Alberto Groppi, un intendente de la dictadura

“La incorporación de civiles a la función de gobierno, no implica una apertura electoralista, ni siquiera una aceleración de un proceso de esta índole. En nada cambiará la orientación filosófica del Proceso. El gobierno de la provincia de Buenos Aires abre la oportunidad de esta participación real y efectiva y para ello selecciona hombres de la civilidad que es el propio medio que han de ejercer”. Así Gualberto Mostajo, ministro de Gobierno en 1979, presentó a los comisionados civiles (intendentes) puestos en funciones por la Dictadura. El contador Alberto Groppi asumió, como Comisionado del partido de Esteban Echeverría, el 27 de noviembre de 1979. En su asunción el subsecretario de Gobierno provincial, el capitán de fragata retirado Eduardo Pizzagalli, expresó: “Sólo argentinos protagonistas que comprenden la importancia histórica de estos actos y su prospectiva serán artífices de ese futuro que tanto anhelamos”.

Las actividades de Groppi solían tener su espacio en Convicción, el diario de Emilio Massera. Cuando asume Roberto Viola como presidente de facto se renovaron varios comisionados civiles. Sin embargo, el 11 de marzo de 1981 el contador fue confirmado en su cargo donde estuvo hasta 1983 con el retorno de la democracia.
Uno de los hombres más estrechamente vinculados a Groppi es Juan Cayetano Intelisano. Este subsecretario de Administración y Normalización Patrimonial del Ministerio de Economía de la Nación ya no tiene cargo formal en la intendencia, aunque supo ostentarlo cuando Groppi fue comisionado civil durante la dictadura. Después de haber comandado el distrito entre 1979 y 1983, Groppi volvió como intendente de la democracia en 1995. Con su Unión Vecinalista se vinculó a Eduardo Duhalde y al represor Luis Patti. En la última elección logró colocar a su gente en la boleta del Frente para la Victoria. La explicación podría encontrarse en la cercanía de una parte de la dirigencia kirchnerista local con el contador, quien busca su quinto mandato colgado de la boleta que lleva a Cristina Kirchner como candidata a presidente y a Daniel Scioli como gobernador.

Mi pasado me condena

El 29 de agosto de este año, Victoria Donda Pérez, concejal de Avellaneda por el oficialismo e hija de desaparecidos, presentó un escrito a la Junta Electoral de la provincia para impugnar la candidatura de Groppi a un nuevo mandato municipal . En base a datos propios e informaciones periodísticas, la concejal señaló en ese texto:

“Que Alberto Groppi ejerció funciones como intendente de Esteban Echeverría entre 1979 y 1983, bajo el cargo de comisionado civil”.

“Que Groppi (…) siendo comisionado de la dictadura caminaba con Massera y Videla, lo que habla de su cercanía con estos personajes nefastos”.

-“Que el edificio municipal donde tenía su despacho lindaba pared de por medio con el centro de detención ilegal conocido como Comisaría de Monte Grande; incluso su oficina poseía una puerta que conectaba con la comisaría; la misma fue clausurada por el intendente justicialista Luis Obarrio en 1987”.

-“Que éste es el primer elemento da certeza de que Groppi no podía ignorar lo que sucedía”.

“Que en el Nunca Más el informe de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep), se menciona expresamente la existencia de cuatro centros clandestinos de detención ilegal y torturas en Esteban Echeverría”, que son el Centro de Instrucción Profesional de Aeronáutica (Cipra), la Comisaría 1ª, La 205 (por la ruta nacional 205), y la Unidad Penal 3 de Mujeres.

-“Que en el quinto centro conocido como Transradio Internacional se encontraron restos humanos que habrían pertenecido a personas que habían sido privadas de su libertad. La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia presentó entonces una denuncia ante el Juzgado Federal Criminal Correccional de Lomas de Zamora Nº 1, a cargo del doctor Alberto Santa Marina, que todavía está en curso; allí se certificó que en el predio en cuestión `podrían hallarse restos óseos humanos de personas privadas de su libertad en un centro clandestino de detención que habría funcionado allí entre los años 1973 y 1983”.

“Que durante la gestión de Groppi como ‘comisionado civil’ en Esteban Echeverría, se produjeron las siguientes desapariciones forzadas: Andrada Cáceres, Juan Sergio (21/9/81), Anfuso Spina, José (18/6/80), De Lillio Vázquez, Miguel Angel (dic/80), Milabara Copes, Mirtha Haydeé (dic/80)”. A ellos se suma, “como ‘ejecución sumaria’ a Irabedra Pintos, Eduardo Eugenio (29/4/77). Si bien este último caso es anterior a la gestión de Groppi, el dato tiene un valor adicional: lo asesinaron en Transradio, el predio donde se investiga el funcionamiento de un nuevo centro clandestino”.

Para la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, las pruebas son contundentes: “Yo no descarto que allí funcionara otro centro clandestino. Los informes que me llegaron hablan de la existencia de un lugar con grilletes en las paredes, hay comentarios de que allí funcionaba una maternidad, que hubo hijos de mujeres detenidas desaparecidas.” Y que Groppi, “tenía conexiones con el aparato represivo de entonces ya que también era intendente durante la dictadura”.

Otra cuestión que lo compromete, son las fotografías periodísticas de 1980 que lo muestran al comisionado civil junto a autoridades provinciales, militares y policiales en el terreno donde se sospecha que había un centro clandestino de detención en Transradio.

Sin embargo, el contador al no estar procesado ni condenado ,en causas vinculadas a los derechos humanos, estaría a salvo de algún impedimento legal para presentarse como candidato a intendente y la Junta Electoral lo habilitó a través de un fallo controvertido.

Un escrache por la memoria

Por esto, la agrupación H.I.J.O.S. realizó el 11 de octubre, un escrache Alberto Groppi. Más de 500 personas marcharon por el centro de Monte Grande y llegaron hasta la municipalidad, para manifestar su repudio a quien “como intendente de la dictadura no solo fue un funcionario cómplice, sino que como autoridad máxima del distrito, es responsable de las desapariciones, torturas, secuestros, asesinatos y apropiaciones de niños que se cometieron en Esteban Echeverría en el periodo entre 1979 y 1983” , aseguraron los integrantes de H.I.J.O.S.

Frente al edificio Municipal, y rodeados por un fuerte operativo policial, se dirigió al publico Jorge Watts, ex detenido de la Comisaría 1ª de Monte Grande que funcionó como Centro Clandestino de Detención. Posteriormente se dirigió al publico Mabel “Tati” Almeida de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien aseguró: “Las madres estuvimos, estamos y estaremos junto al pueblo, y por eso venimos a acompañar el escrache de los vecinos a Groppi”.
Una integrante de H.I.J.O.S. leyó un documento consensuado por las mas de 20 organizaciones de derechos humanos, sociales y barriales que convocaron al acto.

“Groppi hoy es intendente y va por su 5º mandato. Hoy se postula nuevamente por el partido Concertación Plural Vecinalista que lleva como candidata a presidenta a Cristina Fernández de Kirchner. Sra. Cristina Fernández de Kirchner, si usted defiende los derechos humanos, ¿cómo es que un personaje como Groppi se presenta en sus listas?. Exigimos la destitución de todos los funcionarios de la dictadura genocida, como Groppi, y la investigación inmediata de su participación en los delitos de lesa humanidad”, exigieron los H.I.J.O.S en el comunicado.

Al finalizar el acto más de 20 bombitas con pintura roja, impactaron en el frente de la Municipalidad, mientras los manifestantes se retiraban cantando, “Como a los nazis les va a pasar a donde vayan los iremos a buscar”.

No aclaremos que oscurece

Cuando el escándalo se hace insostenible, el subsecretario de Medios del municipio, Mariano Seco, distribuye un comunicado en donde explica que “Alberto Groppi asume en Esteban Echeverría en noviembre de 1979, año en que se inicia la transición a la democracia y personas civiles comienzan a hacerse cargo de intendencias y gobernaciones”. Y luego, Seco asegura que, tras la asunción de Groppi, los centros de tortura no estaban en funciones. En el texto “aclaratorio”, la gente de prensa del intendente señala que cuando Groppi asumió “es propuesto por un grupo de organizaciones comunitarias, que lo veían como un joven contador, comprometido con las instituciones locales y con fama de buen administrador”. Pero el compromiso del contador parecía estar más bien ligado a la dictadura genocida que desangró al país durante siete largos años.

Al contador Alberto Groppi el pasado volvió para refrescarle quien realmente era en esos años de plomo y de esto no estará a salvo, ni aunque gane nuevamente la intendencia.

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Fuentes: Agrupación H.I.J.O.S.
Diario Página 12

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