“Macri elige Santa Cruz como un mensaje político y como una forma de confrontar con el kirchnerismo”

La diputada Fernanda Raverta habla de la crisis que rodea a Alicia Kirchner, los alcances de la unidad en el peronismo y la tensión entre La Cámpora y el Movimiento Evita en el Congreso.

Fernanda Raverta es diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, perteneciente al bloque del Frente para la Victoria. Oriunda de Mar del Plata y militante de La Cámpora, Zoom la entrevistó para hablar de una semana que culminó con la ya larga crisis política y financiera de la provincia de Santa Cruz pero que incluyó también un nuevo cruce entre los diputados de La Cámpora y los del Movimiento Evita tras la fallida sesión convocada el miércoles pasado para discutir la paritaria nacional docente. Raverta asegura que lo del viernes “fue una escena montada para usar a Santa Cruz como foto de campaña”, señala al gobierno nacional y afirma que para el macrismo “es más fácil atacar a Alicia Kirchner que hacerse cargo de que en Argentina las cosas van cada vez peor”. Respecto a la sesión por paritarias, a la que se ausentaron diputados de diferentes bloques, entre ellos los seis integrantes de Peronismo para la Victoria, y que pareció reflotar la tensión interna que se vivió meses atrás durante la votación para modificar la ley de ART, Raverta dice que desde que abandonó el bloque del Frente para la Victoria, los diputados del Movimiento Evita “eligieron tomar las decisiones solos” y que habrá que preguntarles a ellos “en función de qué intereses definen sus decisiones”. A dos meses del encuentro que reunió a la gran mayoría del peronismo bonaerense en San Vicente -y que la tuvo como una de las oradoras-, Raverta asegura que esa unidad sigue en pie pero que se tiene que basar en “ideas en común y no en hablar de la unidad únicamente”, dice que Cristina va a tomar la decisión respecto de su candidatura “en el momento que corresponda”, habla de los «errores» de La Cámpora y de sus aprendizajes tras la derrota de 2015 y cree que, de cara a las próximas elecciones de octubre, es menos importante hablar de nombres que de ideas. “El kirchnerismo se achica si discutimos nombres en vez de proyectos”.

 

¿Cómo caracteriza lo ocurrido en Santa Cruz el viernes pasado?

Recién estaba escuchando y leyendo un poco las repercusiones, y después de ver el video que hizo la ex presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, contando cómo había sido el episodio, y esto de que fue una escena montada para usar a Santa Cruz como foto de campaña, y la verdad es que creo que los argentinos y las argentinas entendemos, cada vez con mayor profundidad, cuándo hay una operación organizada desde los medios masivos de comunicación, el gobierno nacional y distintos lugares como el poder judicial. Me parece que hay una mayor posibilidad de ver la realidad con ojos críticos. Así que yo confío en que los argentinos y las argentinas hagamos una evaluación de lo que pasó, que es absolutamente repudiable, que tuvo que ver con generar y montar esa escena donde nos quisieron hacer creer que manifestantes se manifestaron, pero cuando pudimos escuchar a la ex presidenta, y después a Alicia [Kirchner] en la radio y leer las notas, fuimos entendiendo un poco qué había pasado.

 

Pero la situación política y financiera en Santa Cruz es complicada. El sábado hubo una movilización masiva repudiando la represión del viernes y exigiendo al gobierno provincial que abra las paritarias y al nacional que gire los fondos. ¿Cree que el reclamo no fue legítimo? Y sumado a eso, ¿considera que el gobierno nacional tiene un rol detrás de estos hechos?

Creo que el gobierno de Mauricio Macri elige Santa Cruz porque gobierna Alicia Kirchner. La elige como mensaje político y como una forma de confrontar con nosotros. En las próximas elecciones se va a plebiscitar el gobierno de Mauricio Macri y ellos han elegido hablarle a su base de sustentación política y para eso lo que hacen es oponerse a nuestro gobierno. Pareciera que durante estos 16 meses, y más aún en este año, toda la cuestión discursiva tiene que ver con compararse y esconder todas las dificultades que tenemos los argentinos a partir de que empezaron a gobernar. Es más fácil atacar a Alicia Kirchner y a Santa Cruz que hacerse cargo de que en Argentina las cosas van cada vez peor. Por eso insisto en la posibilidad y en la esperanza de empezar a discernir las cosas que nos muestra la tele. Porque sin duda cualquier familia argentina se puede comparar con cómo vivía antes del 10 de diciembre de 2015 y puede ver quiénes siguen teniendo empleo, hasta cuánto alcanza su ingreso, quiénes han perdido el empleo, o cuánto tienen que usar ahora de su sueldo para pagar una tarifa de servicio público. Y si a esto le sumamos una evaluación de cómo le va al país en términos económicos, podemos ver que desde que asumió Mauricio Macri todo empeora. Y en vez de hacerse cargo de eso y decir cómo van a corregir el rumbo, eligen este tipo de operación mediática, súper violenta, como la de Santa Cruz. Eligen ahogar una provincia y después mostrar que a esa provincia la gobierna Alicia Kirchner para seguir hablando de nosotros. La verdad es que este gobierno tiene que empezar a hablar de ellos y de lo que van a hacer y cómo van a solucionar los problemas que tenemos, que son problemas en los que nos metió el propio gobierno.

“Este gobierno tiene que empezar a hablar de ellos y de lo que van a hacer y cómo van a solucionar los problemas que tenemos, que son problemas en los que nos metió el propio gobierno”

A mediados de febrero, se celebró en San Vicente un encuentro para avanzar en la unidad del peronismo bonaerense, que la tuvo como una de las oradoras. Dos meses después, ¿cómo está hoy ese proceso de unidad?

Seguimos construyendo ese escenario de unidad con quienes estamos de acuerdo en sostener aquellas banderas que sentimos la responsabilidad y la obligación de sostener. Una unidad que se conforma a partir de ideas en común y no a partir de hablar de la unidad únicamente. Hoy lo que queremos es estar cerca de las problemáticas. La semana pasada, en la reunión de la mesa de acción política del partido, tratamos algunos temas de contexto nacional, hablamos del femicidio de Micaela [García], de la represión a los docentes y de las cosas que nos atraviesan, porque sino corremos el riesgo de ser un partido que está alejado de lo que le pasa a los vecinos bonaerenses. Lo que estamos haciendo es tratar de construir una agenda de unidad en las cosas que tenemos en común y las que no tenemos en común las discutimos, porque por suerte existe un ámbito donde podemos mostrar las diferencias.

 

¿Cree que Cristina tiene que ser candidata en octubre?

Yo creo que Cristina va a tomar la decisión que corresponda, en el momento que corresponda, y creo que esa decisión, por supuesto, es la correcta. Cristina siempre tomó decisiones en defensa de los intereses del pueblo argentino y con una capacidad que ningún otro dirigente tiene en toda la Argentina. Así que confío plenamente en que su decisión va a ser la que mejor defienda los intereses del pueblo argentino.

 

Hay sectores que creen que ella no debería ser candidata o que piden dirimir las candidaturas mediante unas primarias. Muchos de estos dirigentes estuvieron en ese mismo encuentro en San Vicente. ¿Tiene que haber PASO en el peronismo bonaerense? ¿O se puede resolver estas diferencias en esas instancias de diálogo que mencionaba antes sin amenazar la unidad?

Creo que faltan algunas semanas claves donde se va a ir definiendo el mapa electoral. Pero en un momento donde todas las semanas ocurre algún hecho de violencia institucional, y donde todas las semanas empeoran las condiciones materiales del pueblo argentino y hay una decisión de este gobierno nacional que nos pone en clave de defender los intereses de las grandes mayorías, creo que eso es lo que debiera marcar nuestra agenda. Y cuando se acerque el momento de la definición de las listas y esa ingeniería electoral se ponga sobre la mesa, en ese momento veremos. Porque sino uno empieza a analizar en función de los tiempos pero también se empieza a analizar en función de las fotos o de las operaciones mediáticas. Y lo que yo creo es que tenemos que construir una discusión seria y profunda de cuáles son nuestros ejes políticos y que los lineamientos de nuestras propuestas queden fijados. Y después de discutir eso ver qué tipo de dirigente se suma o no a esos ejes programáticos y qué dirigente quiere disputar electoralmente y ser parte de una lista o no. Porque si uno primero discute si va a haber PASO o no, lleva la discusión al tema de los candidatos y no a cómo resolvemos los problemas que este gobierno neoliberal generó. Este gobierno tiene que ser confrontado con una oposición lo suficientemente profunda e inteligente para ser efectiva. En cualquiera de los planos que podamos discutir tenemos que ponernos de acuerdo desde la oposición en cuáles son nuestros lineamientos e ideas fuerza, y después discutir los candidatos que tengan que ver o no con estas ideas. Eso es lo que va a transcurrir durante este tiempo hasta que llegue el momento del cierre de listas. Y yo confío en que hayamos discutido primero las ideas, los criterios, las propuestas y la confrontación a este gobierno, y cuando terminemos de hacer eso ver quién representa mejor esas ideas.

“Una derrota electoral por supuesto nos interpela a cuestionarnos y a criticarnos y a aprender a construir de otra manera”

¿Es indistinto si el candidato es Cristina o, por ejemplo, Florencio Randazzo?

Insisto con esto, a mí me parece que el peronismo se achica, el kirchnerismo se achica, todos nos achicamos si discutimos nombres y personas. Nosotros creemos de verdad en eso que dijo Máximo Kirchner alguna vez en la cancha de Argentinos Juniors de que no hay apellidos milagrosos. Nosotros creemos en los proyectos políticos y en los proyectos políticos que interpelan a construir una gran mayoría y a dar soluciones concretas a las necesidades de nuestro pueblo. Eso es lo que tenemos que construir. Por supuesto los proyectos políticos los integran personas y cada persona expresa distintas cuestiones pero me parece que la discusión no se nos tiene que desviar y la discusión es el proyecto político. Este proyecto político que hoy gobierna la Argentina tiene que confrontar con un proyecto político de oposición que efectivamente intente corregir el rumbo. Porque cuando en 2019 debamos volver a gobernar vamos a tener que reconstruir un país destrozado. Lo que hace este gobierno es destrozar cada una de las cosas que con tanto esfuerzo nos costó construir. Cuando en 2003 llegó Néstor Kirchner había que salir del infierno y de eso no nos olvidamos ningún argentino. De dónde venimos no nos olvidamos ninguno. Por supuesto sin pensarnos perfectos ni mucho menos, pero después de haber transitado ese recorrido de doce años y medio, de sentir todos los días que estábamos un poquito mejor, ahora vemos este nivel de retroceso que no tiene comparación. Me atrevo a decir que en el 2019, cuando tengamos que volver a gobernar, el proceso de recuperación de la Argentina va a ser importante y profundo, y por lo tanto debemos llegar a ese momento con las propuestas lo más discutidas, trabajadas y perfeccionadas posible. Volver mejores se trata de eso, de no discutir nombres, sino proyectos y estrategias para sobrellevar este presente y poder construir un nuevo gobierno que nos permita resolverles los problemas a los argentinos.

 

La semana pasada se convocó a una sesión especial para discutir la paritaria nacional que no se llevó a cabo por falta de quórum. Desde el Frente para la Victoria se criticó mucho a loa diputados del Movimiento Evita que se ausentaron, en una discusión que recordó a la ocurrida algunos meses atrás con la votación de las reformas a la ley de ART, cuando el FPV acusó al Evita de haber dado quórum y permitido que se trate la modificación. ¿Qué lectura hace de lo sucedido en el Congreso?

Creo que a partir de que los diputados del Movimiento Evita decidieron irse del bloque del Frente para la Victoria, y construir un nuevo bloque, eligieron tomar las decisiones solos y en función de la estrategia que ellos consideran. Yo creo que nosotros, desde que cambió el gobierno, tenemos la gran responsabilidad de defender los intereses de nuestro pueblo y ser oposición a este gobierno neoliberal. Y esa gran responsabilidad se practica todos los días, en cada una de las comisiones, en cada una de las sesiones. Hay veces que no dar quórum significa poner un freno a una ley que el gobierno quiere sancionar para retroceder en algún derecho que ya tenemos, y hay sesiones donde dar quórum significa defender esos derechos. En este caso era la posibilidad de que la paritaria nacional, que es una ley vigente, pudiera practicarse para poder resolver el conflicto con los docentes. Esto que para nosotros es una obviedad, y que está inscripto en nuestro ADN, defender los derechos de los trabajadores, hacer uso de las herramientas que tenemos como puede ser la sesión especial, evidentemente para los otros bloques no es así. Así que yo entiendo que a partir del día que se fueron de nuestro bloque toman sus decisiones y habrá que preguntarles a ellos en función de qué intereses definen cada una de sus decisiones.

 

Antes dijo “nos nos pensamos perfectos”. ¿Cree que La Cámpora cometió errores?

Por supuesto. Como toda organización política que se construye, que expresa la irrupción de una generación en la política argentina como hacia muchos años que no se veía, hay cuestiones a corregir. Cuando decimos que no somos perfectos es porque asumimos cuando nos equivocamos y tratamos de corregir esos errores. Por supuesto es más lindo hablar de lo que nos sale bien. Te podría decir que milito orgullosamente en una organización que el 24 de marzo marchó junto a 30 mil compañeros desde la Esma hasta Plaza de Mayo y esa metáfora dice mucho. Pero por supuesto, somos muy críticos entre nosotros y discutimos, sobre todo para ser mejores.

 

Pensaba también en el aprendizaje que pudo darle la derrota a una agrupación que nació en el poder, que surgió y creció cuando su espacio político estaba en el gobierno.

A mí me gusta pensar que los tiempos electorales son cada dos años y que uno se propone ser parte de una organización y de un proyecto político sin esa historicidad, digamos. A nosotros no nos define nuestra esencia solo lo que nos pasa electoralmente. Por supuesto, una derrota electoral que nos deja a los argentinos gobernados por la derecha embrutecida como la que nos gobierna hoy es materia de análisis y de autocrítica. En qué fallamos cuando no logramos hacerle entender a nuestros compañeros, a nuestras familias o a nuestros vecinos que efectivamente lo que pasó era lo que iba a pasar, Una derrota electoral por supuesto nos interpela a cuestionarnos y a criticarnos y a aprender a construir de otra manera. Pero nuestra gran responsabilidad es mejorar y tratar de superar esas contradicciones, no de cara a los tiempos electorales, sino a ser representativos del pueblo argentino. Uno escucha hablar de La Cámpora pero cuando vamos al barrio y hacemos todas las actividades que hacemos, para nada aparece ese mito construido por los medios masivos de comunicación. Y me parece que esa es nuestra gran responsabilidad, ser representativos de los que más sufren y de los que menos tienen. Si quienes no nos votaron hubiesen entendido que esto iba a ser el presente seguramente no hubiésemos tenido el resultado electoral que tuvimos. Tenemos una oportunidad este año y yo veo las elecciones únicamente en esa clave, de ver cuánto se entendió la diferencia entre los dos modelos de Argentina y ver qué eligen los argentinos y las argentinos.

“Creo que a partir de que los diputados del Movimiento Evita decidieron irse del bloque del Frente para la Victoria, y construir un nuevo bloque, eligieron tomar las decisiones solos y en función de la estrategia que ellos consideran”

Este viene siendo un año marcado, hasta ahora, por la lucha docente y sindical pero también por la lucha de las mujeres. ¿Cómo ve ese tema hoy en la sociedad y en la política argentina?

Yo vivo, milito y construyo mi familia y mi organización en la ciudad de Mar del Plata, donde fue el femicidio de Lucía [Pérez]. Me parece que hay que analizar los contextos y discutir la construcción del sentido en los contextos de una violencia contra la mujer donde se dice y se hace cualquier cosa. Yo tuve oportunidad, con el paro de mujeres, de hacer uso de la palabra en el recinto de la Cámara de Diputados y pasé el audio de un periodista hablando de la ex presidenta de la nación con términos irreproducibles. Me parece que en esa construcción de sentido donde cualquiera puede ser violentado, sea una mujer en su condición de mujer, sea un compañero de la patria grande que viene a vivir y se lo violenta reformando la ley de migrantes y poniendolo en un lugar de caracterización de delincuente, o cuando se estigmatiza a un sindicalista docente y se le pregunta para quién milita, cuando la política es totalmente desprestigiada y los militantes o cualquier persona que es parte de un proyecto político pasa a ser grasa militante en el Estado, cuando un trabajador pasa a ser el que pone palos en la rueda, cuando todo el tiempo se ejerce esa violencia y cualquiera puede ser violentado se generan situaciones de mucho descuido y desprotección por parte del Estado hacia las personas. A mí me parece que eso es lo que este gobierno vino a hacer. Vino claramente a construir un sentido donde se ponga en discusión quiénes nos merecemos qué, donde algunos se merecen algunas cosas y las grandes mayorías nos merecemos otras. Y que esas cosas que nos merecemos las grandes mayorías no son las que garantizó nuestro gobierno durante doce años y medio. Es claro que este gobierno viene a deconsturir el sentido que nosotros construimos. La violencia se genera y se hace transversal cuando desde el gobierno se decide señalar con el dedo y marcar, como lo ha hecho con tantas personas o sujetos colectivos como es el caso de los militantes. Eso genera muchas violencia.

 

¿Inscribe la violencia de género ahí, en esa violencia?

Por supuesto. Sumado a lo que dice siempre el compañero Máximo Kirchner: nosotros poníamos en el Futbol para Todos una campaña para difundir la línea oficial para denunciar cuestiones de violencia de género y ahora te ponen una propaganda de alcohol. Claramente ahí hay una definición. O cuando vacían el presupuesto del Consejo de la Mujer o cuando cada una de las cosas que el Estado propone va en esa dirección. Pero para mí tiene que ver con esa gran definición de que ellos están intentando, a través de todas sus decisiones, es construir una argentina para pocos.

 

¿Qué balance hace de la gestión del intendente Carlos Arroyo en Mar del Plata?

Es un intendente que tiene serias dificultades en la gestión. No propone un programa estratégico para la ciudad, no tiene un plan que sea transversal a todas las áreas de su gestión local, han renunciado más de 30 funcionarios en su gabinete, y no tiene las prioridades que uno considera centrales en este momento, desde cuestiones que tienen que ver con la violencia de género en Mar del Plata, a partir de lo ocurrido con Lucía, pero que es algo que ocurre sistemáticamente en nuestra ciudad, hasta el hecho de no tener ningún programa para revertir la cuestión de que seguimos siendo la ciudad con mayor indice de desocupación de la Argentina. Y a eso hay que sumarle que tenemos, a mí entender, una gobernadora y un presidente que perjudican puntualmente a Mar del Plata con cada una de sus decisiones. Sin ir más lejos, estamos tratando de rechazar el DNU de la nueva ley de feriados que nos elimina los dos feriados puente que teníamos por año en Mar del Plata, que son cuatro días donde viene un flujo de turistas absolutamente diferente al que viene con los feriados comunes de tres días. Si cada una de las decisiones del gobierno nacional y provincial son en contra de Mar del Plata, y tenemos un intendente que no nos sabe defender, se dificulta todo más.

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