A pesar de su hegemonía, el guaraní es confinado y desdeñado desde el Estado

El 90% de los 5.7 millones de paraguayos habla o entiende guaraní. Sin embargo, en la práctica esta lengua precolombina siempre fue marginada. El guaraní, junto con el castellano, es idioma oficial de Paraguay desde 1992. En cambio, el Estado paraguayo sigue funcionando única y exclusivamente en castellano, violando flagrantemente la Constitución Nacional y los inalienables derechos de los guaraní hablantes. Los medios de comunicación, casi en su totalidad, funcionan en castellano, lo mismo que todos los municipios, inclusive aquellos en donde la absoluta mayoría de la población habla solamente guaraní. Los documentos en general están en castellano; la cédula de identidad policial va mucho más allá, es bilingüe pero en castellano e inglés.

“El Estado Paraguayo se organiza en función al 7% de la población monolingüe en castellano, en detrimento del 27% que solamente habla el guaraní. Si bien la enseñanza del guaraní es oficial en las escuelas y colegios, la aplicación del bilingüismo es ausente en otras áreas sociales como la Justicia, en el Parlamento, en el Poder Ejecutivo, en la prensa, en las municipalidades”, afirma Miguel Ángel Verón, especialista en Guaraní, Director de la Fundación Yvy Marâne’ÿ y dirigente del Movimiento de Educadores Jekutypyrâ (Solidaridad, en guaraní).

En septiembre de 1992, el Parlamento Nacional paraguayo sancionó la Ley 28/92, que garantiza la enseñanza del Español y del Guaraní en la educación paraguaya. “Sin embargo -afirma Verón- hay una clara señal de boicot desde el Estado, teniendo en cuenta que de las 20 mil escuelas que existen en el país, en la actualidad sólo en 8 de ellas se aplica la modalidad guaraní hablante -que en un momento llegó a hasta 500 escuelas- cuando dicha modalidad debía ser aplicada en 10.000 escuelas como mínimo, tendiendo en cuenta la cantidad de niños y niñas guaraní hablantes que ingresan al sistema”.

“El Estado debe atender a ciudadanos en su lengua; todos los paraguayos y paraguayas deben conocer la importancia estratégica y política que representa la lengua guaraní para la nación. El guaraní y otras lenguas indígenas de esta región deben ser lenguas oficiales del MERCOSUR, con esa decisión los países integrantes de este bloque reivindicarán su historia y su raíz. La lengua y la cultura son elementos de suma importancia para los pueblos, de manera a enfrentar los embates de la globalización económica y cultural”, indica.

”Si perdemos nuestras lenguas y nuestras culturas habremos perdido gran parte de nuestra identidad como pueblos”, afirma. El especialista ratifica esta tesis argumentado que hay una política opresiva para hacer desaparecer las lenguas no hegemónicas; entre ellas las lenguas originarias. Así mismo pone énfasis en las estadísticas, señalando que en el siglo XIX existían alrededor de 200.000 lenguas, reducidas a 5000 en el siglo XX. Otro de los argumentos esgrimidos por Verón es el descenso de la población rural en el país -que en los últimos tiempos no sobrepasa el 40%, de mayoría habla guaraní- que al ser obligada a migrar a la ciudad está amenazando su lengua.

La realidad de “la lengua del hombre”

Para Ramiro Domínguez, miembro de la Comisión Nacional del Bilingüismo, impartir clases en lengua castellana a estudiantes de zonas rurales que hablan y piensan en guaraní, sigue siendo una materia pendiente del Ministerio de Educación y Cultura y una forma de discriminación del sistema educativo, teniendo en cuenta que los docentes hacen de traductores para que los niños interpreten los contenidos de las lecciones que están en castellano ante la falta de materiales impresos para que los maestros puedan trabajar con sus alumnos en base a textos en guaraní, manifiesta Domínguez.

“No cabe dudas que el Guaraní atraviesa en la actualidad por tiempos mejores, muchas cosas han cambiado positivamente a favor del idioma que ha ganado mucho espacio positivo en la conciencia ciudadana. Comparado a 20 años atrás, el Guaraní cuenta con muchísimos profesores y licenciados para su promoción y enseñanza; se halla inmerso en la Reforma Educativa y también es enseñado en numerosas carreras universitarias; por otro lado, el avañe’ê goza de gran prestigio y promoción en instituciones universitarias del exterior y también en Internet donde existen 288.000 sitios que lo promocionan en todo el mundo.

La adhesión más importante e histórica del idioma se recibió del Poder Legislativo de la República Oriental del Uruguay, que en su sesión del 5 de julio pasado, aprobó por unanimidad para apoyar fervorosamente la propuesta de declarar al Guaraní como lengua oficial del MERCOSUR, lo que sería un acto de estricta justicia histórica y de equidad social y cultural del bloque”, afirma David Galeano, director General del Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní, una institución no gubernamental, pionera en la enseñanza del guaraní, fundada en el año 1985.

“A estos hechos tan significativos debemos contraponer que el Guaraní detenta en su historia las mayores y más violentas persecuciones, como ninguna otra lengua sufrió en la historia de la humanidad. En los últimos cien años, sus hablantes padecieron todo tipo de atropellos verbales y físicos. Gente a quienes despectivamente se trataba de “guarango”, “campesino”, “indio” o “juruky’a” (boca sucia). Otros, fueron castigados físicamente recibiendo bofetadas; o recorriendo el patio escolar repitiendo: “no voy a hablar más Guaraní”, o arrodillándose sobre sal gruesa o avati tupi ku’i; o siendo sometidos a la degradante experiencia de bajar de grado o curso por el solo hecho de hablar Guaraní”, testimonia Galeano.

Antes de la colonia, el guaraní, o avañe’ê (lengua del hombre) fue el idioma dominante en vastos territorios de la costa atlántica de América del Sur, desde el mar Caribe hasta el Río de la Plata.

El idioma natural de un pueblo multitudinario

En la actualidad es hablada por 7 a 12 millones de personas. Además de Paraguay, se habla en las provincias argentinas de Misiones, Corrientes y en el litoral de ese país -como resultado de las continuas migraciones hacia los grandes centros urbanos, tiene vigencia además en las ciudades de Santa Fe, Rosario, Buenos Aires y La Plata -; Río Grande do Sul, Paraná y Santa Catarina, en Brasil; Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, y en Uruguay.

Gracias a la gestión de varias instituciones educativas y culturales, de organizaciones sociales del país y apoyo internacional, los ministros de Cultura del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), en su XXIII reunión de noviembre del 2006, y luego los presidentes de los Estados-parte (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) y de los Estados asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú), en su XXXI reunión en enero del presente año, incorporaron al guaraní como “uno de los idiomas del MERCOSUR”.

Al respecto, Galeano afirma que: “hubo un error en la redacción del texto ya que en lugar de decir simplemente “idioma del MERCOSUR”, debería decir IDIOMA OFICIAL DEL MERCOSUR, basado en el hecho que en noviembre de 2006, en oportunidad de la Reunión de Ministros de Cultura del Mercosur, ya se había aprobado la declaración de la Lengua Guaraní como idioma oficial del MERCOSUR”, argumenta el experto.

“Conviene además recordar, acerca de la oficialización del Guaraní en el MERCOSUR, que en 1991 -año en que se firmó el Tratado fundacional y constitutivo del MERCOSUR- el Paraguay tenía como única lengua oficial al Castellano (al igual que Argentina y Uruguay); razón por la cual se había reconocido como lenguas oficiales del MERCOSUR al castellano y al portugués. Recién en 1992, por resolución de la Convención Nacional Constituyente, el Guaraní pasó a ser idioma oficial del Paraguay junto al castellano”, afirma el director del Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní.

Específicamente, el Art. 140. de los Idiomas (Constitución Nacional de 1992) establece que el Paraguay es un país pluricultural y bilingüe. Son idiomas oficiales el Castellano y el Guaraní. La ley establecerá las modalidades de utilización de uno y otro. Las lenguas indígenas, así como las de otras minorías, formarán parte del patrimonio cultural de la Nación. Asimismo, el Art. 77.

De la enseñanza en Lengua Materna establece que la enseñanza en los comienzos del proceso escolar, se realizará en la lengua oficial materna del educando. Se instruirá asimismo en el conocimiento y en el empleo de ambos idiomas oficiales de la República.

En el caso de las minorías étnicas cuya lengua, materna no sea el Guaraní, se podrá elegir uno de los dos idiomas oficiales. Como uno de los últimos gestos que hizo como ministra de Educación, la actual candidata presidencial por el oficialismo colorado, Blanca Ovelar de Duartes, presentó al presidente de la República el Proyecto de Ley de Lenguas, impulsado desde la institución oficial, la Comisión Nacional de Bilingüismo, y el Taller de la Sociedad Civil.

Sin embargo, dicho proyecto hasta el momento no fueron presentaron por el ejecutivo al congreso nacional, por lo que los activistas lingüistas presentarán por cuentas propias al parlamento para su discusión. Los mismos sostienen que la Ley de Lenguas es una normativa muy importante para el país, impulsará la no discriminación por razones lingüísticas y establece también la igualdad de los instrumentos jurídicos en guaraní y en castellano.

Los artículos 77 “De la enseñanza en lengua materna” y 140 “De los idiomas”, de la Constitución Nacional plantean la enseñanza en la lengua oficial materna del educando y declaran al castellano y al guaraní como lenguas oficiales de la República del Paraguay. Ambos artículos necesitan de reglamentaciones específicas para su efectiva aplicación en el marco de un Estado oficialmente bilingüe.

El marco regulatorio elaborado debe contemplar, además, las decisiones a ser tomadas en relación con las lenguas indígenas, declaradas como patrimonio cultural de la Nación y las que deben ser realizadas con las lenguas de los demás grupos culturales diferenciados que pueblan el territorio nacional. Por estas características, este Anteproyecto elaborado asume la denominación de “Ley de Lenguas”, en vista a su intervención sobre todas las lenguas de la República, no solamente de las lenguas oficiales.

Orígenes de una lengua clave en la historia de América Latina

Específicamente fue el guaraní el que facilitó los primeros contactos con los europeos que remontaron el Paraná, quienes hicieron alianza con los nativos carios fundando Asunción en 1537, base de irradiación del futuro Virreinato del Río de la Plata (1776-1812)

A comienzos del siglo XVII el pueblo guaraní fue integrado al sistema colonial mediante las encomiendas y reducciones.

Desde ese momento, la lengua ha formado parte del pueblo y de su resistencia. Fue exclusivamente lengua materna -los españoles se unieron con las indígenas, quienes criaban a los niños-, revalorizada durante el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840) y de uso estratégico durante las guerras de la Triple Alianza entre 1865 y 1870 y del Chaco entre 1932 y 1935.

“El primer gobernador criollo, Hernando Arias de Saavedra [1597-1618] publicaba sus resoluciones en guaraní y castellano para que la gente lo entendiera… Manuel Belgrano [prócer argentino] cuando quiso entrar a Paraguay en 1810, publicó sus proclamas en guaraní y en castellano, de manera que todos los paraguayos lo entendieran”, afirma Verón.

A partir de la segunda mitad de siglo XIX aparecen con regularidad libros, periódicos y revistas en guaraní. Estos antecedentes tal vez serían algunos de los motivos de su sobrevivencia hasta hoy día.
Desde el punto de vista tipológico el guaraní es una lengua aglutinante. Sin embargo la estructura morfológica, tal como la de otras lenguas, reúne rasgos de las lenguas incorporantes y rasgos de las lenguas de tipo flexivo.

La primera descripción del aspecto gramatical es de 1639 cuando se edita el “Tesoro de la lengua guaraní” y en 1640 el “Arte y Bocabulario de la lengua guaraní” ambos del jesuita Antonio Ruiz de Montoya. En 1727 se publica “Sermones y exemplos en lengua guaraní”, que contiene traducciones hechas por el cacique Nicolás Yapuguay.

Los cinco siglos de contacto con la lengua española, han provocado transformaciones a nivel fonético, fonológico, morfológico, morfosintáctico y léxico del guaraní. En cuanto a su grafía, en el Congreso de la Lengua Guaraní realizado en Montevideo en 1950 se intentó unificarla, pero hasta la actualidad aún no ha llegado a su homogeneización, al no existir una Academia de la Lengua Guaraní.

En Paraguay se emplean dos ortografías, la llamada “tradicional” convenida en una reunión de escritores guaraníes en 1960 y la “académica” o “científica” elaborada por la Cátedra de Guaraní de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción, bajo la dirección de Reinado Lacoud Larrosa.

En Paraguay, según el último Censo Nacional de Población y Viviendas realizado en el 2002, los indígenas no alcanzan las 90,000 casi 1.5% de la población total de 5.7 millones de habitantes, pero el idioma guaraní es mayoritario.

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