«Cada vez que Estados Unidos ‘salva’ a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio».
Eduardo Galeano
Entre los deseos que habíamos atesorado esa noche de año nuevo reunidos en las cercanías de la mesa familiar, brindamos ese primero de enero de 2026 por la paz, el amor, y la prosperidad. Algunos, apretando el puño, pidieron un trabajo digno, también se nos piantó un lagrimón por los lugares vacíos, rememorando los viejos tiempos de mesas extensas donde las sillas eran escasas y los chicos correteaban alrededor. Otros, en cambio, gritaron ¡Viva Perón!, como un desahogo frente a un panorama político-social enrarecido. Con la música de fondo, el humo de los fuegos artificiales, y las bombas de estruendo nos abrazamos fuerte pidiendo al universo, o a la deidad que cada uno profesa, un respiro, una oportunidad, y ahí estaba la página en blanco para volver a empezar.
Sin embargo, algo se sentía diferente; el tenso clima internacional los días previos a las fiestas de fin de año golpeaba la tranquilidad latinoamericana porque en esta oportunidad los cañones apuntaban contra Venezuela. No era Oriente el señalado, no eran musulmanes los cuestionados, no era Cuba, Palestina, Irak, Vietnam, el Congo o Irán, sino nuevamente un país de la Patria Grande. Esto nos recordó la implementación de la dictadura en Chile con Augusto Pinochet, marcada por la incursión de los sucesivos gobiernos de factos en Sudamérica, aquella etapa oscura de la historia argentina. En esta oportunidad, la ruta del petróleo venezolano había sido intervenida, la zona portuaria sufrió un ataque comandado por un dron el último 26 de diciembre de 2025 a manos de las fuerzas armadas del país imperialista, las imágenes que nos ofrecían las redes sociales replicaban un escenario por lo menos complejo.
Cuando pase el temblor
Declarado los días de asuetos administrativos impulsados por el primer mandatario de la provincia de Tucumán en el marco de las festividades, las dependencias públicas se llamaron al tan merecido descanso con la satisfacción de la tarea cumplida de acuerdo con el régimen instaurado por el presidente Javier Milei que imponía el ajuste del Estado, el recorte del gasto público mediante la aprobación de las leyes que encubren la flexibilización laboral, la entrega del patrimonio nacional (recursos naturales, energéticos, vías ferroviarias, y tierras raras al mejor postor) con la benevolencia de los gobernadores y buena parte de sociedad argentina. En tanto, en el continente algo crujía desde el fondo de sus raíces. Y no era el sismo que sacudió a México y que obligó a su presidenta, Claudia Sheinbaum, a desalojar su tradicional rueda de prensa. Ella misma, con la templanza y la calidez que la caracterizan, llevó adelante la tarea solicitando a los periodistas que se retiren de manera calma para resguardar su vida. El sismo de magnitud 6,5 en la escala de Richter se registró el viernes 2 de enero a las 7:58, según informó el Servicio Sismológico Nacional Mexicano. Su epicentro fue frente a las costas del sureño Estado de Guerrero, en el Pacífico, pero sus efectos se manifestaron en varias ciudades del país, al punto tal que generó una importante grieta en la playa. Como un presagio, Latinoamérica empezaba a temblar fragmentando algo más que la tierra: las opiniones de la avanzada estadounidense frente a la soberanía venezolana.
Juego de Reyes con fuego, pero sin magia
Esperanzados con el naciente año, ocupados con los preparativos para recibir a los Reyes Magos mientras los argentinos evaluábamos las condiciones económicas adversas y definíamos sí podrían llegar a nuestros domicilios o si sus camellos, cansados de tanto caminar, podrían continuar con el peso de tantos regalos —es que nuestras infancias latinas depositan allí sus esperanzas—. Esa expectativa se debe a que regalan magia e ilusión en medio de tanta realidad. Mientras, el Imperio aceleraba sus planes; en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, según reportaron las agencias AP, Bloomberg, medios como CNN y Fox News, y residentes de la capital al menos siete explosiones y sobrevuelos de aeronaves se reportaron en Caracas.[1] La primera explosión ocurrió alrededor de la 1:50 am hora local (0:50 am ET), de acuerdo a CNN. Varias zonas de la capital, como El Valle y La Vega, se quedaron sin electricidad, según el sitio Chequeado.com.
El presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores habían sido secuestrados en una ofensiva liderada por Donald Trump, quien la caracterizo como “exitosa”. Rápidamente se viralizaron las imágenes de Maduro con los ojos cubiertos y esposado con una botella de agua en las manos. El destino del presidente venezolano fue Nueva York, donde saludó con un “Happy New Year” a los soldados que lo trasladaban hasta su morada final. Esa imagen, quedará para la posteridad: el poder que ostenta Trump no entiende de límites, diálogos o soberanía. Mientras aún se desconocen el número de fallecidos en esta incipiente guerra por el petróleo y los recursos naturales de América Latina, muchas voces se levantaron, unas apoyando el avasallamiento de todos los derechos y garantías constitucionales e, incluso, los que suscribe Venezuela en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Mientras tanto, el recientemente asumido alcalde de Nueva York Zohran Mandami —un socialista de raíces musulmanas, quien juró sobre el Corán de la Biblioteca Pública de Nueva York que alguna vez formó parte de la biblioteca personal del historiador afro-latino Arturo Schomburg—[2] expresó que “atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional”.[3] Cargado de simbolismos, la asunción de Mandami y su retórica (que sostiene con sus acciones), le otorgan una investidura de líder opositor al imperialismo voraz, que se erige en una de las ciudades más cosmopolitas del capitalismo. Fue quien llamó a Trump para manifestarle su oposición frente a esta avanzada en Latinoamérica.
Soy el desarrollo en carne viva
El lunes 5 de enero, con la prisa de quien desea terminar con una situación que quema en las manos, el juez federal Alvin Hellerstein tomó declaración al presidente Nicolás Maduro en el marco de la audiencia de lectura formal de cargos por narcotráfico y terrorismo. Maduro dijo; “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”. Hasta el cierre de este artículo. A Maduro se lo acusaba de ser el Líder del Cártel de los Soles, lo que significa la negociación y distribución de toneladas de cocaína producidas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y de proporcionarles armas militares. La permanente degradación de Maduro, la replicación de una supuesta vinculación con el terrorismo y el narcotráfico, por los medios de comunicación y las redes sociales hasta el hartazgo, sumado a su sesgo autoritario con la falta de alternancia en el poder, generaron la tormenta perfecta para que la potencia occidental haga valer su poderío frente a los marrones, frente a una nación de habla hispana, en el sur del continente. Esa acusación ya fue desestimada por el propio gobierno invasor.
Para entender cómo nos consideran los estadounidenses, podemos tomar como ejemplo la anécdota de Ricardo Darín, en una entrevista que le realizó el periodista Alejandro Fantino en la cual explico porque rechazó un papel estelar en Hollywood, en que le ofrecieron encarnar a un narcotraficante mexicano para la película “Hombre en llamas”, con Denzel Washington, dijo: “para ellos todos los narcotraficantes son latinoamericanos, el país (EE.UU) que mayor consumo tiene sobre la faz de la tierra”.
En medio de este conflicto, Donald Trump mostró que su única preocupación es el petróleo. No planteó una rápida vuelta a la democracia con un llamado a elecciones, desestimó a María Corina Machado como sucesora de Maduro, tampoco designó a González Urrutia como autoridad nacional. Mientras la inestabilidad crece en Venezuela y las voces se alzan a favor y en contra, Trump sostiene que ellos (el imperio del norte) “administrarán” los recursos naturales y el petróleo de Venezuela. También expresó que le preocupa Colombia, Cuba y que “algo” habrá que hacer con México, en tanto pide precio para comprar Groenlandia.

El que no quiere a su Patria no quiere a Madre
Luego de 26 años de un gobierno que gestionó un país soberano, con víctimas fatales tras los bombardeos y secuestros se levantan las banderas de un nuevo concepto de libertad, que exige, vigila, asfixia y niega cada derecho constitucionalmente adquirido. En este contexto, el Papa León XIV, pidió garantizar la paz y el Estado de derecho en Venezuela, el respeto por la Constitución Venezolana y alertó contra la posibilidad de un intento de gobierno de facto.
Desde América del Norte se eleva el poder de Trump sobre el mundo, y aún mucho queda por atravesar en nuestro continente. Son apenas unas pocas naciones las que se mantienen firmes contra el capitalismo y justamente son esos territorios los que se encuentran en disputa. Mientras tanto en nuestra Patria Grande, se desangran las venas que dibujó con su poesía Eduardo Galeano, y nuestros recursos naturales producen millones en ganancias para unos pocos hombres. Hoy es urgente amar a nuestra patria, abrazarla con la fortaleza de nuestros mártires, de aquellos que dejaron su vida por nuestra independencia, hoy sufrimos la ausencia de líderes, por eso debemos tomar el bastón que cada uno de nosotros tenemos con la convicción de que un futuro mejor es posible y debemos defenderla con la fuerza de millones y la constancia de los sabios. Ojalá esta nefasta injerencia de Estados Unidos logre que nos unamos bajo el lema de una canción, “Canción de amor para mi Patria” que entonaba nuestra querida Mercedes Sosa como un eco hacia la hermandad, porque la unión es el alimento de una nueva y gloriosa Patria Grande:
Será porque me dueles
será porque te quiero
será que estoy segura que puedes
llenarme de palomas el cielo.
Será porque quisiera que vueles
que sigue siendo tuyo mi vuelo.
Será que estás en celo
velando la alborada
o acaso acumulando desvelos
por dudas largamente acunadas.
Tan solo se levanta del suelo
el que del todo extiende sus alas.
Amada mía
querida mía
¡ay patria mía!
De tumbo en tumbo
se pierde el rumbo
de la alegría.
¡Vamos arriba!
Que no se diga
que estás llorando
que tus heridas
mal avenidas
se irán curando.
Defiende tu derecho a la vida
y juntas seguiremos andando.
Alberto Cortéz
[1] https://chequeado.com/el-explicador/que-sabemos-de-los-bombardeos-en-venezuela-y-la-captura-de-nicolas-maduro-anunciada-por-donald-trump/
[2] https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/01/eeuu/zohran-mamdani-asume-alcalde-nueva-york-trax
*Arturo Schomburg: nacido en Puerto Rico en 1874, de madre negra y padre de ascendencia alemana, el joven Arturo se preguntaba a menudo sobre la falta de historia africana que se enseñaba en sus aulas. La dedicación de Schomburg a la recopilación de valiosos materiales centrados en la experiencia negra global estuvo precedida por su lealtad a los grupos independentistas puertorriqueños y cubanos. Reorientó sus esfuerzos hacia el fortalecimiento de la identidad negra y la preservación de su cultura en la ciudad de Nueva York. El Centro Schomburg para la Investigación de la Cultura Negra de la Biblioteca Pública de Nueva York, reviste un valioso espacio de recopilación de información.
[3] https://www.ambito.com/mundo/el-alcalde-nueva-york-zohran-mamdani-se-diferencio-donald-trump-y-califico-la-detencion-nicolas-maduro-como-un-acto-guerra-n6230335
