A propósito de un artículo de Felipe Pigna

Cros. Revista Zoom. Además de felicitarlos por la evolución me atrevo a enviarles estas reflexiones para su análisis.
Gracias y saludos.

A propósito del articulo firmado por Felipe Pigna publicado en Clarín el 06/04/2008

Dice Marc Bloch, historiador francés que junto a Lucien Febure, fundara la Escuela historiográfica de los “Annales” base de la llamada “Historia Social”, que “Que de la ignorancia del pasado nace fatalmente la incomprensión del presente”. En este caso al amigo Felipe Pigna, tributario de esa Escuela no lo asiste siquiera la ignorancia del pasado porque ese es su oficio, el de historiador, de tal manera que la incomprensión del presente demostrada en la desgraciada comparación entre el movimiento conocido como “Grito de Alcorta” y los destemplados gritos de la Avenida Figueroa Alcorta, tiene otro origen y motivo que dados los antecedentes del medio en que publica, Diario Clarín, parte del grupo económico homónimo, Holding multimedios propiedad de dos grupos transnacionales, Goldman Sachs, de Estados Unidos y Nasper de Sudáfrica y de la señora Ernestina de Noble, denunciada por apropiación y supresión de identidad de dos presuntos hijos de desaparecidos, y que esta denunciado ante la Comisión Nacional de defensa de la competencia por abuso de posición dominante, por sus prácticas monopolicas; no puede ser otro que la intención de hacer “Una política de la Historia” que como decia don Arturo Jauretche –“Política Nacional y Revisionismo histórico”, Bs. As. 1958- impida que la historia verdadera contribuya a l formación de una conciencia histórica nacional. Solo en ese propósito de confundir se puede entender la comparación que sutilmente se propone en el artículo firmado por Pigna publicado el día 06/04/0/ con el título de “Aquella gran huelga de chacareros” y el sugestivo epígrafe de “Cuando la Historia parece repetirse” asociándola contra natura con el lock out patronal de Semana Santa. Veamos brevemente el contexto que enmarca cada hecho. En 1912, el modelo agro-exportador diseñado por Inglaterra y realizado por la Generación del 80, basado sintéticamente en la puesta en producción de la Pampa húmeda, enorme extensión parte de la cual se había incorporado como fruto de la política de despoblarla de argentinos haciendo masacrar mutuamente a indios y gauchos en la guerra de frontera, y “argentinizarla” con inmigrantes europeos, al uso de aquellos colonos que Roma enviaba a los territorios conquistados e incorporados al imperio, en donde servían tanto a la producción agrícola como a la fractura de la unidad socio-histórico-cultural del conquistado, estaba en su apogeo. Argentina había sido incorporada a la división internacioal del trabajo como proveedora de materia prima –cereales, cueros, carne- y compradora de productos industrializados. La tierra había experimentado un proceso de valoración explosiva, por el funcionamiento de un complejo de ventajas comparativas que incluía Dumping Social, es decir el abaratamiento inhumano del costo de la mano de obra. La superficie cultivada había llegado a su límite de acuerdo a la tecnología utilizada y al régimen de propiedad de la tierra, que combinaba latifundio con explotación extensiva; así se comprimió el sistema aumentando la conflictividad interna y la disputa por la distribución de la renta agraria. En este contexto el fracaso consecutivo de dos años de cosecha agravó la situación de pobreza e impulsó a los pequeños productores sub-arrendatarios a la huelga. El lock out reciente se produce por el contrario en un contexto de crecimiento de la actividad y la rentabilidad del sector que en los últimos seis años aumentó en un trescientos por ciento, como el precio de la soga lo hizo en un 70% de noviembre de 2007 al presente, la superficie cultivada aumenta al mismo ritmo, horizontal y verticalmente de la mano de paquetes tecnológicos, ingeniería genética y maquinaria con tecnología de punta. Si en 1912 fue la pobreza y la miseria de la explotación, en 2008 es la reticencia e participar al conjunto de la riqueza generada socialmente. Como se ve, ninguna semejanza, es mas se evidencia el carácter contradictorio entre ambos fenómenos. Sobre actores y acciones, podemos decir que en 1912 el Modelo productivo incluía a: Terratenientes absentistas, arrendatarios y sub-arrendatarios; estos últimos eran los que trabajaban directamente al campo. Por lo general inmigrantes recientes de origen italiano, español y en menor porcentaje de otros países europeos. Son éstos, influidos por las ideologías anarquistas y socialistas (lo eran sus principales dirigentes) que van a protagonizar una huelga (de Holgar, que viene de Folgar, tomar resuello, descansar) o más técnicamente “Suspensión temporariaa del trabajo por parte de obreros u empleados que organizadamente persiguen la obtención de una mejora o beneficio”. Aquí surge otra diferencia irreconciliable puesto que el lock out, temporalmente suspendido (Locución inglesa que significa literalmente cerrar a alguien la puerta y por extensión “cierre de una o mas unidades productivas por parte de los patrones con el fin de hacer aceptar condiciones) no paralizó trabajo alguno, pues tranqueras adentro la actividad se desarrolló normalmente por parte de los trabajadores asalariados, y consistió en bloquear las rutas a la circulación de bienes y personas. Respecto a la composición de los agentes económicos concurrentes en cada caso, en 1912, son los productores directos, de la actividad agrícola, es decir agricultores apoyados por sectores minoritarios del pequeño comercio, artesanado, sindicatos y profesionales liberales enfrentados a los terratenientes, agrupados en la Sociedad Rural Argentina. En 2008 son la mayoría de los agentes económicos del genéricamente llamado Campo que incluye actividades agrícolas, pecuarias, de intermediación, financieras, proveedores de insumo y tecnológicas, de matriz nacional y transnacional, en donde conviven promiscuamente la Sociedad Rural, la C.R.A. es decir los “Grandes” con la F.A.A. y los cooperativistas de Coninagro, que de cooperativa ya tienen muy poco, mas los belicosos ganaderos de CARBAP. Nuevamente contrapuestos, cero similitud. Diferenciados actores y acciones, imposibles de homologar, vamos a los objetivos declarados de cada movimiento en el “Grito de Alcorta” el objetivo principal era el reconocimiento por parte de propietarios y arrendatarios de condiciones tales como: Menor precio en los subarrendamientos, libertad para contratar trilladora, contratos de arriendo por un mínimo de 4 años,, libre determinación del cultivo a realizar, poder optar por el lugar donde comprar alimentos y enseres y otras. Es un paro de trabajadores explotados contra patrones-propietarios que promueve y determina mediación e intervención del Estado en el sentido de normar legalmente la actividad (de todas maneras será recién el 1949, pimer gobierno peronista, que se sancionará la ley nacional de arrendamientos y aparcerias rurales) protegiendo a el sector mas vulnerable, es decir a los chacareros. En el caso de los “Gritos de la Avenida Figueroa Alcorta”, el objetivo es excluir a el Estado como regulador y planificador de la economía y de la distribución de la renta. Con el propósito declamado del NO a las retenciones, la gran mayoría de exproductores, devenidos rentistas (el 70% de la soja se produce en campos alquilados) se persigue el objetivo de entronizar a el Mercado como único ordenador de las relaciones sociales, ignorando que la gobernabilidad económica es también responsabilidad de los actores privados, no solo del gobierno, y que el complejo de ventajas comparativas, que sigue incluyendo el “dumping Social”, que posibilitan la existencia de la renta diferencial internacional, que los enriquece es una construcción social e histórica por la que el conjunto de la nación, en mayor medida los sectores mas desposeídos, paga un alto precio. Como vemos tampoco hay punto de contacto alguno entre los objetivos o propósitos. Referente a la Publicidad (como hacer Público) de ambos movimientos, a el carácter casi clandestino del de 1912, que debe resguardar a sus protagonistas de la furia de los terratenientes y sus organizaciones –ejemplo: la S.R.A. se le opone en el reciente lock out, un enorme despliegue publicitario en donde los multimedios de “desinformación” del poder económico nacional y transnacional abrumaron a la población con su mensaje alienador y monocorde de apoyo indisimulado y de exaltación de la supuestas virtudes que adornan a el “Campo Argentino” y como fruto del cual el señor De Angelis (el mismo que preside la asamblea ambientalista que bloquea hace un año el puente Gualeguaychu-Fray Bentos y simultáneamente se dedica a el cultivo con mas efectos ctastroficos sobre el ecosistema, la soja) emerge en una versión “paisana” del urbano señor Blumberg, como una valla contra el Estado “prebendario y clientelista” Como se comprueba ningún pnto de contacto. De todas maneras el señor Pigna asevera: “Cuando la historia parece repetirse” si hubiera leído con mas atención a sus maestros sabría que la huelga no se repite, se desarrolla, pues los hombres en sociedad en tiempo y espacio construyen en forma de proceso su historia que no es como las estaciones del año, cíclicas, sino que resulta del accionar de los distintos sectores socio-económicos en conflicto permanente por sus intereses, regulados por la forma político-organizativa, el Estado, en su marco y proyecto socio-historico, la Nación, en integración conflictiva con las demas del mundo. Lo que sí se repite en nuestra historia es la traición de la historiografía, que como en este caso abandona su misión de enseñar, por poner señales, para hacer exactamente lo contrario es decir, despistar, borrar las huellas que nos ayuden a comprender las causas de nuestros problemas y así poder operar sobre el presente y prefigurar el futuro de cara a la satisfacción de las necesidades y expectativas de las mayorías populares y la consolidación de nuestra nacionalidad. Por mas apelaciones a un romanticismo pueril y un cacareo de poses “Progres” financiadas por generosos mecenas, Pigna se agota en la evocación de una Democracia de factura liberal-burguesa, con sus iconos y sus lugares comunes. Con poca esperanza deseo ¡Que no se repita!

Néstor Muñiz Profesor en historia DNI. 12.385.801

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