Extradición a los seis campesinos paraguayos

El jueves 21 se dio a conocer en los Tribunales de Comodoro Py la sentencia del juicio oral a los seis campesinos paraguayos presos en Argentina acusados de secuestrar y asesinar en 2004 a Cecilia Cubas, hija del ex presidente del Paraguay Raúl Cubas.

El Juez Ariel Lijo argumentó la decisión expresando: «Los Estados son soberanos y por eso nunca sería procedente la no extradición porque afectaría a la soberanía del otro Estado». El fallo indignó a las agrupaciones y organismos de Derechos Humanos presentes en una sala repleta; los abogados de la defensa apelarán el fallo ante la Corte Suprema utilizando un recurso ordinario. Se teme que en las cárceles paraguayas sean asesinados.

Agustín Acosta González, Roque Rodríguez Torales, Basiliano Cardozo Giménez, Simeón Bordón Salinas, Gustavo Lezcano Espínola, Arístides Vera Silguero, dirigentes campesinos del Partido Patria Libre, entraron al país legalmente pidiendo refugio ya que eran perseguidos políticos en Paraguay.

Se ampararon en el Tratado de Montevideo que establece específicamente que existen razones para no conceder la extradición de personas que sufren de persecución política. «Cuando se firmó, Argentina y Paraguay consintieron y consideraron que los dos países podían llegar a tener presos políticos, entonces, ¿por qué el juez no lo admite?», preguntó indignada la abogada Liliana Mazea, de la Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (Fidela).

En las jornadas previas del lunes y martes, la defensa de los paraguayos demostró mediante pruebas y testigos la persecución y criminalización que hay contra todo el movimiento campesino en lucha por la tierra y en oposición a los terratenientes y capitales nacionales y extranjeros que quieren el cultivo de la soja transgénica con agrotóxicos en el Paraguay, que envenenan la tierra y al pueblo, como es el caso de la muerte por intoxicación del niño Silvino Talavera, producida en 2003. El mismo presidente de ese país hizo explícito su objetivo en febrero de este año cuando dijo que no pararía «hasta aniquilar lo últimos residuos del Partido Patria Libre».

Esta persecución se complementa con torturas y represiones constantes que sufren los luchadores populares paraguayos, en un Estado que aún contiene vestigios de la dictadura de Stroessner. La ‘Comisión del garrote’, mediante la cual se allana casas y se detiene sin orden judicial, y el Plan Colombia (fomentado por los Estados Unidos), por el cual se reprime en el campo «son algunos ejemplos del terrorismo de Estado que sigue vigente», según declaró la coordinadora de la Comisión por los Derechos Humanos de Paraguayos Residentes en Buenos Aires y ex detenida-torturada Teresita Asilvera. Además, denunció: «Los verdaderos asesinos son los militares, la policía y gente del Partido Colorado, contrarios al ex presidente Cubas».

Por otro lado, se explicó y relacionó este hecho con la profundización de la constante presencia militar norteamericana en Paraguay, especialmente en la Triple Frontera, como un intento de apoderarse del acuífero guaraní y de la biodiversidad existente, que es la más vasta de toda Sudamérica. Es por esta razón y por anteriores casos de asesinatos a campesinos, que se teme por la vida de los seis compañeros si son finalmente extraditados al Paraguay y debido a ello, junto con la apelación al fallo de extradición, la defensa se encuentra tramitando el refugio político que fue denegado.

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– Fidela (Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina)
Dra. Liliana Mazea: 15-5816-9178
– Comisión por los Derechos Humanos de Paraguayos Residentes en Buenos Aires: 4371-3939

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