modo la sensibilidad religiosa de la mayoría del pueblo argentino que profesa la fe cristiana. Más allá de la dolarización prometida durante la campaña electoral para salvar a la economía argentina y el cierre del Banco Central, en lo económico, tanto China como Brasil son los socios comerciales de mayor importancia que tiene el país. Algo que encendió la alarma entre los CEOs de las empresas industriales que negocian tanto con China, como Brasil. A estas propuestas descabelladas y de las cuales no dio detalles de qué modo iba a concretarlas y con quiénes, ya que su partido “libertario” no tiene el número necesario para dictar leyes que modifiquen la constitución nacional y mucho menos para fines tan erráticos como los propuestos, le fue sumando no solo más ataques a la llamada por él “casta política”, sino a la sociedad toda en su conjunto.

DEFENSA. Definido por referentes del radicalismo como un tipo inestable emocionalmente, el hombre que ve esfumarse las posibilidades de ganar el balotaje, pasó de un discurso de extrema derecha a otro propio de una patología esquizofrénica. Si antes prometía cerrar ministerios, poco le falta ahora anunciar que abrirá nuevos y así contentar con su promesa de cargos a aquellos que denigró públicamente. A la montonera tira bombas, la quiere al frente del Ministerio de Seguridad, según sus propias palabras, por haber realizado una buena gestión durante el mandato de Cambiemos. Como el delirio no tiene límites y la caída no tiene fondo, a la “zurda de mierda” de Myriam Bregman, la quiere al frente de un futuro ministerio de Capital Humano, ya que la izquierda conoce mucho acerca de este tema. Pero por encima de lo anecdótico, la derecha teje sus vínculos y la misma Patricia Bullrich, se encargó de manifestar su apoyo al otrora defenestrador al decir en conferencia de prensa: “Creemos que hay que aunar fuerzas por un objetivo superior. Un objetivo que puede ser tomado como ponerle la tapa al cajón donde iría el cadáver del peronismo”, aunque metafóricamente sería el de la democracia en su totalidad, tal como lo interpreta un amplio sector del radicalismo, quienes ensalzan la figura de Alfonsín como la de padre de la democracia y cuya figura fue ultrajada por Javier Milei en varias oportunidades.

Félix Guattari, en uno de sus textos nos dice: “La historia no garantiza el tránsito irreversible por las fronteras progresivas. Sólo las prácticas humanas como el voluntarismo colectivo, pueden protegernos de hacer aún en peores barbaridades. En este sentido, sería completamente ilusorio ponernos en manos de los imperativos formales para la defensa de los derechos del hombre” o de los “derechos de las gentes”. Los derechos nos los garantiza una autoridad divina, dependen de la vitalidad de las instituciones y formaciones de poder que alimentan su existencia. En ese contexto, ya no se trata entonces de elegir entre un candidato que agrupa a lo más rancio de la ultraderecha y un candidato peronista, las cosas se dirimirán entre “Caos” o “Democracia”. Las elecciones optativas parecen resultar fáciles, de ser así, el domingo 19 de noviembre el pueblo argentino le dirá a Javier: “hasta acá llegaste”.

RADICALES. Las declaraciones de los desairados radicales, después de la conferencia de prensa en la cual Bullrich junto al radical (disidente) Luis Petri resolvieron –alentados por Mauricio Macri—, apoyar a Milei de modo inconsulto, fue declararse neutrales en la contienda electoral, aunque Gerardo Morales, ex compañero de fórmula de Larreta, no ocultó su enojo encendido y tildó a Milei de antidemocrático, declaración que a la luz de la reforma constitucional llevada adelante en su provincia (Jujuy) suenan casi como una humorada de mal gusto. El hombre que se convirtió en el carcelero de Milagro Sala, durante todos estos años, no solo reprimió salvajemente a quienes reclamaban dar marcha atrás con la reforma en los cortes de ruta, sino que en estos días se condenó a tres años y medio de prisión, un embargo de 7 millones de pesos y la inhabilitación para ejercer su profesión, al abogado Alberto Nallar, por el solo hecho de haber denunciado la cooptación del poder judicial por parte del democrático Morales. La persecución contra Nallar fue y es encarnizada, en los últimos tiempos trabajaba como procurador del municipio de El Carmen, lugar del que tuvo que alejarse después de un llamado de Morales al intendente Alejandro Torres, a quien le exigió la renuncia del abogado, como la condición para transferir el dinero para el pago de los sueldos del municipio. Apenas un delgado hilo separa a Morales de Milei y de su ex compañera de fórmula, el autoritarismo antidemocrático es la marca de agua que los une. Para justificar la mentada neutralidad adoptada, Morales declaró, que ningún político era dueño de los votos, una verdad que lo roza de cerca. En su provincia los votos no fueron para JxC sino para el detestado libertario. Seguramente los votantes radicales, en el balotaje no se mostraran neutrales y elegirán aquel que representa la defensa de los valores y derechos democráticos.

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