El otro yo del ingeniero Macri

Consecuencia del acuerdo Macri – Duhalde, y tras la crisis de las escuchas ilegales, el jefe de Gobierno de la ciudad nombró nuevo ministro de Educación. La designación de auditores retirados de la Armada en el entorno del “Embajador” augura un recrudecimiento de la guerrilla mediática. Su objetivo: demoler el discurso kirchnerista. No en lo económico, que de eso se pueden encargar los mercados, y por eso la sobreactuación del Fondo del Bicentenario, sino en materia de derechos humanos e inseguridad. La actualización de “algo habrán hecho” y, más atrás, “se acabó la leche de la clemencia”; y mucho más atrás todavía, “no ahorre sangre de gauchos”.

Un consenso fiero —surgido del precipitado legislativo del 3 de diciembre— busca solidificar en el país. Su amplitud no está todavía clara, pero contará con la tracción a sangre del justicialismo anti-kirchnerista y el PRO. No se sabe todavía qué es ese justicialismo, cuáles son sus fronteras, pero ya nos vamos a enterar porque arrancó la Reforma Política. En cuanto a la centroizquierda que eligió ser el ala progresista del Grupo A del Rechazo, sus internas, si es que las tienen, dirán si Solanas terminará liderando la liberación nacional y social no ya como regiseur, lo que ya sería de por sí notable, sino desde la comisión de Energía de Diputados y como declaracionista crónico, que es lo que la historia le demandará. Lo de Pino no es una opción sino una elección, que no es lo mismo.

Embajadores, cónsules y procónsules

En medio de este tembladeral, porque así hay que llamarlo, ha surgido enfática, solemne, pomposa, misógina, aristocrática, con ese sarcasmo propio del buen vivir y el buen tomar, la figura del “Embajador”. No se trata del ídem Jorge Asís o del ídem Yofre, aunque pudieron haber sido porque todos ellos militan en ese frente tranversal del patetismo que excretan las clases dirigentes argentinas en decadencia. Todos ellos, singularmente, portadores de un título nobiliario concedido por la soberanía del Príncipe, aunque más les cabría el de procónsules.

No, nos referimos al “Embajador” Parentini, a quien hasta hace poco conocíamos como Posse, lo que le daba un tilín más aristocrático. Escritor de ratos libres, miembro brillante –en cuanto a que lo brillante es característico de las superficies– de la férrea medianía argentina, bien hablado, bon vivant, patricio ilustre, un anfitrión ideal en los almuerzos de Mirtha Legrand, el que sabrá usar el cubierto y la copa correctas para cada plato, sobre todo la última.

Su nombramiento en la cartera de Educación de la ciudad de Buenos Aires es algo más, mucho más que una decisión inconciente, errada o provocadora del pequeño berlusconi porteño, y menos que menos de esto último. Los empresarios han aprendido el arte de la racionalidad corporativa y no son patoteros, prefieren las formas más sofisticadas de la perversión.

Mauricio en solitario no se hubiera atrevido a tanto. Rodríguez Larreta ya reconoció públicamente que “es controversial”. Gaby se estará mordiendo las uñas antes de aprenderse el texto, y recibirá asesoramiento espiritual de Bergoglio, que coincide en un 100% con Parentini. Lombardi defendió su quintita, el rock, porque es un buen negocio turístico. Por detrás, el apoyo del patrón yerbatero Ramón Puerta.

Eso que es el PJ

Detrás de esa designación se avizora la segunda madre de todas las batallas: la lucha por el control del PJ, con el ejército de fantasmas que eso conlleva. De Parentini se sabe que pertenece al riñón ideológico de la entente menemista neoliberal duhaldista, y su incorporación a la administración PRO en la ciudad tiene cierta similitud con el desembarco de Juanjo Álvarez luego de Cromañón. Pero en aquellos tiempos eran otras las alianzas de los K, es cierto, y aquellos aliados hoy bien pueden ser los enemigos mientras perviva el entuerto de que “todos somos peronistas”.

¿Lo somos, lo son?

Es cierto que Adrián Pérez buscó diferenciarse del tiranosauro, y también los radicales y Proyecto Sur, todos ellos apuntando a la futura competencia por la conducción de la ciudad. Pero no menos cierto es que las almas sencillas de PRO estarán escandalizadas por las declaraciones de un provocador como el flamante ministro, y esos espíritus temerosos, más acostumbrados al happy-hour que a la lucha política, huelen en el horizonte una reedición del efecto Palacios.

Huevos

Macri debe haber concluido que no es incombustible tras la amarga experiencia de la policía metropolitana. Quizás con el recelo típico de los tontos haya comentado así la sugerencia del hombre fuerte de Lomas de Zamora:

–¿Te parece, Eduardo?

A lo que el ex-bañero, afecto a las metáforas ornitológicas y lugares comunes, responderá que Posse será “el pajarito llamador” de la provocación mediática, el que ponga los puntos sobre las íes a las anibaladas o al discurso prolijo de la Presidente, a fin de que “amplios sectores de la sociedad” se sientan por fin interpretados, acoplados en el mismo tono menor, los desbordes de Posse y el sentido común dominante que hoy llamaríamos hegemónico.

Chiche admiró sus “huevos”, esa cualidad a la que el justicialismo suele acudir: los descabezadores están contentos porque la narración progresista deberá poner las barbas en remojo. Mientras tanto, por abajo y en silencio se cocinarán, por ejemplo, jugosos acuerdos de compraventa entre el PRO y el PJ locales. Perdido por perdido, dirán unos y otros…

Vientos fieros y un probable giro

Su nombramiento fue defendido en solitario por unos cuantos dinosaurios justicialistas, concitó el rechazo esperado en la frágil y heterogénea militancia kirchnerista y de los sindicatos docentes, pero si hubo algo asombroso, fue el encontronazo con Ernesto Tenenbaum en radio Mitre.

Escuchando una y otra vez el audio en el que Posse le corta el teléfono al periodista estrella-progre del grupo Clarín, queda la sensación de que el que respondía bien podía ser el alma errante de Luciano Benjamín Menéndez, cuyo cuerpo presente, a esa misma hora, citaba a Posse frente al tribunal que lo juzgó en Córdoba: “ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos”, dijo el reo de lesa, refiriéndose a la opinión del ex diplomático sobre el decreto de “aniquilación” firmado por Luder, lo que ya supone toda una discusión no saldada dentro del justicialismo. Luder en efecto firmó eso y eso pretendía, pero en marzo del ‘76 la guerrilla a la que se refería ya había sido aniquilada por Bussi en Tucumán.

Para decirlo con franqueza: Posse cortó porque Tenenbaum, aunque agnóstico, es progresista y sobre todo, de la cole. Hace unos años y por la radio del Plata de Tinelli, Pepe Eliaschev había respondido escandalizado a “los comentarios étnico-raciales” del flamante ministro, y ofendido por haber sido incluido en el pelotón de los incultos, justo a él.

Probable giro

Será que el Grupo Clarín esté girando desde el complejo sojero de la Mesa de Desenlace al costado progre y de centroizquierda del Grupo A del Rechazo. No será tarea fácil, porque a estos personajes, cadáveres que guardaba el poder en uno de sus roperos o los nacidos del huevo de la serpiente, se les olfatea un cierto tufillo antisemita, y Magnetto no quiere comprarse problemas artificiales contra un grupo poderoso. Por cierto, no solo las opiniones de Posse, herederas de los viejos odios de los Padres de la Iglesia hacia el sanedrín y la comunidad de Jerusalén, extendida luego a toda la diáspora judía, sino al fallido de Mauricio frente a la comisión directiva de la AMIA, cuando mentó a Auschwitz frente a los sorprendidos dirigentes que tanto lo pudieron haber entendido como broma macabra o como amenaza. Con la cole no se jode. Habría que buscar por estos lares y en los expedientes de Oyarbide las causas profundas de la caída del comisario Palacios.

En definitiva, el “Embajador” hará nuevamente de embajador, pero esta vez como chirolita de Duhalde, no ante la comunidad educativa sino ante la Casa Rosada, Plaza de Mayo de por medio. Es que a Aníbal Curbelo Fernández le ha salido un Abel Airala Posse, y el jefe de Gabinete deberá esmerarse más en sus citas bibliográficas porque el “Embajador” ha tenido tiempo de educarse en el duro invierno moscovita.

Antecedentes y desenlaces

Se resaltó que fuera diplomático de la dictadura. Cientos de actuales funcionarios de línea de la administración estatal y del sistema educativo, aunque ya a punto de jubilarse, también lo fueron y en rigor, sólo fueron depuradas las FFAA. Habrá que buscar mejores argumentos para confrontarlo.

Un amigo justicialista de Posse lo alaba aquí con una mano de bleque: “aceptó una brasa ardiente como es el tema de la educación en la ciudad de Buenos Aires, que parodiando el juicio de Paul Morand sobre Nueva York,( “una ciudad propiedad de los judíos, que administran los irlandeses y que disfrutan los negros”), nuestra ciudad capital fue fundada por los españoles, administrada desde hace dos siglos por los italianos que han llegado aquí en bandada y disfrutada por los judíos, quienes constituyen el lobby bancario, educativo y mediático, lejos, lejos, el más importante”. Los paréntesis son nuestros, porque el autor, filósofo recibido en la Sorbonne, como Posse, no maneja bien la gramática de Castilla.

Alberto Buela, alumno de Charles Maurras, del padre Meinvielle (creador de la ultraoligárquica Guardia Restauradora Nacionalista en los ‘60, que se organizaba en la iglesia del Carmelo), amigo de Posse y hasta no hace mucho asesor espiritual de Hugo Moyano, toca una parte sensible en el panegírico: “Es que su designación ha puesto en juego a todo el aparato de los 1200 asesores que tiene el ministerio y que conforman el verdadero cuerpo ideológico de la educación metropolitana y nacional”.

Y acaso sin querer, el apologista le tiende un puente de plata, lo emparenta con Duhalde, su mandante y el de ambos: “(Posse) es un conservador popular al estilo de Solano Lima, que aceptó por su vis liberal, que la tiene: el sarmientismo, el roquismo, y algunas taras más”. Y agrega: “Además forma parte de la República de las Letras, que le otorga un barniz retouchée”.

En una conferencia de prensa donde anunció la aparición de los restos del sindicalista de Farmacia Jorge Di Pascuale, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, confirmó a este cronista lo que hasta el lunes mismo parecía sólo su hipótesis o sospecha: “Se vienen por los derechos humanos”, sostuvo el secretario.

Trascendió que el del barniz retouchée ya ha nombrado un grupo de asesores legales, todos ellos auditores retirados de la Armada y ligados a las usinas masseristas, y que la reingeniería estatal armada por Narodowski (consultoras privadas organizadas por la universidad Di Tella) seguirá encargándose de los aspectos estrictamente educativos.

Queda por ver si Macri es tan absurdamente tonto como para dejar que el “Embajador” negocie con los gremios docentes: sería como un bombero asperjando nafta de alto octanaje. Posse viene a realizar lo que dijo Hanglin hace 2 semanas en La Nación sobre lo que quiere el hombre de derecha: “los maestros no pueden hacer paro”, como si atañera a cierto sentido común en un país donde no lo hay.

Irse de boca

El flamante ministro, en una sola conferencia de prensa y con dos frases brillantes puede ponerse en contra a gays, travestis, transexuales, feministas, rockeros, empresarios del rock, mujeres en general, jovenes portadores de aritos, estudiantes, HIJOS, madres de Plaza de Mayo, la colectividad judía y el heterogéneo gremio docente de la ciudad, quienes desenterrarán las hachas de guerra. El tal espanto hará el milagro de unir a dieciséis pequeños sindicatos, lo que no es poco. Posse dijo (¿pero qué es lo que no dijo?): «Cuando no hay dinero, (se refiere al dinero público) el maestro tiene que seguir colaborando». ¿La población de la ciudad, los padres, los alumnos y los maestros abrirán la boca?

Puede volver a suceder lo de la UCEP, que se volvió antipolítica aunque respondiera a las más íntimas convicciones PRO. Los sectores medios abominan de los excluidos que duermen en la calle y soportan que se use cualquier nivel de violencia para desalojarlos, siempre que sea la esterilizada, con pausas publicitarias, que trasmite la tele. Pero cuando impera la lógica de la violencia real, no la de Policías en acción sino la de los barrabravas de la UCEP golpeando con sus cachiporras, entonces las víctimas reales pueden ser ellos mismos o sus hijos, que casualmente pasaban por allí. Llegará entonces la hora de la sensiblería, de denunciar los excesos en los contestadores de las radios, de armar grupos pacifistas en el feisbuc. Luego volverán a aplaudir a Mirtha Legrand, porque “esto no puede seguir así”.

Aunque haya dudas sobre su salud mental, lo más probable es que Posse se abstenga de ingresar al sistema educativo como un rinoceronte enloquecido. Con tanto como para entretenerse, pasó desapercibido el fervor con que el legislador Diego Kravetz (ex FpV, hoy Bloque peronista) aplaudió la jura de Diego Santilli como ministro, en la misma ceremonia donde asumieron el “contratista” Burzaco y Abel Parentini Posse, el otro yo del ingeniero Macri.

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