¿El desarrollo hace a la felicidad?

El sociólogo Daniel Schteingart hiló un informe que desmenuza el vínculo entre desarrollo económico y felicidad social. El mito europeo y la receta de América Latina.
Por Daniel Schteingart*

Hace un tiempito nos publicaron un paper que escribimos con @MartinTrombetta, en el que abordamos qué factores están por detrás de la felicidad (autodeclarada) de las personas en distintas partes del mundo. El paper se puede ver acá.

 

Confieso que al principio tuve prejuicios respecto al estudio de la felicidad desde las ciencias sociales, quizá porque es un término muy asociado a libros «dudosos» de autoayuda y blabla. Sin embargo, se trata de un campo de estudio que creció muchísimo en los últimos 30 años

 

Me considero desarrollista, es decir, que veo el desarrollo como un fin deseable y altamente prioritario. Sin embargo, durante mucho tiempo di por sentado que desarrollo=felicidad. En el paper abordamos mucho ese tema, y vemos que la relación (si bien existe) es bastante débil. Veamos. El gráfico muestra la correlación entre el desarrollo humano (eje horizontal) y el bienestar subjetivo promedio de cada país (eje vertical). La diagonal positiva muestra que existe cierta correlación, pero el r (coeficiente de correlación) es bastante bajo.

 

 

Prestemos atención al gráfico. ¿Ven los puntitos azules? Son los países de Latam. En todos los casos están por arriba de la diagonal. Eso significa que la felicidad autodeclarada en América Latina tiende a ser más alta que lo que se derivaría de nuestro grado de desarrollo.

 

 

Controlando por diversas variables, vemos que esa especificidad latinoamericana en materia de felicidad es robusta. Efectivamente, somos la región con la mayor felicidad autodeclarada del mundo, junto con Europa protestante y los anglosajones (incluso algo por encima de ellos)

 

¿Cómo explicar la particularidad latinoamericana? Nuestra hipótesis, más que ir a temas climáticos, es sociológica. Una de las claves está en algo a lo que los sociólogos clásicos (como Durkheim y Tönnies) prestaron gran atención: la temperatura de los lazos sociales. Durkheim y Tönnies escribieron a fines del siglo XX y principios del XX. Ambos veían una Europa convulsionada por la modernidad y la disolución de los lazos sociales tradicionales ligados a las pequeñas comunidades. A ambos le gustaba la modernidad, pero también les preocupaba

 

En particular, les preocupaba que el avance económico y de las libertades (algo q juzgaban como deseable) iba de la mano del desgarramiento de lazos sociales, generando un gran malestar. Durkheim lo analizó maravillosamente bien en su célebre libro «El Suicidio».

 

De alguna manera, ambos querían tratar de generar una modernidad con lazos sociales más calientes. Tanto en Tönnies como en Durkheim, la creación de agrupaciones intermedias (sindicatos, asociaciones profesionales, etc) aparecía como un medio posible para lograr eso. Sus intuiciones daban en lo justo. En nuestro paper -al igual que en muchos otros de la literatura- encontramos que aquellas personas con lazos sociales más fuertes tienden a ser declararse mucho más felices que aquellas que no los tienen.

 

Encontramos que la felicidad autodeclarada es mayor en:
-Personas religiosas-tradicionalistas (versus seculares)
-Casados (vs no casados)
-Ocupados (vs desocupados)
-Nativos (vs inmigrantes)
-Habitantes de ciudades chicas (vs habitantes de ciudades grandes)

 

Encontramos que la felicidad autodeclarada es mayor en:

-Se autoperciben en la parte alta de la pirámide de ingresos de ese país
-Participan en alguna organización (partido político, organización religiosa, sindicato, ONG, club, etc)

 

Resumen: prácticamente todas las variables mencionadas tienen que ver con la calidez de los lazos sociales. Y la evidencia muestra un impacto fuerte de ésta sobre la felicidad autodeclarada de las personas. Tönnies y Durkheim intuían bárbaro. Entonces, ¿qué tiene América Latina de especial? La conjetura que tenemos es que Latam tiene lo «bueno» de la premodernidad (lazos sociales cálidos) junto con lo «bueno» de la modernidad (el árbol de las libertades).

 

El mundo desarrollado tiene abundancia material y el árbol de las libertades, pero lazos sociales más fríos (un buen ejemplo es la peli «La teoría sueca del amor», que recomiendo ver). Otras sociedades de menor desarrollo tendrán lazos sociales cálidos, pero pocas libertades

 

Conclusión: el desarrollo económico claramente es deseable (sobre todo, la evidencia indica q es fundamental acceder a un piso de necesidades básicas para una mayor felicidad autodeclarada). Pero el desarrollo no puede ser a cualquier costo. Es decir, es crucial un mayor desarrollo económico, pero sin perder de vista la dimensión de la calidez de los lazos sociales. De ahí la importancia de políticas públicas como las que atañen al mercado de trabajo, el urbanismo, el medio ambiente, la niñez o vejez, entre otras

 

Nota: tomamos como fuente de datos la @ValuesStudies, que reúne una gran cantidad de encuestas sobre valores en distintas partes del mundo. La variable «bienestar subjetivo» se compone de dos preguntas:
a) ¿Cuán satisfecho está usted con su vida?
b) ¿Cuán feliz se considera usted? Si no pueden bajarlo del link original, prueben acá.

 

En twitter: @danyscht 
Doctor en Sociología, desarrollista, beatlemaníaco, tecladista fogonero. Columnista socioeconómico en Tarde Para Nada (FM 89.9).

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