Valdés: “Con Massa se abre la gran posibilidad de ganar en primera vuelta”

El ex embajador y dirigente peronista porteño explica impactos y efectos de la candidatura del Alberto F., el acuerdo del PJ con el jefe del FR y el “gran borocotazo” de Pichetto. La “campaña sucia” que viene y las causas por espionaje ilegal: “La cloaca es transversal”.

Hombre histórico del PJ porteño, Eduardo Valdés es uno de los dirigentes que más aportó para el reencuentro de Cristina con Alberto Fernández. Diputado del Parlasur y exembajador en el Vaticano –es conocida su cercanía con el Papa Francisco–, Valdés es de esa raza de políticos “armadores”: siempre bien informados, hábiles en la negociación y claves a la hora de sumar voluntades. Es decir, justo lo que el kirchnerismo necesitaba para volverse competitivo en las urnas. Sin embargo, confiesa que nunca vio venir la fórmula de los Fernández, a la que definió como “una picardía cristinista” que les permitió recobrar la “iniciativa”. Ahora, tras el acuerdo con Sergio Massa, ve “la gran posibilidad de ganar en primera vuelta”.

 

Indignado por el salto de Miguel Ángel Pichetto a las filas de Cambiemos, lo consideró “el ‘borocotazo’ mayor de la Argentina”. Además, puso en duda el futuro del binomio de Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey: “Si ya lo tienen a Pichetto en la fórmula, ¿para qué la tercera lista?”.

 

Sobre la denuncia en su contra por un supuesto complot para sacar al juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli de la causa “cuadernos”, Valdés se defendió diciendo que es “un disparate total”, reiteró que puso su celular a disposición de la justicia y acusó al propio Mauricio Macri de estar detrás del escándalo por la red de espionaje que coordinaba Marcelo D’Alessio. “Tenemos un presidente con antecedentes de espionaje”, señaló.

 

– ¿En algún momento se imaginó la fórmula Alberto-Cristina?

– Te soy sincero: no. Esa jugada ni me la imaginaba. Sí había tenido alguna conversación con Cristina hablando de Alberto. Es más, en mi programa de radio (NdR: domingos a la mañana por AM750), hace seis meses dije: “¿Y por qué no Alberto Fernández?”, pero nunca pensando en este enroque. Fue una decisión de Cristina y me parece una genialidad. En Uruguay están queriendo hacer algo parecido. Hay un grupo de “tupas” que quiere que “Pepe” Mujica vaya de vice de quien gane la interna del Frente Amplio.

 

– ¿Desde el primer momento la propuesta le pareció tan buena?

– Desde el primer momento me causó simpatía. Hasta el día de hoy me río, porque es una picardía típica cristinista, una jugada muy inteligente.

 

– Y en secreto, otro rasgo de la expresidenta, poder guardar ese dato…

– Poder guardarlo de mí, por ejemplo (risas). Creo que esa es la gran virtud que tiene el kirchnerismo: la sorpresa. Recién ahora los adversarios políticos están entrando en conciencia de lo que significa esta jugada, por lo cual nosotros hemos podido reacomodar el caballo en dos semanas, sacarles alguna ventaja. ¿Dónde está Alternativa Federal? Se hizo pelota. Ahora están preocupados porque la lista de Lavagna le saca votos a Macri. En Jujuy hicieron lo que ellos querían hacer en la nacional. Si se suman los votos de las tres listas justicialistas, le ganaban a Gerardo Morales. Morales no hizo una gran elección, porque de 60 y pico por ciento que había sacado en el 2015, ahora sacó 42. Tuvo que dividir al justicialismo para ganar.

 

Fotos | Georgina García
– Por mucho tiempo, el peronismo parecía estar desconcertado ante el macrismo. ¿Eso cambió algo desde el lanzamiento de la fórmula?

– Es como que nosotros hemos recuperado la iniciativa política o que ellos la perdieron. Se nota mucho, por ejemplo, cuando salen últimos en una elección provincial. No lo pueden disimular. Empezaron crisis verdaderas dentro de su espacio, con los radicales planteando tan abiertamente sus críticas a Macri, tanto que en su convención habían pedido bajarlo porque no medía. Y lo que pasó con las colectoras. La hicieron enojar mucho a la gobernadora María Eugenia Vidal, que ya venía muy enojada de cuando se enteró que la espiaron. Sacan un decreto y Marcos Peña públicamente dice que pueden ir colectoras con la gobernadora, pero resulta que todos salen a decir que jamás van a ir con Vidal. Ella quedó muy mal y muy enojada.

– ¿Cómo ve que el senador Pichetto integre la fórmula de Cambiemos?

– Dos cosas. Una es que debo reconocer que Macri dio una sorpresa. En términos de Macri, fue una sorpresa. Recuperó la escena y lo hizo él. En términos de Pichetto, es un transfuguismo político. Estamos frente al “borocotazo” mayor de la Argentina. Que el jefe del bloque de la oposición sea el candidato a vicepresidente del gobierno es un bochorno, me da vergüenza, y demuestra que, en realidad, el comportamiento de Pichetto en los últimos tres años y medio era por acuerdos por abajo de la mesa con Macri, que no era un dador de gobernabilidad, como ellos se vendían.

 

– Por el perfil del senador, ¿era algo que usted hubiese esperado?

– No lo esperaba. Había versiones de que la tercera lista tenía que ver con conveniencias del gobierno, pero así, tan bochornosamente, no lo esperaba.

 

– En este escenario, ¿cómo juega la lista de Lavagna-Urtubey?

– Tengo mis reservas sobre si termina así la fórmula, porque los socialistas han quedado muy enojados. ¿Seguirá Lavagna-Urtubey si los socialistas se bajan de esa alianza? Tengo mis dudas de si van a llegar a presentarse. Porque si ya lo tienen a Pichetto en la fórmula, ¿para qué la tercera lista?

 

Fotos | Georgina García
– En concretó, ¿qué impacto tiene al acuerdo logrado con Massa?

– Es muy importante. Es la gran posibilidad que tenemos de ganar en primera vuelta, que deber ser nuestro desafío, porque esta campaña va a ser muy sucia de parte del oficialismo, con escuchas ilegales, publicidad sucia, por lo tanto, cuanto antes se termine… Es una obligación nuestra tratar de ganar en primera vuelta y el acuerdo con Massa nos indica que podemos.

 

– ¿Cómo lee el kirchnerismo más emocional esta alianza con Massa?

– Creo que ese kirchnerismo más emocional todavía está conmocionado.

 

– ¿Pero lo va a terminar asimilando?

– Lo va a tamizar. Todavía está shockeado, pero lo va a entender. Tienen que hablar más dirigentes kirchneristas. Cuanto más hablen Cristina, Máximo, confiando en la fórmula, se van a ir acomodando los melones.

 

– Ya lanzado en campaña, ¿qué debería hacer el peronismo?

– Primero, hay que decir la verdad. Lo que dijimos en la campaña de 2015 pero ahora mostrando cómo les mintieron. Y tenemos que construir, antes que nada, una esperanza. La gente está muy golpeada y va a llegar más golpeada. Por eso es fundamental que construyamos una esperanza y que tenga totalmente los visos de realidad. Y creo que va a ser así, porque lo primero que vamos a hacer cuando lleguemos al gobierno es inyectar en el mercado dinero para el consumo. Es fundamental. Esa rueda virtuosa, consumo y producción, genera puestos de trabajo. No es tan difícil.

 

– ¿Qué le imprime de particular Alberto Fernández a la campaña?

– Creo que Alberto es el hombre de este tiempo y de este momento. No nos olvidemos que en los cuatro años que vienen, la región va a tener a Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, y si son verdad los números que circulan hoy, también Donald Trump va a ser el presidente de Estados Unidos. Me gustó mucho la decisión de Alberto de que su primera acción de política internacional haya sido ir a estrecharse en un abrazo con Pepe Mujica. Eso significa que está dispuesto a liderar desde Argentina la política internacional de la región para rearmar el Mercosur y la Unasur.

 

– En lo personal, ¿cuánto le preocupa la causa judicial en su contra?

– El frente judicial me preocupa hoy más que el frente político. Creo que hay cosas que a uno le suceden en la vida y hay que saber estar a la altura. A mí me inventaron un complot con los presos de la cárcel de Ezeiza, los presos políticos, para supuestamente sacar al fiscal Stornelli y al juez Bonadio de la causa cuadernos. Es un disparate total y me dio tanta bronca que me puse a investigar, y me di cuenta de que estábamos ante la operación más importante de corrupción, de cloaca, como yo lo denomino, de la Argentina. Descubrí que en las carpetas que estaban en la casa de D’Alessio había una donde espiaban al presidente de la Corte Suprema, al ministro Horacio Rosatti, a la gobernadora Vidal; a su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo. Me di cuenta que ese espionaje no es de la AFI, es un poco más arriba, estábamos frente a un espionaje de Macri.

 

Fotos | Georgina García
– ¿Por qué está involucrado el presidente?

– ¿Silvia Majdalani (NdR: subdirectora de la AFI) va a querer espiar a Vidal o a miembros de la Corte Suprema? Tenemos un presidente con antecedentes de espionaje, que subió procesado doblemente, en primera y segunda instancia, por espiar a su hermana, a su cuñado, a Sergio Burstein.

 

– ¿Puso su celular a disposición de Bonadio, que es el juez de la causa?

– Sí. Ellos me denunciaron y yo acepto el convite. Entregué al juez el celular, que es donde está la “conspiración”. La denuncia es toda inventada, son anónimos que le llegan a Stornelli, a Elisa Carrió y a Daniel Santoro. Como puse mi celular a disposición, pedí que Carrió, Stornelli y Santoro hicieran lo mismo. No sólo no lo hicieron, sino que, en el caso de Santoro, se jactó en un reportaje de que había borrado todos los chats y audios. Qué paradoja: a él lo convocaron a indagatoria a Dolores y a mí no me citaron ni siquiera a testimonial. Están las denuncias pero los jueces no se animan. Aparte, no escuchan mi programa de radio, donde tengo institucionalizado el “pum” y el “puf”. El “pum” es para arriba y el “puf” es para abajo.

 

– Más allá del uso correcto de las escuchas en una causa, ¿piensa que hoy en la Argentina no se puede hablar por teléfono con tranquilidad?

– Por supuesto. Te mentiría si no es así, porque yo tengo dos sistemas para hablar y que no me escuchen. Si pensara que se puede hablar libremente, no los tendría. ¿Qué nos está pasando como sociedad? Le entregaron los premios Martín Fierro de periodismo a los que usan operaciones políticas en sus programas. En los expedientes encontrados en la casa de D’Alessio hay uno donde se demuestra que espiaban a Alejandro Fantino, Romina Manguel y Maximiliano Montenegro. ¿Por qué? Por una cena que Fantino tiene con Cristina Kirchner en mi casa y que yo organicé. A partir de ahí, me empezaron a caminar a mí. Fue el 1 o el 2 de noviembre, y la extorsión de D’Alessio a Pedro Etchebest fue el 28 de diciembre, es decir, dos meses después. Que te escuchan, te escuchan. Que te siguen, te siguen. ¿Qué es lo que investiga fundamentalmente el juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla? Espionaje ilegal. Y frente a esto, ¿qué responde el poder constituido de los jueces? Con escuchas ilegales. Todo ese sistema es lo que está mal.

 

– ¿Un eventual gobierno de Fernández debería atacar esta situación?

– Lógico, me parece indispensable. La cloaca es transversal: ha habido cloaca en el gobierno anterior y en este de Cambiemos. Los cloaqueros son los mismos. No se puede usar a la Side o la AFI para estas cosas. Hay que darle un direccionamiento en línea con el objetivo con que se la fundó, que es la política exterior. Perón la creó cuando los americanos armaron la CIA y tenía que ver con inteligencia exterior. Pero hemos ido reduciéndola a espiar gente. ¿Cómo es que cualquiera puede pinchar un teléfono?

 

– Siguiendo ese razonamiento, ¿entonces un dirigente como Massa, por ejemplo, deba probablemente cuidarse al hablar por teléfono?

– Absolutamente. ¿Vos creés que no lo tienen pinchado a Sergio Massa? ¿A Alberto Fernández? Fijate lo que le hicieron a Cristina. Para poder escucharla, le inventaron un pinchazo al teléfono de Oscar Parrilli.

 

 

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Recibí nuestras novedades

Puede darse de baja en cualquier momento. Al registrarse, acepta nuestros Términos de servicio y Política de privacidad.

Últimos artículos

Exclusivo para Zoom, Jorge Dorio recorre la historia del ámbito salud. Haciendo hincapié en CABA, se pregunta sobre cómo este se vio afectado en la era macrista.
Las políticas encarecedoras y expulsivas en la Ciudad de Buenos Aires lo único que hacen es aumentar. En esta nota analizamos cual es la situación actual de la economía y vivienda de los ciudadanos y el rol que ocupa el Estado en su desempeño.
Gilda se hizo Santa porque así lo quiso el pueblo. A 25 años de su muerte, recorremos su vida y su impacto social, el cual sigue siendo vigente.