EE.UU: A pesar de las bravatas oficiales, los gusanos cubanos pasan un mal momento

Por Causa Popular.- En 2000 nadie dudó que con la primera presidencia de George W. los anticastristas radicados en Miami estuvieran de parabienes, pero contra todos los pronósticos, los fervientes opositores a la Revolución Cubana, reconocidos en el mundo por sus tramposos manejos, pasan un momento complejo. Hubo un tiempo en que la poderosa Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) sólo necesitaba alzar el teléfono para destituir directores de diarios. Hoy sus dirigentes virtualmente mendigan un asiento cercano a los círculos de poder de Estados Unidos.

¿Cuándo empezó la FNCA a ver el sol detrás de sus espaldas?. Nadie en el exilio parece tener una respuesta.

Quizás fue cuando murió su fundador Jorge Mas Canosa, el 23 de noviembre de 1997.

Otros estiman que fue cuando se apartaron de la organización directores influyentes, como Ninoska Pérez Castellón, brazo derecho de Mas Canosa a través de la «Voz de la Fundación», una emisora que tenía una programación dirigida a Cuba.

Otros directores se alejaron cuando la FNCA, encabezada ahora por Jorge Mas Santos, hijo del extinto líder, se mostró proclive a dejar atrás su políticas intransigentes de confrontación con Cuba y apoyó a grupos disidentes a los que anteriormente miraba con recelo.

La FNCA era temida en los medios de Miami en los años 90. Más de un diario o emisora cambió de director a raíz de una llamada de Mas Canosa por cierto artículo o editorial considerado por él como «procastrista».

Pero esos tiempos parecen haberse acabado. El más reciente golpe fue la renuncia de Joe García, uno de sus directores más influyentes, que decidió pasarse al Partido Demócrata, donde ahora cumple altas funciones.

La FNCA, de paso, enojó al presidente George W. Bush al exigirle cumplir sus promesas electorales del año 2000 con medidas para apresurar la caída de Castro. BUSH respondió en junio, pero ya para entonces la FNCA estaba dividida entre los que apoyan o no al presidente.

El director Eloy Cepero recordó hoy que sus colegas en la FNCA contribuyeron con dos millones de dólares a la campaña electoral de Bush.

Pero influyentes republicanos creen que la Fundación no contribuyó como acostumbraba para el triunfo del presidente en los comicios del 2 de noviembre.

Los congresistas republicanos Ileana Ros Lehtinen y los hermanos Lincoln y Mario Diaz Balart, que otrora tenían en la FNCA su más firme respaldo y eran las llaves con los que la organización entraba casi a voluntad en la Casa Blanca, parecen haberle volcado las espaldas.

Para el gran baile del miércoles en la noche en Washington, previo a la asunción de Bush, la FNCA entregó un cheque por 25.000 dólares para tener una mesa. El cheque les fue devuelto aduciendo que no se aceptan las contribuciones de organizaciones no lucrativas.

Mario Diaz Balart, uno de los organizadores del baile, puso las cosas al desnudo al decir que simplemente los directores de la FNCA no eran «bienvenidos». La FNCA tenía previsto enviar a la gala a ocho de sus directores, pero la afrenta de Diaz Balart hizo que a última hora asistieran sus 20 directores pagándose cada uno la entrada por valor de 250 dólares.

Para la FNCA era esencial estar en la fiesta en sus intentos por recomponer sus lazos con el Partido Republicano, dejando de lado las acusaciones que se les hacen desde la extrema derecha de estar inclinándose a la izquierda. Un dato que da cuenta de las profundidades del pensamiento republicano y de los años por venir.

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