7 años de Revolución Bolivariana en Venezuela: cuando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no para de crecer

Por Causa Popular.- “Cuando a una idea le llega su época, su tiempo y su espacio, se convierte en la fuerza más poderosa que pueda existir. A la idea de la transformación de la vida, de la Revolución, le llegó su época en Venezuela, aquí entre nosotros y eso hay que verlo más allá de 1999 cuando nos hicimos Gobierno por voluntad de la mayoría”, sentenció el presidente de Venezuela Hugo Chávez, retomando el pensamiento de Víctor Hugo, en ocasión de las conmemoraciones al cumplirse siete años desde su llegada al poder. Profundas transformaciones sociales, económicas, y políticas son las bases que según el mismo mandatario pudo consolidar el protagonismo del pueblo venezolano en los años que lleva la revolución bolivariana. Los próximos siete años son considerados por Chávez el ciclo de fortalecimiento y consolidación del proyecto de transformación social que busca el Gobierno Bolivariano desde 1999.

El pensamiento y la acción del Gobierno de Venezuela debe tener conciencia de que hasta ahora sólo se han sentado las bases de lo que se comienza a construir, es decir una sociedad nueva, de iguales, de equidad”, expresó Chávez durante el acto de conmemoración de los siete años de su asunción al poder.

El 6 de diciembre de 1998, el Movimiento V República, llevó a la presidencia a Hugo Chávez Frías con una contundente victoria popular en las urnas, derrotando los dos partidos tradicionales que se prestaron el poder durante 50 años, COPEI y Acción Democrática. El 2 de febrero de 1999, acompañado por el pueblo, Chávez asumió la presidencia y puso en marcha la Revolución Bolivariana, anunciando la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

De esta forma, se inició en Venezuela un nuevo modelo de participación política que a través de profundas reformas pudo remover todas las viejas estructuras, y relegitimó todos los poderes, incluyendo la presidencia del país. Los partidos, sindicatos y demás corporaciones sobre las que estuvo sostenido el aparato político anterior fueron sometidos a revisión y surgieron nuevas formas de organización, como redes y cooperativas, con un principio clave para alejarse del neoliberalismo y de las bases capitalistas de la economía: la solidaridad.

El pueblo derrota la contraofensiva norteamericana

El 11 de abril del 2002, el gobierno de Hugo Chávez Frías enfrentó junto al pueblo en las calles un golpe de Estado civico-militar, planificado y financiado por la embajada norteamericana. Con plena conciencia de lo que estaba en juego, una amplia franja el pueblo venezolano salió a la calle a defender los cambios logrados, rescatando la constitucionalidad y la democracia de la que se siente actor clave. En pocas palabras, fueron los sectores desposeídos los que terminaron defendiendo una institucionalidad democrática que el sistema de partidos había violentado hasta que le resultara favorable a sus intereses

Luego, en diciembre de 2002 y enero y febrero de 2003, otro acontecimiento atentó contra el gobierno democrático y constitucional de Venezuela y puso en jaque su continuidad: un sabotaje subversivo contra la columna vertebral de la economía venezolana, la industria petrolera (Petróleos de Venezuela -Pdvsa-) que se extendido tres meses.

Con la conformación de organismos independientes de los trabajadores denominados “comités guías”, la incorporación de personal jubilado, la movilización de fuerzas militares y la incorporación del pueblo en todo el país, que no sólo se unió a tareas de vigilancia y protección, sino que soportó estoicamente las privaciones derivadas del sabotaje, como lo fueron la falta de gasolina y el gas doméstico para cocinar, la ofensiva patronal fue derrotada, aunque con un profundo costo económico para Venezuela.

La consolidación por medio del voto

El 2004 fue el año de la consolidación política en las urnas. En un hecho inédito en la historia del país, y gracias a las reformas establecidas en la Constitución bolivariana, el 15 de agosto se llevó a cabo un referéndum revocatorio contra Hugo Chávez, quien salió victorioso al obtener 59,25% de votos a su favor.

La derrota del golpe y el look out patronal, abrió una nueva etapa en la revolución. El año de la contundente victoria en el referéndum se produjo el lanzamiento del Nuevo Mapa Estratégico, Nueva Etapa de la Revolución Bolivariana, programa que definió diez objetivos estratégicos para la nación, entre los que resaltan la diversificación de la economía de Venezuela dependiente de las divisas que ingresan por la exportación de petróleo y la soberanía alimentaria.

Lanzada esta nueva etapa, el 2005 fue un año en el que el gobierno bolivariano consolidó su liderazgo en la región logrando profundos avances en la integración de América Latina. “Nos encontramos a la ofensiva”, se animó a decir Chávez, en el marco de la jornada antiimperialista realizada durante del IV Foro Social Mundial realizado en Caracas a fines de enero de este año. Durante el 2005 siglas como Petrocaribe, Petroandina, Petrosur, Petroamérica, Telesur, ALBA, entre otras, fueron expresiones concretas que marcaron el rumbo de esta inesperada integración.

A los permanentes viajes por América Latina, el presidente Chávez le sumó una gira por los países del medio oriente y del viejo continente, India, Qatar, Francia e Italia, a fin de fortalecer las relaciones y suscribir importantes convenios en materia petrolera y comercial.

En el mes de septiembre, el mandatario bolivariano viajó a Nueva York para asistir a la 60ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde en un comentado discurso reivindicó con determinación el respeto a la soberanía y dignidad de los pueblos, al denunciar la aprobación inconsulta del documento final de la reunión.

Durante este mismo mes, y luego de seis años de gobierno Chávez se declaró socialista e invitó a todo el pueblo a transitar por lo que denominó “el nuevo socialismo del siglo XXI, un socialismo para Venezuela con base en los tiempos que estamos viviendo y construido en colectivo, no impuesto por nadie”.

El 2005 culminó con otro hecho nuevo para la historia venezolana, pero esta vez en materia económica, cuando se oficializó la entrada de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur).

La República Bolivariana de Venezuela luego de siete años de lucha y transformación, como queda demostrado en los últimos dos Foros Sociales, se ha convertido en referencia internacional de todos los movimientos democráticos y progresistas del mundo que pugnan por conquistar una sociedad más justa y que comparten la consigna: “Otro mundo es posible”.

Frente a sí, Venezuela tiene aún muchos retos por superar. Entre otros, el combate a la pobreza, mayores niveles de justicia social, la construcción de canales más eficientes de participación y protagonismo popular, la victoria sobre la corrupción y la burocracia aún enquistada en el Estado, además de las permanentes amenazas de la potencia militar más importante de la tierra (ver aparte). Estas son algunas de las tareas que están en la agenda de la Revolución Bolivariana y en la movilización del pueblo venezolano.

Si el 2005 fue el año del “Salto Adelante”, el 2006 será el del “Salto Integral hacia adelante, de no retorno”, expresó Chávez durante su mensaje en cadena de radio y televisión el pasado jueves 2, al tiempo que aseguraba que en esta etapa nadie se va y nadie se retira.

El presidente Chávez expresó estar convencido de que el 2 de febrero de 1999 nació una nueva República y por eso dijo: “Hemos enterrado la Cuarta República, el Pacto de Punto Fijo”, logro que a su juicio fue posible tras siete años de esfuerzos, avances, realizaciones, múltiples errores, debilidades y fortalezas; “se trata de una primera etapa en la cual hemos enterrado lo que teníamos que enterrar”.

Según Chávez en los próximos siete años se requerirá el reconocimiento de los viejos errores para combatirlos, así como los vicios de lo viejo: “las características de lo viejo impregnan a lo nuevo, ahora hay que tomar de lo viejo lo mejor que pudo haber tenido y lo malo eliminarlo, reducirlo para convertirlo en fuerza positiva”.

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