De la lucha por la tierra a la disputa política

El docente y dirigente campesino Ernesto Benítez, explica cómo en la década del ’90 se sucedieron innumerables luchas directas del campesinado contra la oligarquía terrateniente paraguaya en el departamento de San Pedro. Benitez es candidato por el Movimiento Patriótico Tetâgua (MPT), que surge como resultado de la larga lucha del campesinado y sectores populares.
Por primera vez en su historia política, las organizaciones sociales de Paraguay presentan candidaturas en las elecciones municipales prevista para el 19 de noviembre.

-¿Se puede decir que el Movimiento Patriótico Tetâgua (MPT) es la expresión política de los campesinos organizados de San Pedro?

-Para entender las causas de las luchas combativas del campesinado y sectores populares en varios distritos del departamento de San Pedro en general y en particular en Santa Rosa del Aguaray, y el surguimiento del Movimiento Patriótico Tetâgua, como expresión política de esas luchas, es necesario analizar las profundas contradicciones socio económicas en la región, además de las confrontaciones directas del campesinado contra las estructuras de poder injustas que impiden todo desarrollo democrático y participativo de la población mayoritariamente trabajadora. Nuestro movimiento surge como resultado de la larga lucha del campesinado y sectores populares del departamento de San Pedro. Su método de construcción es original, asambleario y constituye el resultado del aprendizaje de la práctica concreta diaria, basando sus ideales en la historia nacional, experiencia comunitaria de la nación guaraní y la época independiente del Dr. Gaspar Rodríguez de Francia y los López.

-¿Las organizaciones sociales se presentan a la elecciones municipales en noviembre?

-En nuestra primera experiencia de participación electoral, las organizaciones sociales nos estamos presentando en más de 10 distritos. En el distrito de Santa Rosa del Aguaray las organizaciones populares tienen una destacada participación en la lucha por la reforma agraria, con más de quince años de tradición; por ello tomamos la decisión política de participar en esta elección; y de adjudicarnos el poder del gobierno municipal. Será una nueva experiencia de participación política y administración democrática; somos producto de los quince años de lucha. De los 152 mil hectáreas de tierras que componen el municipio, alrededor de 50 hectáreas en este momento está en manos de los pequeños productores, que es fruto de la lucha campesina. Gran parte del territorio del distrito de Santa Rosa del Aguaray anteriormente estaba en manos de latifundistas, en su mayoría extranjeros. Con nuestra lucha frontal, de movilización, de ocupación, de represión y de muertes logramos conquistar esos territorios para organizar nuevas comunidades. Gracias al sacrificio de todo nuestro pueblo se logró conquistar territorios que volvieron a manos de la población paraguaya y campesina fundamentalmente.
Las instituciones del país, sean nacionales, departamentales o municipales, no son gobernadas para la mayoría de nuestro pueblo, o a favor de los intereses nacionales. La política del gobierno se orienta y es aplicada a partir de los intereses de las grandes empresas extranjeras, sean ganaderas, madereros, agoexportadores como cultivadores de soja. Todas estas empresas se apropian de los recursos naturales del país, y los gobernantes responden a estos intereses. Hace mucho que venimos luchando por la tierra, tenemos conquistas importantes con la participación activa de nuestro pueblo, que es muy combativo, por lo que nos parece que es momento para que políticamente podamos participar y lograr el gobierno municipal, para administrar y orientar los recursos a favor de la mayoría de nuestro pueblo, sobre esta decisión política se constituye el Movimiento Patriótico Tetâgua, una herramienta de participación política y sobre esa base estamos trabajando.

-¿Cómo es el distrito de Santa Rosa del Aguaray?

-Santa Rosa del Aguaray es un distrito de primera categoría, de 152 mil hectáreas. Tiene una población que orilla los 40 mil habitantes. En esta elección se eligen doce concejalías y un intendente. Cuenta con con un ingreso anual de 700 millones a partir de su propia recaudación por pago de impuesto, en su mayoría aportado por pequeños propietarios de tierras, pequeños ganaderos, comerciantes y pequeños industrias; los grandes propietarios -dueños de aserraderos, laminadoras, grupos económicos Mennonitas, grandes productores de granos (soja y maiz)- tienen miles de hectáreas de tierras y grandes propiedades y prácticamente no pagan impuestos. Por lo tanto, una buena administración orientada a la defensa de los intereses de la mayoría mejoraría las condiciones de vida de la población y se triplicaría el ingreso. También el municipio recibe un aporte cercano a los 900 millones de guaraníes de los royalties de Itaipu Binacional. A partir de la capacidad real de ingresos que tiene el municipio vamos a aplicar el sistema de un verdadero Presupuesto Participativo, la gente en las comunidades va empezar a reunirse para debatir las necesidades concretas en el área de la salud, la educación, la producción, la electrificación, el agua, los caminos vecinales. La propia comunidad hará su presupuesto para que pueda cubrir algunas necesidades, estamos seguro que no se va a resolver en forma definitiva pero por lo menos unos parches importantes para modificar en algo la extrema pobreza que se vive en las comunidades del municipio de Santa Rosa del Aguaray.
Creemos que si se participa bajo esta línea, las necesidades de las comunidades van a disminuir, pero también las necesidades superarán el ingreso real del municipio. Únicamente en este espacio se podrá discutir y destinar esos recursos a los problemas más extremos en las comunidades, las de aquellas más abandonadas y distantes de las zonas urbanas.
A eas limitaciones que tendrá la municipalidad, el intendente y los concejales con la ayuda de la población debe reclamar al gobierno central, ministerios y el parlamento nacional más recursos para el municipio y las comunidades. Y si la instituciones del Estado no dan respuestas a estos planteamientos, entonces la municipalidad a partir de su autonomía, puede recurrir a instituciones internacionales para que apoye un plan de desarrollo a nivel municipal, este es nuestra línea de trabajo, la que estamos encaminando en las comunidades, que en su mayoría son organizaciones de base, que es fruto de la lucha combativa, nuestra base es consciente de lo que es la lucha y las movilizaciones; esta línea y método no vamos a abandonar, porque es la única forma para que en las comunidades se tenga recursos económicos.

-¿Son conscientes de que en esta contienda electoral estarán enfrentados a los partidos tradicionales?

-Venimos predicando este cambio desde hace mucho y en la práctica ya se viene llevando adelante. Las mayoría de las tierras del distrito estaba en manos de los latifundistas, pero el fruto de las luchas y las permanentes movilizaciones, alrededor de 6000 nuevas familias -venidas de distintos distritos del departamento de San Pedro- inclusive de otros departamentos del país, están ubicadas ahora en el municipio de Santa Rosa del Aguaray. Eso ya es un gran cambio teniendo en cuenta que la concentración de la tierra estaba exclusivamente en manos de unos pocos latifundistas extranjeros, que progresivamente va pasando en manos de los pequeños productores y de las familias campesinas a partir de la conquista de la tierra; que una vez instalado en su propia tierra empieza a organizar sus comunidades, a producir y construir instituciones como escuela y nuevos espacios de relaciones sociales y de producción. Se va construyendo un poder popular desde abajo. Este método de construcción, de nuevas comunidades, nuevas formas de relaciones sociales, de producción y de desarrollo cultural, nos ayudará para hacernos frentes de la institución municipal. La responsabilidad de los compañeros que van estar en la cabeza de esa institución tiene que seguir fortaleciendo para el bien de la mayoría de la población, para que se plantee un desarrollo más autónomo y más democrático en el reparto de las riquezas, del conocimiento, y de la salud para todos. Esta es nuestra idea en forma general y nuestro pensamiento, que en la práctica venimos demostrando una nueva forma de participación política. Con todo nuestro pueblo, con los nuevos militantes jóvenes inclusive casi niños, de 13 – 14 años, estamos entrando en una intensa campaña. No tenemos recursos económicos, pero gracias a la capacidad de invención popular y una conciencia colectiva adquirida a partir de la luchas de muchos años, los compañeros están interviniendo de forma masiva realizando la campaña con los medios disponibles. Ya se caminando recorriendo casa por casa, a caballo y en bicicleta llevando mensajes nuevos. En ese ánimo de convencimiento y de participación de toda la familia estamos trabajando, para que la gente pueda optar por un modelo diferente y tenga la primera vez en nuestra historia municipal y a nivel nacional posiblemente la de elegir a su propios compañeros/as de lucha, aunque históricamente ya viene participando con ellos en la luchas, en las ocupaciones y en los momentos difíciles de las represiones de cuyas consecuencias murieron muchos compañeros.

-¿Cómo podrías caracterizar al gobierno actual de Nicanor Duarte Frutos?

-Paraguay es un país capitalista dependiente muy atrasado en su desarrollo económico. Es un país exclusivamente agroexportador, los ingresos descansan en la exportación del algodón, en el cultivo extensivo de la soja, maíz y el tabaco; además de la destrucción de los bosques para la extracción de maderas. En síntesis, es un productor de materia prima y extracción de los recursos naturales. Este modelo es el que sistemáticamente está destruyendo nuestro país, ya que no se desarrolla ninguna industria. La mayoría de la población está abandonando el país ante la falta de trabajo, buscando alternativas en el extranjero; la gente que se queda en el campo, está en constante choque ante el avance del capitalismo agrario, de las empresas multinacionales, que se va apropiando sistemáticamente de la tierra, del agua, de los bosques que quedan y de todos los recursos naturales.
El gobierno que tenemos actualmente es un gobierno títere, que defiende los intereses de las empresas multinacionales y que reprime con todas las estructura del Estado: ejercito, policía, jueces y fiscales a la población que está en lucha y en defensa de la soberanía, y de su cultura; en pocas palabra podemos decir que es un gobierno que defiende los intereses de las empresas multinacionales y de una minoría privilegiada del país, en contravención de los intereses de la gran mayoría del pueblo paraguayo. Es responsable de la destrucción, humillación y de la expulsión sistemática de nuestro pueblo de su tierra y del país.

-El lo personal ¿cómo te ha tocado vivir la lucha campesina?

-Desde la época de la dictadura mis padres ya venían participando en la luchas populares, campesinas y políticas; en la década del ’70 mi padre estuvo preso en las cárceles de la dictadura, donde era torturado. En ese ambiente familiar de luchadores populares crecimos con mis hermanos/as. En total somos ocho: tres mujeres y cinco varones. En mi familia desde muy joven empezamos a militar e intervenir en los diferentes espacios de conflicto, yo principalmente en el frente campesino. Al cumplir 20 años me involucré de lleno en las ocupaciones de latifundios y en la movilizaciones campesinas, y cuando apenas caía la dictadura de Stroessner en el año 1989. A finales del año 1990 participé de las ocupaciones en el distrito de Guayayby, departamento de San Pedro, hasta que conquistamos una parcela de tierra, en la cual nos instalamos, y a la que denominamos hoy día Tava Guaraní. En ese proceso de construcción del asentamiento participé en el área educativa. Encabecé la construcción de la escuela de la Libertad de Tava Guaraní, asumiendo luego la dirección de la misma. En el contacto permanente con otras organizaciones campesinas del país me toco ser parte del área de formación de la nueva dirigencia campesina; lo que me facilitó la oportunidad para participar de un curso de posgrado sobre Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Juis de Fora, del Estado de Minas Gerais, Brasil, para que de esta forma seguir capacitándome para la formación de los nuevos militantes y dirigentes en las organizaciones campesinas.
El 7 de septiembre del año 1995, en el cruce Santa Rosa del Aguaray, a partir de las ocupaciones de un latifundio en la localidad de Santa Bárbara, salimos a manifestarnos en la carretera, lo que se convirtió luego en una feroz represión, de cuya consecuencia fueron heridos de bala 21 compañeros y un compañero asesinado, Pedro Jiménez. En aquella oportunidad la policía me disparó en la espalda y de este intento de asesinato perdí el pulmón derecho. Otra experiencia traumática que sufrí en la lucha popular fue durante la manifestación de los Cedroneros (cultivadores de cedrón) en el año 2003, cuando intentaron de nuevo asesinarme. Ese día me detuvieron y me torturaron salvajemente.
En mi vida de militante tengo experiencia de participación y proceso de aprendizaje muy importante, a partir de la formación permanente y de los golpes físicos que pasé en la lucha. Eso me sirve como aprendizaje para que ahora con mucha responsabilidad y convicción pueda asumir la tarea de representar los intereses de nuestro pueblo en el municipio de Santa Rosa del Aguaray y encabezar esta candidatura por el Movimiento Patriótico Tetâgua.

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Recibí nuestras novedades

Puede darse de baja en cualquier momento. Al registrarse, acepta nuestros Términos de servicio y Política de privacidad.

Últimos artículos

Ponemos en eje a la Central Hidroeléctrica Aña Cuá y conversamos con el ingeniero Fabián Ríos, encargado de la obra.
A raíz de la crisis ecológica en la que se ve sumida el planeta tierra, nos interrogamos respecto a energías diferentes a las hegemónicas, y cómo estas pueden llegar a desarrollarse en Latino América.
A partir de los incendios en Santa Fe, observamos las repercusiones de tales y las exigencias del pueblo para que este problema sea regulado por la ley.