Durañona: «Vidal ha sido un fracaso fenomenal»

El intendente y pre candidato a gobernador detalla los requisitos para recuperar la provincia de Buenos Aires: fijar una agenda propia, establecer postulaciones por consenso y lograr una unidad amplia "hasta que duela". Definiciones sobre la "persecución judicial" y el futuro de CFK.

Desde 2011, el abogado Francisco “Paco” Durañona es intendente de San Antonio de Areco, una localidad bonaerense de perfil agropecuario, con cerca de 23 mil habitantes, conocida como “la cuna de la tradición”. Hoy, Durañona integra la lista de dirigentes del PJ kirchnerista que se postulan para gobernar la provincia de Buenos Aires. Asegura que el electorado tiene “un hartazgo de los candidatos marketineros”, no oculta sus diferencias con la forma en que el FPV ha venido digitando a sus referentes electorales e insiste en que no se puede volver a ignorar al interior. Además, pidió que los otros peronistas que aspiran a suceder a María Eugenia Vidal –a cuya gestión calificó como “un fracaso fenomenal” y sin autonomía respecto de Mauricio Macri– “no sólo lo operen en los medios, sino que lo expresen personalmente” dentro de su espacio.

 

Durañona es uno de los 92 jefes y exjefes comunales procesados por el juez Claudio Bonadio por supuestos manejos irregulares en un programa de gestión de residuos. “Estuvieron amenazando en los medios que a los intendentes de la oposición nos iban a hacer callar con acciones judiciales”, remarcó el mandatario, para quien este fallo “demuestra que hay mucho temor del oficialismo por perder las elecciones”.

– ¿Por qué razones cree que usted sería un buen candidato a gobernador?

– La principal tiene que ver con la necesidad determinante de tener bien representados los intereses del interior de la provincia, no sólo en el programa y el plan de gobierno, sino en la definición de candidatos. Ya hemos tenido los resultados de haber focalizado, en reiteradas oportunidades, en candidatos supuestamente muy conocidos, marketineros o de distritos de gran cantidad de población, donde no hemos podido obtener los resultado acordes, sin perjuicio de otras cuestiones, como la terrible operación política que sufrió Aníbal Fernández. Más allá de eso, no podemos continuar mirando al conurbano como la única parte de la provincia, hay que hacer una mirada integral, reconocer que hemos cometido errores en el trato con los sectores del interior, no con el campo, porque fue con todas las comunidades que conforman los municipios más allá del área metropolitana, que se han sentido distanciadas o que les hemos dado la espalda o que no hemos sabido, más allá de políticas públicas correctas o incorrectas, generar una relación e interpretar y representar sus intereses. Esa es la estrategia principal de por qué planteo mi candidatura. Además, entendemos que nos avala una gestión, en un distrito muy representativo del interior bonaerense, con buenos resultados.

– Lo que propone va a contramano de cómo el kirchnerismo ha elegido candidatos.

– Yo creo que la mejor manera es aprovechando las herramientas electorales, donde sea efectivamente el electorado quién pueda definir, con un acompañamiento ecuánime y equitativo de parte de los partidos políticos hacia quienes tengamos pretensiones de presentarnos. Como eso en Argentina no está del todo aceitado y hemos perdido relevancia los partidos, no hay una cultura de democracia interna muy desarrollada y el peronismo no es una excepción, tenemos que agudizar la inteligencia y poder interpretar y leer lo mejor posible el panorama como para definir candidaturas de manera correcta. No quisiera decir “a dedo”, me gustaría utilizar el término “consenso”, en tanto y en cuanto haya un profundo debate interno respecto a cuál tiene que ser la estrategia.

– Sería un cambio drástico con respecto al uso y costumbre. ¿Hay condiciones?

– Hay muchas cosas que nos deben obligar a cambiar la metodología. Hay un hartazgo del electorado de los candidatos marketineros, coucheados, que se manejan en base a focus groups y encuestas. El electorado busca candidatos frescos, renovación, juventud, gestión para mostrar, propuestas concretas y que estén representadas las necesidades de la comunidad que se pretende gobernar, por eso insisto en la importancia del interior. La participación de Cristina es fundamental, es indudable su referencia en nuestro espacio, pero también de todos los sectores, para tener el mayor consenso al definir candidatos.

– ¿Es una percepción compartida entre la dirigencia de su espacio?

– Hoy, al menos lo que uno observa de participar de reuniones de nuestro frente interno, es que sigue primando el “busquemos los candidatos más conocidos y que más miden”. Creo que eso no es lo que está buscando el electorado. Pero, bueno, son discusiones que hay que darlas y me parece que está bueno poder hablarlo abiertamente con los medios.

– ¿El mejor método son las primarias?

– No necesariamente. Sería una muy buena herramienta pero, como dije, si hay un acompañamiento desde los partidos políticos. Ahora que se pretende definir el financiamiento de privados para la política, creo que debería ser al revés: el Estado financiando a los partidos, para que pueda haber libre participación y no que la política esté reservada a quienes cuentan con grandes recursos económicos o una alianza con sectores concentrados, y el resto quedamos afuera. Esto merece una discusión profunda que ahora no estamos en tiempos de dar, entonces tenemos que hacer un esfuerzo desde la oposición para tratar de incluir a la mayor cantidad de dirigentes opositores, en base a un programa, y que los candidatos tengan que ver con la necesidad del electorado.

– Todos los que aspiran a ser candidatos a gobernador, como Axel Kicillof o la intendenta Verónica Magario, ¿deberían presentar públicamente un programa?

– Se lo he propuesto abiertamente al presidente del PJ. Hasta ahora, no tuve respuestas y no creo que las tenga. Sería muy importante para el electorado, en especial al que queremos llegar, que es el que hoy está indeciso, que nos vea debatiendo nuestras ideas, qué es lo que cada uno pretende hacer. Y para nosotros también sería enriquecedor: de ahí se irán definiendo las distintas fórmulas o la fórmula que nos represente a todos.

– ¿Cómo ve la precandidatura de Martín Insaurralde?

– Me parece muy bien que todos aquellos y aquellas que tienen pretensiones de ser candidatos, a todo nivel, no sólo lo operen en los medios sino que lo expresen personal y públicamente en las reuniones de nuestro espacio, que hemos tenido muchas este año y a fines del año pasado, y principalmente, que expongan cuáles son las ideas y las estrategias. Esto aún no ha sucedido. Ni con él ni con nadie, eh. Ni con él ni con nadie.

– ¿Qué opina de la expresión “unidad hasta que duela”?

– Opino que es correcta y, en base a la interpretación que yo hago, es dejar de lado cuestiones personales, de diferencias estéticas o viejas rencillas seccionales, territoriales o que ya son parte del pasado, si es que estamos de acuerdo con los cinco puntos fundamentales para ir unidos en un frente electoral y después cumplirlos a rajatabla. Entre esos cinco puntos están, sin dudas, la renegociación de la deuda con el FMI; la discusión sobre la participación del Estado en las empresas de servicios públicos, para definir un esquema de tarifas justas, con congelamiento y reducción del monto en un período de cuatro u ochos años; y una regulación muy fuerte del sistema financiero.

– La seguridad es una variable que siempre está presente en el debate electoral. ¿Es un tema que los sectores progresistas les regalan a los más conservadores?

– No diría “regalarle”, diría que hay una convicción de parte de los que venimos del campo popular, en sintonía con el papa Francisco cuando expresa que no va a haber paz si no hay justicia social. Tenemos la convicción de que todos los problemas de marginalidad, inseguridad, violencia, vienen de la mano de la ausencia de políticas que generen redistribución de la riqueza para reducir la desigualdad y conseguir la inclusión. Obviamente, son esquemas con un período más prolongado para su desarrollo, más en un país como Argentina y una región como la nuestra, donde hay una discusión fuerte respecto de los intereses que quieren predominar, y vamos de un lado al otro. Por eso, en el tránsito hacia lograr una profunda inclusión, tenemos que tener una política de seguridad muy clara. En eso, veo a un hombre que también expresó su intención de ser candidato, como Sergio Berni, que ha tenido una posición muy clara. En algunas cosas comparto, en otras no, pero es un referente de nuestro espacio y creo que ha sido el más exitoso, por lo menos en los últimos 20 años, en materia de seguridad en Argentina.

– Para muchos dirigentes, hablar de seguridad es algo incómodo.

– No tengo ningún complejo. Los que tenemos que administrar los territorios nos ocupamos de la seguridad y tenemos claro cómo hay que hacerlo sin recurrir a picanas eléctricas ni a estigmatizar a los extranjeros ni a medidas que se pusieron de moda por la bolsonaromanía. No creo que haya que caer en el focus group del almacén de la esquina para ofrecer políticas públicas, eso es muy peligroso y hoy vemos las consecuencias.

– ¿Se le puede ganar a Vidal?

– Absolutamente. Es evidente que hay una profunda preocupación, señales de debilidad. Estuvieron amenazando en los medios, lo han dicho periodistas de primera línea, ha salido hasta escrito, que a los intendentes de la oposición nos iban a hacer callar con acciones judiciales, que nos iban a hacer tocar el pianito y se iban a poner más duros.

– ¿Se refiere al procesamiento contra varios intendentes, entre ellos, usted?

– Mirá qué casualidad: sale un procesamiento del juzgado de Bonadio, nada menos, contra 92 intendentes de los cuales el 100% somos de la oposición. Me parece que eso demuestra que hay mucho temor del oficialismo por perder las elecciones y que van a hacer todo lo necesario para seguir destruyendo el Estado de derecho, perseguir con la justicia y los medios, intentar fraudes electorales. Vamos a tener que estar muy atentos.

– ¿Cómo califica la gestión de Vidal?

– En términos generales, ha sido un fracaso. Es la primera mujer gobernadora de la provincia y eso había generado una expectativa en mí también. Pero Vidal no tiene autonomía, es parte de un paquete accionario que se llama Cambiemos, donde hay un jefe que se llama Mauricio Macri, que hoy está totalmente de rodillas ante los intereses internacionales del FMI. Vidal no se opuso a ninguna de las medidas que tomó Macri y que han hecho un daño irreversible en la provincia, más bien las aplaudió. Ella firmó los tarifazos eléctricos que han destruido a las comunidades del interior y del conurbano; hizo de la provincia uno de los distritos con mayor desocupación del país; abandonó por completo la gestión. Ajustó a los municipios quitándonos todos los fondos y nos tiró por la cabeza responsabilidades como la tarifa social, el manejo de la infraestructura en educación. Vidal ha sido fracaso fenomenal, por supuesto, en sintonía con Macri.

 

– ¿Y cuál era su opinión de lo hecho por Daniel Scioli en la provincia?

– Siempre fui muy crítico públicamente de Scioli. De hecho, yo era funcionario de la Anses y me sacaron por haber criticado al gobernador en defensa de San Antonio de Areco, porque yo también era concejal. Tiene que ver con lo que hablábamos antes: cuando uno busca candidatos conocidos, marketineros, que están pensando en un crecimiento personal en su carrera política, se va a pensar poco en un plan estratégico para la provincia y más en un blindaje mediático para mostrarse en todos los medios sin que te hagan ninguna pregunta comprometida, como está haciendo Vidal. Yo nunca vi a un gobernador pasearse de manera tan escandalosa como Vidal en los principales medios, con una cobertura tan prolija donde no hubo ninguna pregunta que incomodara. Eso viene acompañado de una ejecución presupuestaria en 2018 donde se destinaron $ 1.500 millones sólo en pauta publicitaria a los medios concentrados. Son más de dos presupuestos enteros de San Antonio de Areco volcados en un año a pagar pauta. Aun habiendo sido muy crítico del gobierno de Scioli, la diferencia respecto a la gestión de Vidal es extraordinaria. Scioli trabajó en las cuencas hídricas, las rutas provinciales, en políticas de empleo, por supuesto, en sintonía con Cristina y con Néstor. Pero ninguna de las dos han sido gestiones para destacar. La más destacable que yo recuerdo en la provincia y que ha sido muy importante y preocupada de verdad, fue la de Felipe Solá.

 

– ¿La candidata a presidente es Cristina o puede haber alternativas?

– Me niego, como dirigente y parte de una renovación que Argentina se debe y necesita, a cargarle todo el peso a la decisión de una mujer que ha dado todo por su país, que perdió a su compañero en ejercicio de la presidencia, habiéndose plantado contra los sectores más concentrados y pagando las consecuencias, sufriendo hoy una persecución por parte de Macri jamás vista en la historia constitucional argentina. Me niego a que todo dependa de que ella decida ser candidata, lo tomo como una actitud cobarde de nuestra parte. Ella está en condiciones de tomar la decisión que mejor estime y nosotros tenemos que estar preparados. Tenemos los hombres y mujeres necesarios para lograr un triunfo electoral sin cargar a Cristina con tamaña responsabilidad. Luego, si decide ser candidata, enhorabuena. Es indudable que tiene un caudal electoral extraordinario.

– De todos modos, aún en los sectores refractarios a Cristina, su decisión los define.

– Por eso nosotros no podemos echar leña a ese fuego. Que todo dependa, para lo bueno para mí, para otros para lo malo, de que una mujer defina si va a ser candidata o no, luego de todo lo que dio al país, me parece un error absoluto, una chiquilinada infantil, y nos hace perder tiempo. Deberíamos estar mostrándonos en los medios, universidades, en los espacios públicos, debatiendo ideas, para que el electorado sepa qué es lo que queremos hacer, superador y creíble, para obtener un contundente triunfo electoral.

– ¿El peronismo le encontró la vuelta a Cambiemos o sigue desconcertado?

– Estamos con Cambiemos en el escenario y nosotros de espectadores, abucheando los errores, pero sin subirnos a mostrar qué es lo que somos capaces de tocar. Hay que salir de esa posición de espectadores, de analistas, y empezar a fijar nuestra agenda. ¿Dónde están nuestros dirigentes planteando la necesidad imperiosa de recuperar una agenda para un desarrollo ferroviario moderno? Lo mismo con el desarrollo de las economías regionales o cuál va a ser nuestra posición con respecto a Estados Unidos y a Europa. El peronismo siempre se ha caracterizado por una posición antiimperialista, pero también me parece que tenemos que madurar. Si China, un país comunista, juega en primera en el mundo del intercambio comercial y la relación con los países del primer mundo, nosotros como dirigentes de Argentina, un país importantísimo en nuestra región, no podemos quedarnos en cuestiones ideológicas del pasado. Hay que plantear nuestras convicciones y la defensa de nuestros intereses, pero en un contexto internacional que es irreversible. Son los temas que hay que discutir y veo que nos está costando mucho.

– ¿El o la candidata peronista a gobernar la provincia tiene que ser un intendente?

– No necesariamente. Lo mismo que decía con respecto a Cristina: aferrarse a un mito no escrito ni definido por cuestiones de extraordinaria lealtad o actitud corporativa, la verdad que no le encuentro sentido. No es momento de buscar limitaciones al definir candidatos, todo lo contario. El único condicionamiento tiene que ver con un programa electoral, pero limitar por el cargo que uno tiene o por las edades, me parece que es poner límites cuando no estamos en condiciones de hacerlo, muy por el contario.

 

 

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