Cierre de listas, ¿cierre de esperanzas?

Comenzó la cuenta regresiva para las próximas elecciones presidenciales del 28 de octubre y la bandera de largada batió este fin de semana, luego del cierre de las listas de candidatos. Además de las pujas en todas las provincias argentinas, la pelea central se dio en la Provincia de Buenos Aires, “madre de todas las batallas”, como suelen llamarla. En el distrito más importante del país, el kirchnerismo presentó finalmente más de 200 candidatos a intendente en un total de 134 distritos. El problema es cómo los presentó, cómo se resolvieron las listas de concejales, diputados y senadores y quienes quedaron afuera. Un breve recorrido por una de las etapas más controvertidas de la dinámica interna de un espacio que comenzó el 25 de mayo de 2003.

En la Casa de Gobierno, según relataron periodistas de distintos medios, el sábado 8 se vivía un hervidero, donde los principales referentes del kirchnerismo manejaban listas, nombres, que intercambiaban con la velocidad de un rayo. Así quedaron confeccionadas nóminas con sorpresas, en las que quedaron en evidencia las porciones de la «torta» a repartir, más que la calidad de sus ingredientes.

Además de los 200 candidatos a intendente, en un abanico de opciones que superaron el número de ejecutivos municipales a cubrir, la pelea por la representación oficial quedó fielmente reflejada en Lomas de Zamora, La Matanza, Lanús y La Plata con distintos resultados.
Si bien en algunos municipios sólo hay un postulante oficialista, en varios clave se registran hasta cinco listas del kirchnerismo, como en Lomas de Zamora, aunque es posible que ese escenario se modifique con el correr de los días.

Sin embargo, en algunos distritos se garantizó a los intendentes tener la exclusividad del sello del Frente para la Victoria, sin permitir la presentación de «colectoras».
La Matanza, Ituzaingó, Florencio Varela, Moreno, José C. Paz, Campana y Merlo tienen la distinción de ser los únicos con los símbolos del FpV, aunque también se respetó el esquema a los «radicales K» de Mar del Plata, Pergamino, Junín, San Isidro, Vicente López y Olavaría.

En La Plata habrá tres listas kirchneristas encabezadas como candidatos a intendentes por Pablo Bruera, Carlos Castagneto, y Julio Alak, quien busca su quinto mandato al frente de la comuna.

En la localidad de Lomas de Zamora se registra la mayor cantidad de competidores, con el actual intendente Jorge Rossi; el ex presidente de la Cámara de Diputados local, Osvaldo Mércuri; el jefe del bloque de diputados provincial del FpV, Luis Navarro; el secretario de Asuntos Políticos nacional, Pablo Paladino; y el vecinalista José De Lucía.
La situación de La Matanza podría haber sido similar, aunque a último momento resignaron sus aspiraciones varios postulantes a la Intendencia, y sólo quedó Fernando Espinosa, actual mandatario comunal y delfín del candidato a vicegobernador del Frente para la Victoria, Alberto Balestrini.

Alberto Samid, Jorge Ceballos, Luis D’Elía y Rubén Ledesma, intentaron presentarse como candidatos del oficialismo, aunque finalmente no tuvieron éxito.

En tanto, en la localidad de Lanús se definieron, tras varias idas y vueltas, dos candidaturas kirchneristas: la del jefe comunal Manuel «Manolo» Quindimil -amagó con retirarse de la carrera- y la del diputado provincial Darío Díaz Pérez.

En Esteban Echeverría los postulantes oficialistas son tres, el actual intendente Alberto Groppi (por la Concertación Plural, que incluye al FpV y a la UCR); el secretario de Comunicación Social nacional, Fernando Gray; y Norma Fernández.

El municipio de San Isidro también tendrá dos candidatos «K», ya que se presentarán el intendente local Gustavo Posse; y Sebastián Galmarini, hijo del ex diputado menemista Fernando «Pato» Galamarini.

Además, en Vicente López el actual e histórico intendente Enrique «Japonés» García, que participará por la Concertación Plural, se medirá con el sindicalista Victorio Pirillo, quien se presentará por el FpV.

Otra vez las preguntas sin respuesta y la esperanza en peligro

Kirchner logró encolumnar detrás de su figura -o más bien, de su esposa y candidata, Cristina Fernández y del postulante bonaerense, Daniel Scioli- una sola lista de diputados nacionales y legisladores provinciales integrada por dirigentes tan disímiles en estilos como en ideologías.

Desde felipistas, peronistas ortodoxos, radicales k y socialistas hasta ex representantes de movimientos piqueteros y organismos de derechos humanos.

Sin embargo, en lo que algunos sectores del kirchnerismo admiten como una «Ley de Lemas encubierta», Kirchner habilitó a nivel municipal la inscripción de listas «colectoras» para que dirigentes kirchneristas compitan con los históricos dirigentes del PJ del conurbano que pretenden una nueva reelección. Pero todos, sin excepción, sumando para las fórmulas Cristina-Cobos y Scioli-Balestrini.

Según analiza la prensa, el presidente encontró en ese armado político, que si se confirma una victoria el 28 de octubre habrá una nueva conformación del poder político en el Congreso Nacional y en territorio bonaerense, de forma que no queden tantos «heridos» que terminen emigrando hacia la oposición.

Pero lo cierto es que el cierre de listas significó un límite para muchos, y por sobre todo, porque luego de las opciones presidenciales muchos tienen cada vez menos esperanzas de que realmente se conforme un gran espacio de centro izquierda, con la mejor historia del radicalismo y con la impronta nacional y popular que alguna vez, puso el peronismo. Con el socialismo no gorila de Estevez Boero y con tantas opciones que se consolidan con el esfuerzo de cientos de hombres y mujeres de buena voluntad y conciencia política.

Con la sombra de una estrategia que linda con el desacierto, como está ocurriendo en Córdoba tras el empate técnico entre De la Sota y Juez, que sucede en medio de sostenidas denuncias de fraude, las decisiones tomadas en la Provincia de Buenos Aires, son un excelente invitación a analizar la génesis del kirchnerismo con el rigor de un cirujano.

Sin ánimo de extensas elaboraciones, hay algunos datos que resumen grandes conclusiones. ¿Cómo puede ser que Manuel Quindimil sea la opción en Lanús? Pareciera que el viejo caudillo se está haciendo un picnic con todos, y si bien es cierto que quizás no se construyó una alternativa para hacerle frente, lo cierto es que la presencia permanente del octogenario dirigente es una clara muestra de la perspectiva superestructural de la estrategia K y sería bueno que sus arquitectos recordaran que la política no se construye pegando unos cuantos miles afiches y decir “ya soy dirigente”, correr de rosca en rosca, buscar un padrino político, echarse a dormir y esperar que vengan las necesidades políticas de la Casa Rosada.

Tampoco puede ser que el cuestionadísimo intendente del Partido de la Costa Juan de Jesús, que tiene cerca de 10 causas abiertas, y que hace poco enfrentó revelaciones lapidarias que demuestran cómo se robaron los 27 millones de los fondos del plan local de viviendas, sea nuevamente el candidato de Kirchner en ese distrito.

También vale la pena preguntarse, cómo puede ser que en Lomas de Zamora, los primeros seis candidatos que miden bien son todos duhaldistas conversos, devenidos K haces apenas unos meses, y mientras tanto los supuestos K puros ni siquiera juntos alcanzan a construir una alternativa y reinciden en entregarse a pegar afiches y creer que con eso “hacen política”.

Y eso no es todo. ¿Como puede ser que en el distrito de Presidente Perón, la siniestra mano derecha de Eduardo Duhalde, Oscar Rodríguez, hoy lleven como “privilegio” el estandarte del Frente para la Victoria, cuando en el 2005, fue derrotado por el mismo estandarte? Vale la pena recordar que en ese momento sí se había construido una alternativa posible claramente definida y ahora debe ir escondida en una boletita del distrito, porque los barones del conurbano se opusieron.

Esas son las razones por las que muchos integrantes del Frente para la Victoria se preguntan desorientados: ¿Cual es la verdadera propuesta de cambio?

La prensa dice que “al diseñar las listas de candidatos a legisladores nacionales, provinciales e intendentes bonaerenses, el presidente Néstor Kirchner apostó al armado de la Concertación Plural, pero manteniendo la alianza con los históricos intendentes del PJ provincial, con el objetivo de obtener un triunfo contundente a nivel nacional en las elecciones del 28 de octubre.”

¿Cuál es la concertación plural?

¿Es una opción sostenida por los resortes que mantuvieron a Eduardo Duhalde en el poder y que lograron que sus hombres se mantengan impunes luego del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki?

¿Puede pensarse en una Concertación, cuando el modelo chileno que inspiró semejante nombre, está crujiendo entre represión y desempleo?

Demasiadas preguntas para seguir sin respuestas y si hay tiempo perdido, hay un pueblo que sigue siendo humillado, sojuzgado y sin representantes que logren detener el saqueo. Si eso ocurre, pues no hay tiempo que perder.

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