“Esto es un levantamiento de los terratenientes contra el Estado Nacional.”

La reversión y limitación de tenencia de tierras improductivas son dos de los pilares sustanciales del gobierno de Evo Morales. Mientras tanto, clanes de terratenientes que ya se han apoderado de las tierras más fértiles de Bolivia, levantando gigantescos latifundios, se oponen y anuncian bloqueos de caminos y tierras.

El texto constitucional aprobado por la Asamblea Constituyente el 8 de diciembre de 2006, y que será sometido a referendo durante este año, resolvió limitar la tenencia de tierras. Los ciudadanos consultados dirimirán si la extensión máxima de las propiedades debe ser de 5.000 o de 10.000 hectáreas.

En tanto, la oligarquía terrateniente del Chaco boliviano empieza a movilizarse en los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca donde existen familias esclavas, que reciben de los hacendados sus pagos en especie. Los niños y las mujeres reciben ínfimas monedas por su labor, además de heredar las deudas.

Los ganaderos y sus obligados peones empezaron a bloquear las rutas desde el miércoles 9 de abril prohibiendo el ingreso a la población de Cuevo (Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz de la Sierra). El viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, se encuentra en la zona caliente intentando realizar el saneamiento de las tierras, junto con la ministra de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Susana Riveros, y el Director General de Tierras del Ministerio de Desarrollo Agrario, Cliver Rocha. El viceministro Almaraz, denunció el pasado lunes que una emboscada dejó 40 heridos y ocho desaparecidos, además de tres vehículos destruidos, del lado de los indígenas y el gobierno. Los hacendados de la provincia Cordillera de Santa Cruz, en el Chaco boliviano, iniciaron bloqueos de carreteras para impedir que las brigadas del gobierno ingresen a los predios e iniciar el saneamiento de las tierras.

En una entrevista telefónica con Revista ZOOM, Cliver Rocha se refirió a la grave situación del latifundio y el problema agrario en la región oriental tropical, amazonia y el Chaco Boliviano, donde según el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), 35 familias bolivianas son dueñas de predios de entre 15.000 y 290.000 hectáreas.

—¿Cómo podría describirse la situación agraria en Bolivia?

—En este momento, estamos en una situación que puede interpretarse como secuela de la revolución de 1952 en la región oriental tropical, amazonia, que se agotó en 1953. Los nuevos latifundios se generaron por la mala distribución de las tierras, forjada por la corrupción, y por la sustitución de la producción de las tierras por engorde de ganados en haciendas, favoreciendo a sectores que no son campesinos ni indígenas. Esto generó un proceso de transformación agraria en su distribución, obligando a los campesinos a emigrar a los centros de ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. La improductividad de la tierra y la pérdida del dominio del Estado, ha posibilitado el nuevo latifundio agrario. Con el gobierno de Evo Morales se está trabajando sobre el saneamientos de los Derechos Agrarios y la reversión al Estado de todas las tierras que no cumplan una función económica y social para repartirlas entre los que no las tienen, en especial las comunidades cautivas del Chaco Boliviano, el chaco tarijeño y santacruceño.

Campesinos e indígenas fueron despojados de sus tierras. Las regiones orientales tropicales son áreas de expansión agrícola. En Bolivia hay 34 grupos étnicos, de los cuales en su mayoría son quechuas o aymaras y en un menor porcentaje son guaraníes.

En el oriente, el 90% de las tierras está en manos del 10% de los terratenientes. Mientras, en el altiplano occidental, el 10% de los predios cultivables se distribuye entre el 90% de campesinos.

—¿Cómo se da esta puja de intereses en el sector agrícola?

—En la tarea de redistribución de la tierra, la lucha ha sido tenaz y ha generado varios sucesos, como el caso de la masacre de Pananti en el año 2001, donde fueron asesinados 7 campesinos sin tierra y varios fueron heridos por los terratenientes. Ninguno de estos responsables fue a parar a la cárcel.

Antes de la emergencia de este gobierno, el poder político estaba dirigido por grupos económicos del sector latifundista y ganadero, representado sus intereses en el parlamento, en los ministerios o en otros centros de poder.

—¿Cómo se dan los enfrentamientos contra los terratenientes?

—Los grupos de poder, los denominados agropecuarios o productores integran el movimiento cívico empresarial de las regiones autonomistas, que con actitud sediciosa, desconocen el ordenamiento jurídico de la República y los acuerdos internacionales. Llaman a un referendo ilegal para el 4 de mayo, poniendo en riesgo la integridad nacional y fomentando el desgobierno.

Afirman que a partir del 4 de mayo ya no existirá el Estado boliviano para ellos. Ellos son los responsables de la concentración de la tierra en manos de unos pocos y del modelo de desarrollo productivo, incapaz de diversificar sus cultivos, como los productores de soja, que en un 60% son brasileños.

Anoche (por el domingo 13) hubo una emboscada frente a un hotel de Camiri, donde estaba alojada la ministra de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Susana Riveros y el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz. El lugar fue cercado de manera violenta por grupos afines a los terratenientes que se emborrachaban provocando a los funcionarios estatales. Permanecieron en el lugar hasta las 3 de la mañana. Para estos días, anuncian bloqueos de caminos y tierras. Esto ya es un levantamiento de los terratenientes contra el Estado Nacional.

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