Cuba crece 12,5 por ciento: Cómo, Por Qué y Para Qué

Cuando uno está familiarizado con términos económicos como balanza de pagos, líneas de financiamiento, términos de intercambio, PIB y crecimiento, el fin ultimo de la economía, dar bienestar, se torna vago entre porcentajes. Mas aún, cuando se está inmerso en las costumbres neoliberales donde hablar de políticas redistributivas, pleno empleo, o el rol social del Estado es como hablar de un submarino en el aire. Esta entrevista con Anicia García Álvarez, Directora del Centro de Estudios de la Economía Cubana a días de concluido la reunión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Parlamento Cubano es refrescante.

– Cuba ha crecido por segundo año consecutivo por sobre el 10% en su PIB, el mas alto de América Latina y el Caribe. ¿Qué razones lo explican?

“Entre 1989-1993, nuestro PIB cayó en más de 35%. Desde entonces, empezó un periodo de recuperación después del shock de origen externo. Desde el año 2004 que crecemos de forma importante. Ese año crecimos 5%, el 2005, un 11,8% y este año, lo cerraremos con 2,5%. El año pasado, el Ministro de Economía calificó ese 11,8% como el inicio de una nueva etapa.

La explicación de ese crecimiento reside en el dinamismo en la esfera de los servicios, lo que marca un cambio estructural importante. Antes de la crisis, el 90% de nuestras exportaciones eran de bienes; hoy, más del 70% de las exportaciones son servicios. Son el puntal de nuestro crecimiento. Servicios como el turismo, por ejemplo, que fue la locomotora de crecimiento a partir de 1994. Ahora se incorpora el crecimiento de los servicios sociales, fundamentalmente educación y salud.

A partir de 2000, se empezaron a implementar programas de mejoramiento en la calidad de estos servicios. Por ejemplo, en educación primaria, se mejoró la calidad a partir de disminuir la cantidad a 18 alumnos por cada profesor. Eso provoca cambios relevantes, como el remozamiento de todas las instalaciones y arreglos para cumplir con ese propósito. Se ha incorporado la enseñanza de computación y de idiomas, en edades tempranas. Eso implica computadoras, muebles, etc., a gran escala.

En salud, se han implementado disímiles programas para mejorar su calidad, para acercar los servicios a la población. Por ejemplo, servicios que antes estaban en los Hospitales, como consultas especializadas o salas de fisioterapia para la tercera edad, que va en crecimiento, hoy se han llevado a los policlínicos.

El sector de la construcción está en una dinámica importante en inversiones y obras desde el año 2000. Y también las transformaciones en el sector energético, uno de los sectores que lidera el crecimiento”.

– La Cepal publicó que Cuba, Venezuela y Argentina son los países de mayor crecimiento en el 2006. ¿Qué significa?

“En el caso de Cuba y Venezuela, significa que nuestras economías tienen que complementarse, apoyarse y establecer lazos de conexión mas fuertes, porque eso nos va a permitir crecer de la forma en que lo estamos haciendo y satisfacer necesidades postergadas de la población, como el acceso a la educación y la salud.

En el caso de Argentina, pasó por una crisis dramática y este gobierno ha iniciado un programa de saneamiento de la economía y atención a los problemas sociales postergados. La lección que saco es que nuestros países, si realmente pretenden resolver necesidades postergadas y crecer a ritmos importantes, tienen que colaborar más e integrarse.

Y, en la segunda y no menos importante lección, hay que abandonar los programas neoliberales y empezar a atender las necesidades de la población, porque, de lo contrario, quedamos supeditados a las dinámicas de los países desarrollados, lo que siempre frenará nuestras economías. Debemos tener factores internos que sostengan el dinamismo, y no depender de los espacios que dejen los mercados de los países desarrollados”.

– Sin embargo, en Cuba aumentaron las importaciones de alimentos por sobre el 35% en los últimos dos años y ha caído la producción agrícola a pesar del mejoramiento en las condiciones climáticas

“En la recuperación de nuestra economía, el sector agropecuario no ha sido uno de los líderes. No logra recuperar el nivel de actividad que tenía antes de la crisis, aunque en algunos renglones, ha mostrado avances importantes. Por ejemplo, la producción de maíz, frijoles, viandas, hortalizas, frutales, ha recuperado su nivel pre crisis e incluso, ha ido mas allá.

Pero otros, como la ganadería, todavía se mantienen deprimidos porque dependen mucho de la importación de insumos. Pero realmente las producciones que se han recuperado y han incrementando su producción, lo han hecho sobre la base de métodos ecológicos, vinculados a lo orgánico, de una manera sostenible.

Lógicamente, nuestra población sigue creciendo y en los últimos años, se han implementado programas de mejoras en los suministros de alimentos y eso ha hecho que debamos recurrir a la importación. El sector agropecuario tiene gran potencial. En esta reunión de la Asamblea se decidió crear una Comisión Especial para atender el problema de la agricultura para que en seis meses, se valoren las medidas que hay que tomar.

– Durante su intervención ante la Asamblea Nacional, el Ministro de Economía señaló que no corresponde exclusivamente al Estado alentar soluciones a las dificultades. ¿Qué quiso decir con eso?

“Está haciendo un llamado a todos los cubanos para que se pongan en función de resolver los problemas que aún tenemos. Sobretodo, crear mas producto a partir de los insumos que disponemos, y no esperar soluciones estatales.

Todos los trabajadores del país tienen que hacer más con menos y usar los recursos de manera más eficiente en cada fabrica, escuela y hospital, en cada lugar donde se genere un producto o servicio. Por ejemplo, con los precios de los combustibles, cada entidad debe hacer su programa de ahorro de energía, sin esperar indicaciones de arriba, como parte de la batalla de cultura económica que se está dando”.

– La política fiscal, ha sido la de disminuir el déficit. Se estima que para el año 2007, será de 3,2% del PIB. ¿Qué representa esto históricamente?

“Durante la crisis, en 1993, llegamos a tener un déficit de cerca de 33%. En esos años se implementó un programa de saneamiento para reducir ese déficit, que hacia el año 96, ya estaba en alrededor del 3%. Desde ese año se ha movido en torno a esa cantidad.

Es importante considerar que el propio crecimiento de la economía ayuda a tener más margen de maniobra, y recordar que los programas sociales implementados son del Estado, financiados por él. Tienen un carácter público determinante.

A pesar de la crisis, las garantías sociales se han mantenido. Eso ayudó al crecimiento y desde luego, a manejar el déficit. Nosotros planificamos en función del equilibrio, no del déficit, pero sabiendo que pueden surgir imprevistos que atender, pero dentro de limites sostenibles.

No nos traumatiza un déficit así, ya que siempre hay necesidades y no podemos desatenderlas por el simple hecho de sostener el equilibrio a toda costa”.

– Se proyecta un incremento de los ingresos en 9,8% y de gastos presupuestarios de 9,1%. Al mismo tiempo, la productividad ha crecido menos que los salarios. ¿Cual es la relación?, ¿no es algo un tanto contradictorio?

“Primero, son informes diferentes. El tema de los salarios implica que la riqueza se está distribuyendo, y no se está acumulando en poca manos, primera constatación. La productividad debe mejorar y plantearlo así equivale a vincular el trabajo con el salario, es decir, que la expansión salarial sea una consecuencia de la expansión productiva.

Los ingresos y gastos dicen relación con la política fiscal. En ella, se habla de los ingresos nacionales que no solo dependen de la productividad de los trabajadores. El Estado tiene muchas formas de ingresar dinero. De lo que se trata es planificar ingresos mayores que gastos. Al final, los gastos siempre tienden a pasar los ingresos, de ahí el déficit, pero la planificación tiende a equilibrar. La productividad ayuda al crecimiento del PIB y ahí hay mucho que hacer todavía”.

– Durante el año que concluye, se ha dado inicio a una transformación energética estructural que seguirá su curso en el 2007. Ha crecido la generación más que el consumo y bajaron los apagones en 90%. ¿Qué representa eso para Cuba?

“La revolución energética es vital para el país. Tenemos que crecer responsablemente y de forma sostenible, lo que implica usar cada vez mejor los recursos que disponemos, entre ellos, la energía.

Estamos produciendo ya una cantidad importante de petróleo y gas y somos cada vez más autosuficientes, pero no por ello podemos usar los recursos de forma indolente. La revolución energética apunta a estabilizar la generación y superar en forma definitiva los baches. La idea es pasar de termoeléctricas que queman petróleo a plantas generadoras que usen gas natural. El petróleo, dedicarlo a usos más redituables que simplemente quemarlo. También entra en este programa la energía renovable, en nuestro caso, la eólica. Estamos trabajando para incorporar esas alternativas.

También hay inversiones para evitar perdidas en la distribución, y en los hogares se han hecho grandes esfuerzos, sustituyendo los bombillos convencionales por bombillos ahorradores, ollas viejas, sustituir la parafina, se están vendiendo ollas de presión, arroceras, ollas multiuso, etc. Es decir, artefactos mas eficientes. Se han renovado refrigeradores, aires acondicionados. Es un programa completo que tenemos que mantener y ser responsables. Cada institución de este país tiene su programa de ahorro energético”.

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Recibí nuestras novedades

Puede darse de baja en cualquier momento. Al registrarse, acepta nuestros Términos de servicio y Política de privacidad.

Últimos artículos

Ponemos en eje a la Central Hidroeléctrica Aña Cuá y conversamos con el ingeniero Fabián Ríos, encargado de la obra.
A raíz de la crisis ecológica en la que se ve sumida el planeta tierra, nos interrogamos respecto a energías diferentes a las hegemónicas, y cómo estas pueden llegar a desarrollarse en Latino América.
A partir de los incendios en Santa Fe, observamos las repercusiones de tales y las exigencias del pueblo para que este problema sea regulado por la ley.